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Sebastián Olivares: de un barrio de Cartagena al récord mundial

A sus 21 años, el pesista, que tuvo una temporada inolvidable marcada por una dura lesión, se prepara para cumplir su sueño olímpico en Los Ángeles 2028.

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Norma Elizabeth Pinzón Ávila
05 de diciembre de 2025 - 12:00 p. m.
Sebastián Olivares: el récord colombiano que se levantó con calma y disciplina
Sebastián Olivares: el récord colombiano que se levantó con calma y disciplina
Foto: Juan Felipe Delgado-Secretaría del Deporte y la Recreación de Cali
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Sebastián Olivares cumplió 21 años el 27 de noviembre con el brazo en recuperación y una certeza que lo mantiene en pie: volverá. Han pasado seis semanas desde aquella tarde en Noruega cuando, en plena competencia del Mundial, su codo derecho cedió bajo el peso de una barra que había levantado cientos de veces. Lo que más lo golpeó no fue el dolor físico, sino la desilusión por “el esfuerzo, el tiempo, todo el desgaste”, recuerda. “Fue muy espontáneo, muy rápido. Uno no se da cuenta en realidad de lo que está pasando”.

La ilusión comenzó hace nueve años, cuando, siendo un niño de 12 años, seguía a su hermanastro Nilsson a un gimnasio del barrio. Antes, había soñado con el voleibol, pero “por temas de altura a mí no me favorecía por ninguna parte”, dice. Las pesas le ofrecieron algo diferente, un camino que dependía casi exclusivamente de él. “Me llamó mucho la atención saber que podía llegar lejos con mi esfuerzo, con mi dedicación”, explica.

Sus inicios fueron solitarios. Treinta minutos caminando bajo el sol caribeño hasta el entrenamiento y otros treinta de regreso, dos veces al día. Su madre se angustiaba, pero, al ver su dedicación, terminó apoyándolo. Durante la pandemia entrenó con Francisco Mosquera, uno de los grandes referentes del levantamiento de pesas en Colombia. “Las cosas de la vida me pusieron en ese momento preciso para poder alcanzar otro nivel”.

El salto definitivo llegó cuando se mudó a Tolima, dejando atrás todo lo conocido. “Lo más duro ha sido más que todo alejarme de toda mi familia”, confiesa. Sin embargo, en Ibagué encontró a Edgar Arley Castillo, su actual entrenador, con quien alcanzaría el que él reconoce como el mayor pico de su historia deportiva. Ese pico se llamó Cali 2025, en el Panamericano de Levantamiento de Pesas.

Sebastián había planeado primero asegurar la competencia para Colombia, luego ir por el récord. Con el primer intento aseguró, con el segundo se ratificó, y con el tercero saltó nueve kilos de golpe. Levantó 191 kilos en arranque e hizo récord mundial. “Yo sentí esa barra liviana, liviana, liviana”, recuerda con una sonrisa que todavía parece incrédula. “Todo el mundo me dijo: ‘Oye, Sebastián, tú podías hacer más’”.

A sus 21 años se convirtió en el segundo mejor del mundo en su categoría. “No comprendía la magnitud”, admite. Su barrio de Cartagena lo recibió como a un héroe, con una celebración que no esperaba. “Fui muy feliz al ver todo lo que hizo la gente del barrio, la gente que me vio crecer, que me vio andar por las calles ahí como un niño cualquiera”.

Fue tan sobrado que lo llamaron a la selección para ir al Mundial. Sin embargo, llegó a Noruega y ahí ocurrió la lesión. En el hospital, mientras esperaba que un médico lo atendiera —el equipo colombiano solo contaba con una fisioterapeuta—, Sebastián procesó lo sucedido con la misma calma que lo caracteriza. “Yo soy un man relativamente muy relajado. Yo me tomo las cosas con calma”.

De regreso a Colombia, la atención fue rápida. El Comité Olímpico, la Federación y el Ministerio del Deporte “agilizaron todo muy bien”. Pero más que la atención médica, lo sostuvo el apoyo de su familia y las palabras de sus compañeros. Jeison López y Mari Leivis Sánchez, medallistas olímpicos, estuvieron ahí y le recordaron: “Usted sabe que es bueno, usted sabe que va a salir de esto”.

Ahora, con los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 en el horizonte, Sebastián se enfoca en su recuperación. “Ahorita mismo, más que todo, no me enfoco tanto en temas del ranking, sino más que todo me preocupo en mi recuperación”. En este momento tiene tiempo y un sueño que cumplir.

Mientras tanto, maneja la ansiedad como aprendió a manejar las pesas: con disciplina, música que lo relaje, escapadas en moto a conocer cascadas y bosques. Este ejercicio le ha permitido enfocarse mejor y aconsejar a los jóvenes que “si le ponen el 100 a todo, no solamente dando la mitad, sino el 100 %, créame que todo les va a salir como ustedes esperan”.

Sebastián Olivares no solo levanta pesas, carga con el peso de un barrio que cree en él, de una familia que lo extraña y de un país que espera verlo brillar en unos Juegos Olímpicos. Y ese peso sí sabe cómo levantarlo.

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Norma Elizabeth Pinzón Ávila

Por Norma Elizabeth Pinzón Ávila

Periodista digital, comunicadora social y community manager. Especialista en Periodismo y narrativas digitales de la Universidad Sergio Arboleda.elizapinzonxnpinzon@elespectador.com

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