¿Hombres contra mujeres?, nueva polémica en el atletismo

A tres días del inicio del Mundial de la especialidad hay incertidumbre por el tratamiento que se les debe dar a las atletas con hiperandrogenismo, condición que se caracteriza por la excesiva producción de hormonas masculinas, como la testosterona.

Caster Semenya, atleta surafricana, campeona mundial y olímpica, cuya feminidad ha sido puesta en duda. / AP

A pocos días del comienzo del Campeonato Mundial de Atletismo en Londres, Inglaterra, se avivó el debate sobre el tratamiento que se les debe dar a las deportistas con hiperandrogenismo, una condición médica que se caracteriza por la producción excesiva, pero de manera natural, de hormonas masculinas, como la testosterona.

La polémica no es nueva. En 2009 la sudafricana Caster Semenya ganó el título mundial de los 800 metros en Berlín con apenas 18 años de edad, pero su feminidad fue puesta en duda.

Los exámenes que se le practicaron confirmaron que sus características genéticas no encajaban dentro de los parámetros de una mujer. Voz aguda, facciones fuertes, bello excesivo y un cuerpo musculoso delataban la anomalía, que, sin embargo, no era consecuencia del dopaje.

Semenya sufrió un par de crisis psicológicas y dejó de competir, pero se recuperó. Volvió a lo grande y fue nuevamente medallista mundial. En los Olímpicos de Londres 2012 fue segunda y el año pasado se consagró campeona en Río de Janeiro.

Ante la proliferación de casos similares (64 mujeres fueron sancionadas hasta diciembre pasado por el uso de andrógenos), aunque no tan mediáticos, la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF), encargó una investigación sobre el tema y sus resultados comprobaron que las atletas con altos niveles de testosterona, por la causa que sea, tienen ventajas significativas en su rendimiento, algo que el Tribunal de Arbitramento Deportivo (TAS) había sugerido desde 2015, cuando además solicitó determinar niveles máximos permitidos para las competiciones femeninas.

El estudio, liderado por los doctores Stéphane Bermon y Pierre-Yves Garnier y publicado en el British Medical Journal, señala que la testosterona, endógena y exógena (producida o consumida), tiene los mismos efectos fisiológicos y otorga una importante ventaja especialmente en algunas disciplinas de potencia y fuerza.

Los investigadores evaluaron a 1.332 atletas en 21 pruebas de pista durante casi dos años. Quienes tenían mayores niveles de testosterona obtuvieron mejores marcas. En un 2,7 % en los 400 metros, 2,8 % en los 400 vallas, 1,8 % en los 800 metros, 4,5 % en los lanzamientos y 2,9 % en los saltos.

La publicación del estudio no impedirá que Semenya y otras atletas con hiperadrogenismo, como la velocista india Dutee Chand (quien utiliza medicamentos para reducir la testosterona que produce su cuerpo), puedan competir en Londres, pero sí las obligará a acogerse a nuevas reglas de cara a los próximos grandes eventos.

De acuerdo con el diario británico The Guardian, la IAAF estudia la posibilidad de impedir la participación de estas deportistas si no se someten a un tratamiento para reemplazar hormonas (HRT) o se practican una cirugía.

La coyuntura hace recordar el caso de la velocista polaca Stella Walsh, quien ganó los 100 metros en los Olímpicos de Los Ángeles 1932 y fue segunda en Berlín 1936, cuando compitió ya como estadounidense. Aunque tenía los rasgos de un hombre, siempre defendió su feminidad. Apenas hasta después de su muerte, en diciembre de 1980, la autopsia determinó que no tenía ni útero ni ovarios, pero sí un pequeño pene atrofiado y dos testículos interiores.

 

Estrictos controles

 

Los organizadores del Mundial de Atletismo, en el que participarán 19 colombianos, anunciaron este martes que más de 600 muestras de sangre serán recogidas antes de que comience el campeonato, como un paso más en la lucha contra el dopaje.

Voceros de la Unidad de Integridad del Atletismo (AIU) explicaron que dichas muestras serán utilizadas para completar el pasaporte biológico de los atletas y para detectar el hipotético uso de sustancias prohibidas, como la hormona del crecimiento.

Ya durante las pruebas también se llevarán a cabo otros 600 análisis de orina, “con el objetivo de detectar niveles anormales de sustancias como la EPO o esteroides”, dijo el presidente del organismo, David Howman.

Aunque reconoció los avances en materia de lucha contra el dopaje, la IAAF mantuvo la suspensión a los atletas rusos, excluidos de los eventos internacionales desde hace año y medio.