Fútbol y política: futbolista y sobreviviente

Emmanuel Adebayor, el exdelantero del Arsenal y Real Madrid tuvo que vivir la cruda realidad de un país en guerra.

El delantero tongolés ha marcado más de 580 goles en su carrera en cuatro países distintos.AFP

El hecho de ser futbolista, tener todos los privilegios y lujos que quieran, representar a su país en torneos internacionales y ser figura de una ciudad o de un país, no lo libera de los actos violentos que la política genera. En África, estas atrocidades son más recurrentes y a uno de los delanteros más importantes de Togo en su historia le tocó vivir una experiencia de estas. Aquí la historia de Emmanuel Adebayor.

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Poca atención se le da al fútbol africano, pero ha sido exportador de maravillosos y talentosos jugadores como Didier Drogba, Samuel Eto´o, George Weah, Yaya Toure o Mohamed Salah. Algunos olvidan a un delantero africano que tuvo un paso letal por la Premier League de Inglaterra en 2000 y una fugaz estadía en el Real Madrid, el togolés Emmanuel Adebayor. Imponente, 1,91 metros de estatura, goleador en el Arsenal, Manchester City y Tottenham Hotspur, talismán que llevó a la selección de Togo a su primera, y hasta ahora única, participación en una Copa del Mundo en Alemania 2006. Este delantero ha sido olvidado, poco a poco, por el fútbol de élite.

Actualmente milita en el Istanbul Basaksehir de la liga de Turquía, el ganador del Balón de oro africano en 2008, de 35 años, está en el ocaso de su carrera futbolística. Pero más allá de sus goles y su talento, se recuerda a este delantero por un evento trágico, un hecho de violencia que sacudió la Copa Africana de Naciones en el año 2010. La selección nacional de Togo se desplazaba en autobús desde la República del Congo hacia Angola, país donde se iba a disputar el certamen. Atravesando la provincia de Cabinda, el bus fue ametrallado.

En este ataque terrorista, del cual se proclamó autor el Frente para la Liberación del Enclave de Cabinda -un movimiento separatista en esta región de Angola- murieron tres personas y otras nueve resultaron heridas, entre ellos dos jugadores de la selección: Amelete Abalo, ex-jugador profesional y asistente técnico de la selección nacional, Stan Ocloo, jefe de prensa del equipo, y Mario Adjoua, conductor del autobús fueron quienes fallecieron en este sanguinario ataque terrorista.

El hecho dejó traumatizados y devastados a los jugadores, muchos declarando después del atentado que todos estaban rezando por sus vidas, llamando a sus familiares en aquel momento donde estuvieron a las puertas de la muerte. La selección fue trasladada a la ciudad olímpica de Cabinda donde pasó la noche vigilada por miembros del ejército angoleño. Al día siguiente, el Gobierno de Togo envió un avión para regresar al equipo a su país.

A Adebayor le fue ofrecido un avión privado por su club del momento, el Manchester City, para regresar a Inglaterra, pero el delantero decidió quedarse con sus compañeros en ese momento tan difícil. "La gente no está lista para entregar sus vidas. Hemos visto la muerte de cerca. Todos los jugadores estaban llorando, pidiendo a sus madres, diciendo sus últimas palabras porque pensaban que morirían. Ahora queremos volver con nuestras familias", dijo el delantero.

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Finalmente, la selección de Togo decidió no participar en el certamen, a pesar de las presiones de la Confederación Africana de Fútbol para que la selección togolesa no se retirara del torneo. Emmanuel Adebayor ha sido uno de los grandes delanteros africanos de los últimos años, pero por cosas del destino tuvo que vivir esta trágica y despreciable situación. Con el recuerdo de la muerte de tres personas y con el retiro de la selección de la copa, termina el relato de la memoria más dolorosa del poderoso delantero.

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Nicolás Morales Bustillo

Fútbol Internacional

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