Atlético Nacional y su jerarquía 

Igualó 1-1 con Cerro Porteño de Paraguay y está a un paso de la final de la Copa Sudamericana.

Nacional jugará el partido de vuelta de la semifinal de la Sudamericana el 24 de  noviembre. / EFE

Una vez más Atlético Nacional dio una muestra de jerarquía, esa misma que lo llevó a ser el mejor equipo de América al ganar la Copa Libertadores hace unos meses. Este martes en la noche, gracias a esa grandeza y rótulo de equipo grande, supo vencer las adversidades y tras ir perdiendo, con un hombre menos luego de la expulsión de Miguel Ángel Borja, igualó el marcador y consiguió un muy valioso empate 1-1 en condición de visitante, lo que le permitirá definir el paso a la gran final de la Copa Sudamericana en casa. Con un empate a ceros le bastará para jugar nuevamente una final continental.

Si se hace una comparación entre el equipo que se coronó campeón de la Copa Libertadores de América y este, es fácil darse cuenta de que la nómina actual es de menor categoría, sin embargo, el mérito de Reinaldo Rueda es que ha logrado que su equipo siga siendo igual de poderoso, sin importar los nombres. Por ejemplo, este martes tuvo que improvisar con Mateus Uribe como lateral derecho, pues Daniel Bocanegra se lesionó y Alcatrás García no viajó. Pero Uribe lo hizo bien, de hecho fue uno de los más destacados. Y en el banco de suplentes había muchos juveniles y futbolistas de renombre, pero cumplieron también los que ingresaron.

Los verdolagas comenzaron perdiendo cuando el primer tiempo ya iba a terminar. Fue un dudoso penal que sancionó el árbitro Néstor Fabián Pitana, que convirtió en gol Cecilio Domínguez. Y las cosas se pusieron aún más difíciles cuando al comienzo de la segunda parte fue expulsado el goleador Miguel Ángel Borja, por una agresión sin balón a un rival.

Pero la jerarquía salió a relucir. Con un hombre menos el cuadro paisa se hizo dueño del juego, con muchos toques confundió a los paraguayos y evitó que su rival ampliara la serie para llegar más cómodo al partido de vuelta. Y Cerro Porteño no es cualquier cosa, este mismo equipo en condición de local goleó a Independiente Santa Fe y a Independiente Medellín, en las fases previas de este certamen.

Ya cuando parecía que el partido iba a terminar 1-0, el uruguayo Álvaro Pereira, de cabeza, convirtió un autogol, tras intentar rechazar un balón. Ese fue el premio para un Nacional que aunque no fue ese equipo arrasador de otras noches, estuvo ordenado y se mostró como un sólido favorito a conseguir el doblete.

El juego de vuelta será el 24 de noviembre en el estadio Atanasio Girardot de Medellín. Claro que de aquí a esa fecha los dirigidos por Reinaldo Rueda disputarán la final de la Copa Águila y ratificarán su paso a las finales de la Liga Águila. Todo esto, siempre pensando en el que es el gran objetivo del año: el Mundial de Clubes de la FIFA.