A recuperar la acreditación y la credibilidad

Noticias destacadas de Deportes

El Ministerio del Deporte ha invertido más de $16 mil millones para que el laboratorio del control al dopaje en nuestro país vuelva a tener el reconocimiento de WADA. Este año podría terminar el proceso.

Su último día en Colombia fue bastante agitado. De hecho, tenía presupuestado quedar libre alrededor de las 4:00 p.m., pero el realizar pruebas, una tras otra, cotejando resultados y mirando sincronías, demoró todo. Al final, María de Castro salió a las 7:30 p.m. del laboratorio de control al dopaje ubicado en el Centro de Ciencias del Deporte de Bogotá, para luego regresar a España.

Durante cinco días, esta especialista en el manejo y la implementación de métodos de análisis estuvo con las personas que trabajan en este lugar para entrenarlas en el uso adecuado del espectrómetro de masas (que mide relaciones de isótopos estables) y de una aplicación que permite determinar la relación isotópica de los esteroides en el control al dopaje.

En otras palabras: un mecanismo que ayuda a saber si una sustancia dopante que se detecta en un deportista es producida por el mismo cuerpo, de manera natural, o si fue consumida. “Es algo vital que exige la WADA a sus laboratorios adscritos y por eso estoy haciendo visitas a los que quieren volver a tener la acreditación de la Agencia Mundial Antidopaje”, aseguró.

Aunque De Castro solo vino para esta tarea, también pudo observar en qué condiciones se encuentra un centro al que el Ministerio del Deporte le invirtió el año pasado alrededor de $9.000 millones (según esta cartera, ese dinero se usó para mantener la acreditación internacional de AMA, adquirir reactivos, procesar muestras analíticas y mantener los equipos en óptimas condiciones).

“Las diferencias con otros centros en el mundo, en cuanto a lo capacitado del personal, no es mucha. Se ve que están haciendo un esfuerzo grande. Si acaso, es necesario tener un mejor espacio para los equipos analíticos, pero en términos generales van por buen camino. Es de los más pequeños que he visto, pero eso no quiere decir nada, pues en el mundo grandes, muy grandes, hay apenas unos cuantos”, agregó De Castro, quien recientemente estuvo en Nueva Delhi (India), Londres (Reino Unido), Lisboa (Portugal) y Barcelona (España), entre otras ciudades.

Lea también: Colombia, el segundo país con más casos actuales de dopaje

Al respecto, el Ministerio del Deporte aseguró en un comunicado que este año hará otra inversión de $5.000 millones, de los que saldrá el dinero para mantener actualizados los métodos analíticos y $2.300 más para hacer mejoras en cuanto a infraestructura.

“Es costoso, pero vale la pena. De hecho, en esta batalla del dopaje, en la que los que distribuyen las sustancias están en una constante carrera con la WADA, hay que estar en la vanguardia tecnológica. Cada vez son más las mañas para no ser detectados. No se pueden dar ventajas”, advierte María de Castro.

En febrero de 2017, la WADA desacreditó al laboratorio colombiano luego de mandar anónimamente dos falsos positivos, conocidas como pruebas ciegas, para su análisis, pero los resultados no fueron los esperados y por eso se tomó la decisión. “Eso pasa en todo el mundo. Por ejemplo: Nueva Delhi también está en el mismo proceso y han trabajado fuerte como acá. Sé que el de Bogotá, si sigue los parámetros, puede convertirse en un referente en la región”, apuntó De Castro.

Con los recientes casos de dopaje de deportistas colombianos (los ciclistas Wílmar Paredes, Juan José Amador y Fabián Puerta, el tenista Robert Farah y los pesistas Yeison López y Andrés Caicedo), el laboratorio se ha convertido para el Ministerio casi que en un tema de Estado; es decir, está dentro de las prioridades de Ernesto Lucena.

Y no es porque al recuperar el reconocimiento se vaya a acabar una práctica como el dopaje, que va evolucionando, sino porque con un lugar así en nuestro país será más fácil llevar el estandarte para la lucha contra uno de los males más antiguos del deporte.

A la fecha, el centro de control al dopaje ha pasado por dos de los tres exámenes que se requieren para obtener el sí de la WADA. La última fue en diciembre de 2019, en la que dos enviados especiales evaluaron el proceso de recepción y análisis de las muestras del pasaporte biológico y el funcionamiento del equipo Sysmex XN 1000, que permite hacer estudios de sangre más detallados.

Alianza con la Universidad Nacional de Colombia

El Ministerio del Deporte y la Universidad Nacional dieron a conocer un convenio a través del cual ambas entidades “unificarán esfuerzos para desarrollar proyectos de investigación enmarcados en las siguientes líneas, en concordancia con el programa mundial antidopaje de la WADA: detección de sustancias y métodos prohibidos usando LC o CG-MS/MS o nuevos métodos en química analítica y estudios de farmacología de sustancias prohibidas, entre otros”.

Por ahora, el objetivo de volver a tener acreditación y credibilidad está muy cerca. El laboratorio de control al dopaje volverá a ser una realidad en nuestro país.

Comparte en redes: