Dávinson Sánchez, todo el partido en empate del Tottenham frente al Madrid

El defensor colombiano ayudó a controlar los ataques del equipo merengue, que, junto al equipo inglés, lidera el Grupo H de la Uefa Champions League.

El colombiano Dávinson Sánchez (i), durante el partido de este martes, al lado del portugués Cristiano Ronaldo.AFP

Un correcto partido realizó este martes Dávinson Sánchez con el Tottenham frente a Real Madrid en el estadio Santiago Bernabéu. El defensor de la selección Colombia, de 21 años, sigue contando con la confianza del técnico argentino Mauricio Pochettino, quien hoy, en el encuentro por la tercera jornada del Grupo H de la Uefa Champions League, como ya es habitual, lo dejó todo el tiempo en cancha. (Falcao marcó pero el Mónaco no levanta cabeza en la Champions)

Sánchez no cometió errores en defensa. Despejó las pelotas que llegaron a sus cercanías y que podían general algún peligro para el equipo inglés, y hasta contó con la posibilidad de anotar. Cuando se aproximaba la media hora del segundo tiempo, el caucano se levantó por los aires del escenario español y remató de cabeza. La pelota se fue desviada por el palo izquierdo de la portería defendida por el costarricense Keylor Navas.

Tres paradas salvadoras de Navas evitaron la derrota de un Real Madrid sin puntería, que empató 1-1 y, junto a su rival de hoy, lideran su zona.  Es el cuarto tropiezo en seis partidos de local esta temporada del equipo de Zinedine Zidane, que disparó en trece ocasiones y solo fue capaz de marcar de penalti.

El Real Madrid se ha convertido en el Santiago Bernabéu en un equipo tan dominador como impredecible. Después de las lecciones ligueras ante Betis, Valencia y Levante, con pinchazos de los que se debía aprender, llegaba la primera "final de grupo" como la bautizó Zidane en Liga de Campeones ante un Tottenham con defensa de cinco pero que supo hacer sufrir al campeón de Europa.

No le tembló el pulso a Zidane para apostar por Achraf en el lateral derecho, sin Carvajal, cuando todos esperaban a Nacho. Respeto a las demarcaciones por encima de la edad. Los 18 años del jugador le dan un descaro que le llevó a ser protagonista del inicio. Encarando siempre, sacando centros. El primero lo estrelló en la madera Cristiano Ronaldo de cabeza y el rebote no lo pudo aprovechar Karim Benzema.

Nacía un partido trepidante con el ritmo esperado entre dos equipos que aseguraban espectáculo ofensivo. La defensa de cinco de Mauricio Pochettino con Vertonghen de lateral izquierdo, sin recorrido, era un mensaje engañoso. El peligro arriba lo representaba Kane, escoltado por Fernando Llorente, y Aurier fue un peligro continuo por el costado derecho.

Cristiano jugaba su partido con hambre de gol y de enganchar una buena racha. Con Benzema como su mejor socio, la pegaba tras un gesto técnico del francés engañando a todos para dejar pasar el balón, y el disparo cruzado acariciaba de nuevo el poste. Los avisos del Madrid no dejaron gol y le llegó el turno a un Tottenham que buscaba un triunfo de prestigio para dar un salto de calidad.

Kane avisó con un testarazo picado tras córner ante el que se lució Keylor Navas, rápido de reflejos. Cada saque de esquina era rematado por un Tottenham con más centímetros. Fernando Llorente esperaba la suya y, mientras, pedía penalti en una clara acción para marcar. Casemiro tocaba balón y arrastra al delantero.

Los amagos acabaron en golpe y a los 28 minutos la enésima subida de Aurier con centro, lo buscó Kane sin éxito y en la marca, fue Varane el que impulsó sin querer el balón dentro de su propia portería. Otro partido con el viento en contra para el Real Madrid. No había noticias de Isco y su equipo echaba de menos su magia.

Apareció para asociarse con Cristiano y probar a Lloris. Era el inicio de las oleadas blancas. Subidas de Marcelo, otro fallo en el remate de Benzema tras pase milimétrico de Modric y un golpe de efecto antes del descanso. Kroos era derribado dentro del área por Aurier. Decisión polémica del árbitro, quien sancionaba penal, y Cristiano chutaba con seguridad, engañando a Lloris. (Lea también: Liverpool goleó y es nuevo líder del grupo E de la Champions)

Asomaba una segunda mitad de alta intensidad con el Real Madrid saliendo por el triunfo y una posterior reacción del Tottenham para acariciar la proeza. Se mantuvo gracias a la seguridad de Lloris y el error en el remate de Benzema. Su tercera clara llegaba a los 53 minutos y cabeceaba centrado para ver como su compatriota evitaba el gol con las piernas y teñía de negro su noche.

De nuevo el Bernabéu asistía atónito a un vendaval ofensivo sin gol. Trece disparos, seis a puerta y solo capaz de marcar desde el punto de penalti. Cristiano no paraba de intentarlo. Remataba arriba de zurda, con potencia de derecha tras un gran control para paradón de Lloris y en una gran acción en carrera, con dos túneles a rivales, probaba con un latigazo que sacaba abajo el portero francés. Su orgullo era la esperanza blanca.

El apagón momentáneo tras tanto ímpetu permitió al Tottenham estirar líneas. Fue cuando emergió la figura de Keylor Navas. Le sacó un mano a mano a Kane en la jugada que marcaría el partido. El remate del matador iba ajustado al palo para adelantar a su equipo. Poco después volaba al remate de Eriksen.

El campeón andaba medio noqueado, sin encontrar vías de entrada ante la solidaria defensa inglesa. La aparición de Marcos Asensio, que chutó el primer balón que tocó, y la posterior entrada de Lucas no cambiaban el panorama. El Real Madrid tiene un problema en el Bernabéu, al que debe buscar soluciones futbolísticas con urgencia.