“Habrá un antes y un después de Río 2016”: presidente Comité Paralímpico

El dirigente asegura que en las justas que terminaron el domingo, el deporte paralímpico colombiano entró definitivamente en el alto rendimiento.

Buena parte de la delegación colombiana que participó con éxito en los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro. / Fotos: CPC
Buena parte de la delegación colombiana que participó con éxito en los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro. / Fotos: CPC

Julio César Ávila, el presidente del Comité Paralímpico Colombiano, es un administrador de empresas vallecaucano, líder y artífice de la estupenda actuación de la delegación nacional en Río 2016. Asegura que la principal razón del éxito en los Juegos Paralímpicos, en los que se conquistaron 17 medallas, fue “el trabajo en equipo, la idea de tirar todos para el mismo lado. Cuando los colombianos nos unimos, siempre logramos grandes gestas”. (Vea también: "Nunca me sentí diferente ni menos que los demás": Mauricio Valencia).

¿Qué balance hace de los Juegos?

Pues imagínese, todo fue genial. Ganamos 17 medallas (dos de oro, cinco de plata y 10 de bronce), además de 38 diplomas, que les entregan a quienes queden entre los puestos cuarto y octavo. Atletismo, natación y paracycling fueron nuestros mejores deportes. Quedamos en la casilla 37 de la tabla de medallería. Llevamos 39 deportistas con la idea de lograr la mejor actuación de nuestra historia y lo conseguimos. Habrá un antes y un después de esta actuación.

¿Cuál fue la clave del éxito en Río?

Vinimos muy bien preparados, a recoger los frutos de cuatro años de trabajo. La gran motivación era que obtuviéramos el reconocimiento a todo ese esfuerzo que hacen los muchachos, que siempre se juegan el todo por el todo. Queríamos que el país se sintiera orgulloso de nosotros, y eso se logró.

¿Los resultados hacen que las expectativas también crezcan para el futuro?

Todo esto va a ayudar a que nos consolidemos. Mi idea es lograr la unión de todo el sistema paralímpico, de nuestro comité, las federaciones, los entes departamentales y municipales. Seguir trabajando siempre con el atleta como prioridad y eje. Consolidar también en apoyo, que no sea solamente del Estado, que es el que nos patrocina en un 95 % a través de Coldeportes, aunque hay que reconocer ahora la ayuda de Seguros Allianz, Saeta, Claro, la Fundación Renault, Gran Estación y Pescuezos. Debemos seguir vinculando a los medios de comunicación y sentar bases sólidas para el futuro, porque vienen muchos atletas paralímpicos detrás. Lo mejor está por venir.

Han tenido mayor repercusión que nunca...

Y eso nos hace felices. Por primera vez se transmitieron los Juegos Paralímpicos para Colombia, la directora de Coldeportes nos acompañó, los medios impresos y digitales, así como la radio, estuvieron muy pendientes, y eso lógicamente se refleja en el ánimo de todos. Se trataba de hacer que el país vibrara y se sintiera orgulloso de sus deportistas, que no se están rehabilitando ni haciendo un acondicionamiento físico, sino que son verdaderos atletas de alto rendimiento.

¿Cuánto costó el ciclo paralímpico?

Más a menos unos $13.000 millones en apoyo a los deportistas y entrenadores, preparación y competición en los cuatro años, médicos, fisioterapeutas... en muchas cosas.

¿Eso es suficiente?

El dinero para el deporte nunca va a alcanzar, pero nosotros no nos preocupamos tanto por pelear por más, sino por invertir bien y aprovechar lo que conseguimos. Estos resultados en Río son nuestra carta de presentación para el futuro. Yo creería que el nuevo ciclo, rumbo a Tokio 2020, no va a ser tan complicado.

Pero ¿las expectativas serán mucho más altas?

Claro, pero de eso se trataba, de crecer. Y tenemos una buena reserva deportiva. A diferencia del sistema de clasificación olímpico, en los Paralímpicos es por cupos; teníamos más deportistas con marcas mínimas y no los llevamos porque no teníamos cupos suficientes. Esa escogencia se hizo con un criterio estrictamente técnico. Fueron los que son, pero tenemos muchos más que son muy buenos y van a dar de qué hablar.

¿En qué se falló?

Pues siempre hay cosas por mejorar, pero yo diría que el balance en todo sentido fue positivo. Creo que para el próximo ciclo debemos organizarnos de manera diferente. Ahora trabajamos con cuatro federaciones, de acuerdo a la discapacidad y no al deporte, como se hace en el resto del mundo. Eso ayuda a hacer el trabajo más específico, a fortalecer cada disciplina. Tenemos que conseguir mayor apoyo de la empresa privada, mercadear mejor, difundir mejor. Ahora hay que lograr que la llama no se apague, que esta fiebre de deporte paralímpico no termine.

Hoy todo el mundo está pendiente de los atletas paralímpicos, pero ¿tienen apoyo en el día a día, cuentan con facilidades para entrenar y prepararse?

Unos sí, otros no. Hay departamentos que ayudan mucho, otros ni se preocupan. Depende de la política de cada región. Pero el Sistema Paralímpico apenas lleva 15 años y estamos tratando de crear conciencia entre nuestros dirigentes. Algunos ya entienden que esto es alto rendimiento y que, en la medida en que se apoya, llegan los resultados. De lo que no tengo duda es que nuestros muchachos están preparados para los retos que se les presenten y que no serán inferiores a ningún reto. Ya entendieron que el deporte es una opción de vida, que es su trabajo y que con esfuerzo, disciplina y dedicación, los resultados se dan.