25 Nov 2021 - 7:40 p. m.

La zurda de Maradona

A un año de su muerte, Diego Armando Maradona sigue despertando pasiones. Fue un fenómeno deportivo, pero también social y cultural.

Daniel Bello

El presidente cubano Fidel Castro Jugando con una pelota de fútbol con Diego Armando Maradona, en 2005. Fueron grandes am
El presidente cubano Fidel Castro Jugando con una pelota de fútbol con Diego Armando Maradona, en 2005. Fueron grandes am

La figura de Diego Maradona estuvo envuelta por numerosas capas. Trascendió el deporte y se consolidó como un fenómeno cultural y político. Esas facetas lo volvieron objeto de controversias pero le permitieron ganar amigos de entornos bastante cuestionados dentro de la política internacional.

Entérese de toda la actualidad deportiva en El Espectador

Es imposible hablar de él sin mencionar su zurda. Con esa pierna le marcó cuatro veces al histórico Hugo Gatti en un partido que su Argentinos Juniors le ganó a Boca por el torneo argentino, en 1980. También, fue con el pie izquierdo que se deshizo de varios jugadores ingleses en uno de los goles más icónicos –si no el más- de la historia de los mundiales, en México 86.

El origen del pensamiento de Maradona fue su familia. Su padre era trabajador de una fábrica y en su hogar eran afines al peronismo. Este es un movimiento político obrero que nació en la Argentina de los 40, cuando sindicatos de todo el país se unieron al militar Juan Domingo Perón. Con el paso de los años el movimiento creció y recibió el apoyo de otros sectores, entre ellos los socialistas.

Así marcó Maradona el mejor gol de la historia, en México 1986

Del peronismo surgieron figuras políticas que han sido determinantes en la política argentina durante las últimas décadas. Tal es el caso de Néstor Kirchner, presidente entre 2003 y 2007; su esposa Cristina Fernández, presidenta entre 2007 y 2015, y Alberto Fernández, actual mandatario.

Durante sus últimos años a Maradona se le vio con frecuencia en eventos del Gobierno peronista, e incluso estuvo sentado junto a Cristina Fernández en el funeral de Kirchner en 2010. “Fui, soy, y seré siempre peronista” declaró Maradona en el marco del día de la Lealtad Peronista de 2020. Cuando Maradona murió, el Gobierno de Alberto Fernández organizó su funeral en la Casa Rosada, y declaró tres días de duelo nacional.

El sur de Italia contra el Norte

La etapa de Maradona en Italia fue sin duda la más exitosa del fútbol meridional. Los únicos dos títulos de liga que tiene el Napoli fueron con él en sus filas. Además, es el único equipo del sur que consiguió ganar la liga hasta la fecha. Por eso, no fue de extrañar que rebautizaran el estadio de la ciudad con su nombre.

Lea también: El contraste entre Diego y Maradona

Su aventura en el Mediterráneo estuvo marcada por una división social que aún hoy persiste, la del norte con el sur. Los italianos septentrionales viven en la parte más desarrollada del país. Además, los meridionales tienen los estigmas del norte encima, en parte, por sus menores índices de desarrollo y la presencia de mafias en su territorio.

En los noventa, la división alcanzó tal punto que los sectores más radicales buscaron la separación. Tal fue el caso del partido La Liga, antes conocido como Liga Norte, cuyos líderes anunciaron que buscarían la secesión de las provincias del norte y crearían su propia república llamada Padania. Esa propuesta jamás prosperó.

Video: Homenaje a Maradona en Nápoles

Cuando Maradona disputó con su selección el mundial del 90, jugó tanto de local como de visitante. En el primer partido de Argentina en el torneo, cuando enfrentaron a Camerún en Milán, los hinchas italianos les pitaron el himno. Al final del encuentro, agregó que pese a perder, “el único placer fue descubrir que, gracias a mí, los italianos de Milán dejaron de ser racistas: hoy, por primera vez, apoyaron a los africanos…”.

Cuando Argentina alcanzó la semifinal se topó con Italia. Los locales habían jugado todos sus partidos en Roma, pero el pase a la final se definía en Nápoles. Antes del partido Maradona calentó los ánimos diciendo “le piden a los napolitanos que sean italianos por una noche, mientras que los otros 364 días les llaman terroni (término despectivo hacia los italianos del sur)”.

Argentina venció a Italia en los penales y jugó la final en Roma. Los italianos molestos por el resultado fueron más hostiles de lo habitual en la final y cuando Maradona tuvo la cámara frente a él les soltó un insulto. Al final, dejaron a Maradona sin su segundo mundial. Un año después, el resultado de una prueba antidoping le puso fin a su carrera en Italia y solo en el sur lo extrañaron.

Sus críticas a Estados Unidos

El paso de Maradona por Estados Unidos fue el principio de su final. El mundial del 94 fue su última aparición con la selección. Un nuevo resultado positivo en un control antidoping representó no solo su expulsión del torneo, sino también que estaría 15 meses fuera de las canchas. Nunca más regresó a ese país.

Siguen las dudas sobre la muerte de Diego Armando Maradona

En el mundial del 2002, Japón le negó la entrada a Maradona por su historial con las drogas. Él respondió con una pulla a los norteamericanos: “Yo no maté a nadie y respeto las leyes japonesas. Yo no les tiré ninguna bomba nuclear. Es un contrasentido: si quieren salvaguardar a los japoneses no deberían permitirle entrar a (los jugadores de) Estados Unidos”. Sin embargo, la Secretaría de Turismo y Deporte de Argentina, lo nombró representante y de esa manera pudo asistir a ver la final en Tokio.

Maradona fue muy crítico con los presidentes estadounidenses, especialmente con los republicanos. Tras un bombardeo en Irak, en 2003, el ya retirado jugador posó con la bandera argentina mientras portaba una camisa que acusaba al entonces presidente George Bush de crímenes de guerra. En 2005, cuando el mandatario de EEUU visitó Argentina, vistió una camiseta con la leyenda “STOP BU卐H”.

En 2018, Maradona necesitaba entrar a Estados Unidos para enfrentar una acusación de una de sus ex mujeres. Su visa fue negada. Según su abogado, esa decisión se debió a que el argentino había llamado “títere” al entonces presidente, Donald Trump.

La izquierda latinoamericana

La relación de Maradona con la izquierda latinoamericana fue en su mayoría amistosa. El chavismo y el castrismo siempre lo tuvieron como un amigo y defensor. La primera de esas amistades fue la que tuvo con Fidel Castro quien, de casualidad, también murió un 25 de noviembre.

Maradona y Castro se conocieron en 1987 cuando el ex futbolista visitó la isla como invitado de honor. La admiración por el dictador y la revolución cubana siempre fue explícita. Por decir algo, el argentino tenía en su hombro derecho un tatuaje del Che Guevara y en la pierna izquierda otro con la cara del líder cubano.

Luego de los problemas de adicción que tuvo Maradona a comienzos del 2000, pasó varias temporadas de rehabilitación en Cuba. También fue en la isla donde el ex futbolista mantuvo una relación con Mavys Álvarez, entonces menor de edad, y quien la semana pasada denunció que él la violó y la maltrató.

Todos sobre el Deportista del Año de El Espectador y Movistar 2021

Su cercanía a Castro dio paso a que conociera a Hugo Chávez. Ambos marcharon en Mar del Plata contra Bush en 2005. También los acompañó Evo Morales, entonces candidato a la presidencia de Bolivia. Con este último también hubo una relación cercana. Luego de hacerse con la presidencia del país andino, Maradona lo visitó en varias ocasiones para jugar al fútbol con él.

Después de la muerte de Chávez, Maradona siguió de cerca al movimiento y mantuvo una buena relación con su sucesor, Nicolás Maduro. Incluso, de la mano de la cadena venezolana TeleSur, el ex futbolista tuvo un programa deportivo llamado De Zurda.

Durante la crisis de Venezuela en 2019, el argentino salió a respaldar públicamente al Gobierno de Maduro. En esa ocasión dijo “Hugo Chávez nos marca el camino, y ése camino es Nicolás Maduro, que sólo quiere lo mejor para su país. No pudieron con Fidel, no pudieron con Hugo, y mucho menos con vos. Venezuela vencerá”.

Video: La pelea entre Cristiano Ronaldo y Juan Guillermo Cuadrado

Maradona nunca ocultó sus simpatías ni a sus amigos, sin importar cuantas polémicas y denuncias, que no fueron pocas, los vieron involucrados. “Soy de izquierda, todo de izquierda, de pies, de fe, de cabeza”, dijo después de ganar el mundial del 86. Este viernes se cumple un año de su partida.

Comparte: