Lo que Álex Ferguson les enseña a los técnicos colombianos y a cualquier mortal

El extécnico del Manchester United publicó el libro “Liderazgo” (Roca Editorial) y aquí les contamos por qué amerita leerlo.

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NELSON FREDY PADILLA
28 de febrero de 2018 - 05:19 p. m.
El técnico colombiano Juan Carlos Osorio junto a Álex Ferguson, a manteles en Londres. / Vía Twitter
El técnico colombiano Juan Carlos Osorio junto a Álex Ferguson, a manteles en Londres. / Vía Twitter
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En Twitter publicaron el fin de semana pasado una foto del técnico colombiano Juan Carlos Osorio, que hoy dirige la selección de México clasificada al Mundial de Rusia 2018, con Sir Álex Ferguson, considerado uno de los entrenadores de fútbol más exitosos de todos los tiempos. Ese encuentro en Londres es una oportunidad para explicar cuánto deberían aprenderle a este caballero escocés los técnicos colombianos y cualquier interesado en crecer como persona.

Liderazgo es el título su más reciente libro, coescrito con su amigo Michael Moritz, presidente de Sequoia Capital, empresa de inversiones en Estados Unidos que influyó en la creación de gigantes como Apple, Cisco Systems, Google, You Tube, WhatsApp y Airbnb. Fue traducido al español por el sello Roca Editorial. Es la historia de su vida, pero ligada a la toma de decisiones desde que se graduó en la Govan High School de Glasgow, en Escocia, y empezó su trabajo en el fútbol en el Queen’s Park.

Nunca imaginó, escribe, que cincuenta años después dictaría cátedra en la Escuela de Negocios de Harvard sobre su experiencia y “la fascinación que produce el Manchester United”, el más famoso club inglés y con el que ganó todos los títulos posibles. La idea de la clase fue de Anita Elberse, profesora de la prestigiosa escuela, y quien lo presentó en la asignatura Marketing Estratégico en Industrias Creativas como “uno de los grandes líderes de todos los tiempos”. (Le puede interesar: La lección de Ferguson y el Manchester United).

Ocuriió en 2012 y dice que se sonrojó cuando, a punto de retirarse del fútbol profesional, le propusieron “impartir una clase sobre mí mismo a los alumnos de un máster de administración de empresas”. Más impresionado quedó cuando llegó al auditorio Aldrich Hall y lo encontró repleto bajo el anuncio “Sir Alex Ferguson: Managing Manchester United”. Había volado desde Londres a Boston después de que su legendario equipo le ganara 3 a 0 al Newcastle en St. James’s Park.

Elberse empezó por explicar todas las responsabilidades y relaciones de un técnico de fútbol detrás de una imagen de televisión; los jugadores, el personal técnico, los aficionados, los medios de comunicación, los accionistas del club, la marca que representa. Los estudiantes estaban más dichosos que él, experto en no dejar ver sus emociones. “Parecían tener una tremenda curiosidad por saber cómo me había convertido en un líder, qué personas habían influido en mi forma de entender la vida, qué tipo de relación he tenido con unos jóvenes con inmenso talento y sueldos desmesurados”, refiriéndose a estrellas tipo Cristiano Ronaldo y David Beckham.

Pues lo que explicó en Harvard, llenando con gráficos de tiza el tablero verde, es lo que Ferguson detalla y analiza en Liderazgo. Influyeron en su carrera personas como Elizabeth Thomson, su profesora preferida en la Broomloan Road Primary School, “quien me animó a tomarme en serio mis estudios y me ayudó a entrar en la Govan High School”.

El libro está dedicado a Jock Stein, quien fuera seleccionador de Escocia y tuviera como asistente a Ferguson. Stein era su ídolo, fue el primer técnico inglés en ganar la Copa de Europa en 1967 -la Champions de hoy- cuando el Celtic de Glasgow venció al Inter de Milán. “Fue lo más parecido a mi mentor”, dice, y revela secretos de entrenamiento y de sicología deportiva. Por ejemplo, no dejar que los contratos de los jugadores caduquen en las mismas fechas porque eso les permite confabularse contra el técnico y el club en un momento determinado. Por ejemplo, regalarle una botella de whisky Macallan a Alfredo Di Stéfano antes del partido entre el Aberdeen y el Real Madrid por la Recopa de Europa 1982-83, que los escoceses sorpresivamente ganaron 2-1. Cuenta por qué en un momento clave de su vida no aceptó dirigir al Glasgow Rangers o por qué decidió contratar al francés Eric Cantona para el United, en medio de la polémica, luego de oír opiniones de sus jugadores en el camerino y un consejo de Michel Platini.

Cada capítulo es una enseñanza. “¿Cómo se convierte uno en sí mismo?”. Por qué ver y oír dos veces más de lo que se habla. Observar para liderar más que dirigir, técnica que le aprendió a su segundo entrenador en el Aberdeen, Archie Knox. “Me dijo que no debía dirigir las sesiones de entrenamiento, sino quedarme en la banda observando y supervisando. Antes dirigía el trabajo con un silbato en la boca y sólo me concentraba en el balón. Cuando me aparté y observé desde la banda, mi campo de visión y decisión aumentó. La observación de Archie fue decisiva en mi vida”. El valor agregado de leer buena literatura universal y obras como la autobiografía de Bobby Robson, otro grande del fútbol del Reino Unido.

Cada apartado del libro da una idea de lo valioso de leerlo: “Disciplina, nivel de entrega, motivación, convicción, organización, preparación, proyectos, trabajo en equipo, capitanes, excelencia, inspiración, autocomplacencia, buscar trabajo, saber despedir, puntualidad, distracciones, fracaso, críticas, de palabra, por escrito, respuestas, propietarios, control, delegar, toma de decisiones, comprar, frugalidad, remuneración, negociación, agentes, innovación, saturación, confidencialidad, rivalidades, mercados mundiales, llegar, mantenerse, irse, nuevos desafíos”.

Es el compendio de 76 años de vida, de lo aprendido como técnico en Escocia durante 12 años, en el East Stirlingshire, el St. Mirren y el Aberdeen, y luego durante 26 años al frente del Manchester United, inspirado en parte por unas largas grabaciones de audio que alguien le regaló y en las que Bill Shankly, mánager del Liverpool de 1959 a 1974, habla de su obsesión por el fútbol y “la dedicación que se necesita para triunfar”. Ferguson deja en claro que no pretende poner al nivel de un experto en gestión o un gurú de los negocios, pero sí ofrece más de 300 páginas de teoría y práctica sobre cómo “mantener un alto nivel de rendimiento de una organización durante décadas” y, sobre todo, cómo se esforzó “por buscar la excelencia dentro y fuera de un campo de fútbol”.

Además, hay documentos y fotos de su archivo personal que hasta ahora revela. Lo mueve el interés de inspirar a los jóvenes para que “den lo mejor de sí mismos”, porque si algo lo inspiraba a él como entrenador era ver en los nuevos jugadores “el entusiasmo juvenil capaz de conseguir lo imposible”.

Si a alguien le interesan las vivencias y decisiones de Ferguson en campeonatos como la Premier League o la Champions League, en juegos específicos con alineaciones concretas, aprender más de sus anécdotas y de su humor británico, puede leer alguno de los otros libros que ha publicado: A ligth in the North: Seven years with Aberdeen (Una luz en el norte: Siete años con Aberdeen), publicado en 1985, dos años después de que el club escocés ganara la Recopa europea; Managing my life (Manejando mi vida), de 1999 y que cuenta la historia de la triple corona del Manchester United -Liga y Copa de Inglaterra y Liga de Campeones de Europa-, y con motivo de su retiro, en 2013, publicó Mi autobiografía. (Le puede interesar: Ferguson, el Manchester United y los caballos de carreras).

Con razón Juan Carlos Osorio le contó feliz a Univisión que había aprendido mucho de Ferguson en las charlas que le concedió. De esto, y también de viva voz de Ferguson, aprendieron otros técnicos colombianos como Francisco Maturana. Y cuando ponen en práctica sus consejos, entrenadores de todo el  mundo sienten la necesidad de llamar al caballero del fútbol para decirle la frase que más le gusta: “Tenía razón, jefe”.

Por NELSON FREDY PADILLA

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