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El lunes 21 de noviembre, la selección de Irán debutó en el Mundial de Catar 2022, perdiendo (6-2) frente a Inglaterra. El resultado, sin embargo, fue lo menos importante del encuentro, ya que minutos antes de que empezara el partido, el equipo que dirige Carlos Queiroz se negó a cantar su himno nacional en apoyo a las protestas masivas que sacuden las calles de Irán.
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Ante esta situación, el capitán de la selección iraní, Ehsan Hajsafi, se pronunció: “Las condiciones de nuestro país no son adecuadas. Nuestra gente no es feliz. La gente tiene que saber que estamos con ellos y que los apoyamos. Somos solidarios”
De hecho, antes de que comenzara el Mundial, Sardar Azmoun, una de las estrellas del equipo, aseguró que no podía guardar silencio ante lo que estaba ocurriendo en su país. “Si el castigo es ser expulsado de la selección nacional, es un pequeño precio a pagar”. Durante el partido los jugadores tampoco celebraron ninguno de los goles anotados.
#BREAKING: Iran national team players choose not to sing national anthem at World Cup match; some of the Iranian crowed booing their own national anthem pic.twitter.com/6tYqjloYYi
— Amichai Stein (@AmichaiStein1) November 21, 2022
Posibles sanciones por no cantar el himno de Irán
Aunque el acto desató los aplausos y el apoyo general del público, los futbolistas podrían enfrentar duras sanciones por parte del Gobierno de su país. Así lo manifestó el máximo dirigente de Irán, Alí Hoseiní Jamenei, quien instó a los jugadores de la selección “no faltar al respeto” al país durante sus participaciones en el extranjero. Incluso, el mandatario amenazó a los futbolistas con duras sanciones como la pena de cárcel si hacen alguna señal de protesta durante el Mundial.
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Según la ONG Iran Human Rights, el régimen iraní ha recurrido a la violencia para reprimir las manifestaciones que hasta el momento han dejado al menos 400 fallecidos y 15.000 detenidos.