El virus del zika, la principal amenaza de los Juegos Olímpicos

Varios atletas han decidido no asistir a Río de Janeiro porque no quieren arriesgarse y contagiarse.

El zika se pone en el centro del debate cuando se habla de Juegos Olímpicos. El miedo a contraer esta enfermedad ha hecho que varios deportistas decidan no asistir a Río Janeiro, Thomas Berdych y Milos Raonic, los últimos dos. Pero, antes que nada, es importante hacer una distinción entre el riesgo para la salud individual de los atletas y turistas, y el riesgo para la salud pública.

En el caso de atletas, delegaciones acompañantes y turistas, el riesgo es mínimo, ya que la infección por el virus del zika causa síntomas leves (sarpullido, fiebre) y de duración limitada (unos cinco días). Algunos adultos han desarrollado un síndrome neurológico (síndrome de Guillain-Barré), aunque la frecuencia de esto parece ser extremadamente baja. La principal amenaza del zika es para las mujeres embarazadas, cuyo feto puede sufrir malformaciones neurológicas, incluida la microcefalia, si el virus atraviesa la placenta.

Lo que en realidad está en juego aquí es una cuestión de salud global. La pregunta clave es si proceder con los Juegos Olímpicos como está previsto favorecerá la propagación del virus hacia nuevos países donde abunda el vector (Aedes aegypti), pero donde aún no hay transmisión local del linaje asiático del virus que actualmente está circulando en Latinoamérica y que, como se ha demostrado recientemente, provoca malformaciones fetales. Sería el caso de varios países del continente africano, los Estados Unidos, una gran parte de Asia, y la cuenca mediterránea (donde no hay Aedes aegypti, pero sí su primo hermano, el mosquito tigre o Aedes albopictus).

"Con la excepción de cuatro países, la asistencia a los Juegos no supone un riesgo exclusivo ni sustantivo de transmisión del zika por la picadura de un mosquito y ese riesgo no es mayor que el que representa viajar a otros países con circulación del virus", concluye el estudio de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC). Esos cuatro países africanos son Chad, Yibuti, Yemen y Eritrea, naciones que sí tienen un riesgo de importar el zika "únicamente atribuible" a la participación de sus atletas en los Juegos al no tener un tráfico de viajeros sustancial con ninguno de los países donde hay transmisión local del virus, la mayoría en América Latina.

"El volumen de tráfico global a los Juegos representa una fracción muy pequeña (0,25 %) del total del volumen de tráfico a los países con contagio local del virus, lo que subraya el improbable escenario de que la importación del zika sea atribuible únicamente al desplazamiento a los Juegos", indica el análisis. El objetivo de este estudio de los CDC, publicado a pocas semanas del inicio de la competición, el 5 de agosto, era hacer una predicción de qué países podían ser susceptibles de que el virus comenzara a circular en su territorio introducido por una sola persona procedente de los Juegos de Río.

La conclusión es que, aunque todos los países tienen un cierto riesgo de importar el zika a consecuencia de un viaje internacional, los CDC estiman que solo 19 de los que actualmente no tienen circulación local del virus tienen las condiciones ambientales y de población para que se extienda a partir de una sola persona que regresa a la nación contagiada. Para 15 de esos países, todos menos los cuatro africanos mencionados anteriormente, el volumen estimado de vuelos a Río durante agosto de 2016, cuando se celebra la competición, comparado con el volumen total de vuelos a países con transmisión local en 2015 representa entre un 0,1 % y un 3,25 %.

Chad, Eritrea, Yibuti y Yemen, sin embargo, tendrán un 19 % más de volumen de vuelos en agosto en comparación con su tráfico de pasajeros a países donde circula el virus. Estos cuatro países estarán representados en Río por un total de 19 atletas y otros 60 miembros de las delegaciones, "una fracción minúscula de los 350.000 y 500.000 visitantes que se esperan en los Juegos", destaca el estudio.

"En esos países hay que tomar medidas adicionales de prevención, pero en los demás solo hay que seguir las recomendaciones generales para evitar las picaduras y, por supuesto, pedir que las mujeres embarazadas no viajen", dijo hoy el director de los CDC, Tom Frieden, en una charla sobre el virus en Washington.
Entre los 206 países que compiten en los Juegos, en 39 ya circula el virus y, de los 167 restantes, 148 no están considerados en riesgo, 74 de ellos porque no tienen presencia del mosquito de la familia Aedes, el que transmite el zika.

¿Posponer?

Los argumentos a favor de posponer los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro quedaron plasmados en una carta abierta dirigida a la OMS y firmada por unos 150 académicos. Las razones que dan son las siguientes:

Río de Janeiro es una zona muy afectada por el virus (es la segunda ciudad del país en cuanto a número de casos).

A pesar de que los juegos se llevarán a cabo en invierno, cuando hay menos mosquitos, este año ha sido más caluroso y el número de casos de otras enfermedades transmitidas por mosquito (dengue) ha aumentado comparado con el mismo periodo el año pasado.

En vista del neurotropismo del virus, es decir, su capacidad para infectar al sistema nervioso, es posible que cause otras patologías neurológicas aún no descritas.
Se estima que, entre los más de 500.000 viajeros previstos, un porcentaje regresará infectado a sus países en el hemisferio norte durante los meses de verano, cuando la actividad del mosquito es mayor. Si esto ocurre en países con sistemas de salud frágiles (sureste de Asia y África) el impacto será aún mayor.
Finalmente, los autores de la carta argumentan que en el pasado se han anulado o cambiado otros eventos deportivos por razones de salud pública: la copa africana de naciones por causa del ébola y la copa mundial femenina en 2003 por causa del SARS.

Pero la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha contestado a la carta afirmando que cancelar, posponer o cambiar la sede de los Juegos Olímpicos de 2016 no alterará de manera significativa la propagación del virus del zika.