Colombia brilló en los Juegos Olímpicos de Río 2016. Seguimos creciendo

Tres medallas de oro, dos de plata, tres de bronce y 13 diplomas más superan las expectativas que tenía la delegación nacional, tercera de latinoamérica.

Mariana Pajón, Óscar Figueroa y Caterine Ibargüen. / EFE-AFP

Eduardo González Restrepo es el director deportivo del Comité Olímpico Colombiano. Para él, los balances en el alto rendimiento se hacen calculadora en mano, pues los resultados y las estadísticas son los verdaderos indicadores de su gestión y la de su equipo de metodólogos, Andrés Duque, Ómar Alberto Arboleda, Albeiro Quiroz y Edwin Cabezas.

Fueron ellos quienes, de acuerdo con el comportamiento de nuestros atletas durante el ciclo olímpico, pronosticaron que más de 140 clasificarían para Río y que se obtendrían entre seis y ocho medallas, mejorando los colores de las que obtuvo Colombia en Londres 2012.

No se subieron al podio, ni recibieron aplausos y ovaciones del público, pero también merecen un reconocimiento, al igual que el equipo médico liderado por el doctor Juan Carlos Quiceno y el grupo de fisioterapeutas y sicólogos. Su trabajo y el de entrenadores y auxiliares permitió que Colombia celebrara y disfrutara los juegos de Río.

“Los resultados generales nos dejan tranquilos. Pasamos de un oro, tres platas y cuatro bronces en 2012 a tres oros, dos platas y tres bronces ahora. Mejoramos los colores. Quedamos hace cuatro años en el puesto 38 y ahora vamos a estar entre el 20 y el 25. Veníamos de conseguir 14 diplomas (que se les entregan a quienes terminen entre los ocho primeros de cada prueba) y acá logramos 21”, asegura González, quien destaca además que Colombia terminó con más de 100 puntos olímpicos, superando los 80 presupuestados.

Esa evolución se podría prever por los resultados del ciclo olímpicos. En los Juegos Bolivarianos de Perú en 2013, los Suramericanos de Santiago de Chile 2014, los Centroamericanos y del Caribe de Mayagüez 2014 y los Panamericanos de Toronto 2015 ya nuestro país se había confirmado como potencia deportiva del continente y mejorado con creces sus actuaciones en ediciones anteriores.

Los pronósticos del Comité Olímpico Colombiano no se han hecho a la ligera, sino que tienen sustento técnico. “Otro aspecto importante es la conformación de la delegación. No trajimos a los deportistas (148, sin Camilo Villegas, quien renunció al cupo), porque no vinieron invitados. Se clasificaron, que es diferente. Cumplieron con marcas mínimas que se le exigen a la élite mundial. Además, hay renovación. Cuatro medallistas de Londres repitieron, pero los otros cuatro son nuevos. Mariana Pajón apenas tiene 24 años, tiene muchos años para seguir liderando nuestras delegaciones”.

Y aunque es mejor hacer balances cuando se gana, no todos los deportes cumplieron con las expectativas que se habían planteado. “Eso hay que revisarlo y analizar las causas. No esperábamos medallas, pero de pronto sí un desempeño mejor en arquería, taekwondo y gimnasia, por ejemplo”, acepta González.

No es un dato menor que en la tabla general de medallería Colombia sea el tercer país de Latinoamérica, superado por el local, Brasil, y por Cuba, que sustentó su presentación apenas en tres disciplinas: boxeo, judo y lucha.

Todos felices

Quienes no caben de la dicha por la actuación de la delegación colombiana en Río son los deportistas, sus entrenadores y los dirigentes.

Coincidieron el presidente del COC, Baltazar Medina, y el jefe de Misión, Ciro Solano, en que “este gran resultado es el fruto de un proceso de cuatro años. Mejoramos los colores de las medallas, que era el objetivo principal”.

Aspiran a conformar un grupo de 200 deportistas apoyados para el ciclo que termina en Tokio 2020.

La bicampeona olímpica de bicicrós, Mariana Pajón, señaló que “ha sido un orgullo muy grande pertenecer a este gran equipo que ha logrado la mejor actuación de nuestra historia. El apoyo del Estado a nuestros deportistas se ve reflejado en los resultados. No solamente el mío, sino el de todos, porque acá somos todos ganadores, pertenecer a la élite mundial nos hace grandes”.

Caterine Ibargüen agregó: “Esperemos que el patrocinio y las ayudas se mantengan y mejoren, pero no solamente para mí o para los medallistas, sino para todos los deportistas, que hemos demostrado que cuando tenemos las condiciones apropiadas, le peleamos de tú a tú al que sea”.

Terminan este domingo los Juegos Olímpicos de Río con el título para Estados Unidos y una sorprendente actuación de Gran Bretaña, que comienza a cosechar los resultados de la cultura deportiva que sembró en Londres 2012. Será una edición inolvidable por las hazañas de los nadadores Michael Phelps, Katie Ledecky y Katinka Hosszu, el atleta Usain Bolt y la gimnasta Simone Biles, pero sobre todo porque el Himno de Colombia sonó tres veces, como nunca antes.

Brasil cumplió. A pesar de las dificultades previas, organizó unos juegos maravillosos, con escenarios de primera y el ambiente de un país que ama el deporte y lo vive con pasión. Hasta dentro de cuatro años, cuando Tokio, como en 1964, vuelva a acoger la mayor y más bonita celebración de hermandad que tiene la humanidad.