James Rodríguez cumple 50 partidos con la selección

El mediocampista, que ha marcado 17 tantos con el combinado nacional, se convertirá en uno de los jugadores más jóvenes en llegar a esta cifra.

Desde aquel partido en La Paz contra la selección de Bolivia, James Rodríguez ha dejado hasta la última gota por la camiseta de la selección de Colombia. En ese encuentro corrió sin pensar en cansancio. Sin importarle que estaba a 3650 metros sobre el nivel del mar. Lo único que tenía en su cabeza era figurar con el uniforme de su país. Y lo hizo. Dio todo para que el combinado, que en ese entonces, dirigía Leonel Álvarez lograra una victoria agónica. Él fue el que inició la jugada que terminó en el gol de Falcao. Un cambio de frente a Dayro Moreno y el resto es historia. Desde entonces el cucuteño ha brillado con la tricolor en 49 partidos. El de hoy contra Brasil será el número 50. (Lea: Historia de los partidos entre Colombia y Brasil por eliminatoria)

Ha marcado goles de todas las facturas. Desde aquel gol en Lima contra Perú, en el que cruzó el balón a salida del guardameta Diego Penny, que le sirvió a Colombia para sumar los primeros tres puntos en la era Pékerman, hasta la anotación contra Venezuela, en el que tras pase de Bacca se inventó un amague magistral para definir contra el palo de Daniel Hernández cerrando los primeros 45 minutos. Han sido 17 tantos, de los cuales seis fueron marcados en el Mundial de Brasil. (Neymar, la estrella del Brasil de Tite)

Ese campeonato del Mundo fue su graduación. Desde entonces James Rodríguez, que ya había demostrado su buen fútbol con Banfield, Porto y Mónaco, se convirtió en ídolo del seleccionado colombiano. Apareció cuando el equipo dirigido por Pékerman más necesitaba a alguien desequilibrante y que le subiera la moral a un grupo que no pudo contar con su máxima figura: Radamel Falcao, quien había sufrido una lesión de ligamento cruzado anterior y se perdía el Mundial. En ese campeonato fue el encargado de echarse el equipo al hombro y en cinco partidos brilló. Fue el goleador. (Pékerman: "El partido contra Brasil puede marcar una tendencia en la eliminatoria)

La pasión por James alcanzó niveles de locura en ese campeonato mundial. Colombia regresaba una cita tras 16 años, tras los fiascos de Francia 98 y Estados Unidos 94, donde la mejor generación, con permiso de la actual, sucumbió pese a su brillantez. La Colombia de Pékerman llegó donde nunca antes: los cuartos de final, en los que fueron eliminados por la anfitriona. Poco importaba a esas alturas. En diálogo con El País de España Nicolás Samper recordó ese mundial y a James con anhelo. “Es como si fuera un producto de Marvel. En el Mundial era Clark Kent, se metió en la cabina para suplir a Falcao y lo consiguió”, relata, mientras recuerda con gestos el gol a Uruguay en octavos: aquel control dirigido con el pecho y el zurdazo que se coló en la escuadra de Muslera. (Colombia no le marca gol a Brasil de visitante por eliminatorias desde hace 47 años)

Desde entonces ha sido el referente de la selección. Colombia se aferró a él. “Aquí juego hasta cojo, aquí me siento feliz”, aseguró James, con medio hombro izquierdo inmóvil, después de anotar y dar el pase de gol a Bacca en el segundo partido de la Copa América Centenario, contra Paraguay. Por eso lo alaban. Son muchos los que quieren una foto con él. Muchos recuerdan cómo durante su presentación con el Madrid un chaval saltó al césped del Bernabéu en su búsqueda. Pese a que la seguridad del club lo interceptó, James lo defendió, abrazó y regaló un balón. No fue un caso aislado. Unos meses después, en Londres, durante un amistoso contra Estados Unidos, otro hincha con la camiseta, la bandera y la cara pintada con los colores colombianos se fue en busca de su ídolo, que lo abrazó.

James es la figura, el referente de un seleccionado nacional que está en pelea por su segundo Mundial consecutivo. Y esta noche contra Brasil jugará su partido 50 con la camiseta de la selección de Colombia, por la cual se entrega y se desvive.