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Los empresarios del país consideran que este año debe ser el tiempo de las grandes reformas estructurales que requiere el país, sin embargo, es cierto que 2022 es un año donde la transición del Gobierno se espera para agosto, lo que hace difícil que se tramiten iniciativas como las que requiere Colombia para avanzar hacia su desarrollo. El gobierno saliente ya no está interesado en reformas por su desgaste y el que llega nunca se compromete con propuestas profundas en apenas cuatro meses.
En un documento la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) manifiesta que “el año 2022 debería ser el año de las reformas estructurales”. El gremio empresarial considera que el país está en mora de acometer reformas en los temas pensional, tributario, laboral, justicia y de mercado de capitales.
Le puede servir para contexto: Una reforma consensuada para hacer la transición
El estudio revelado por la ANDI sostiene que las reformas deben incluir “reforma pensional, reforma a la justicia, legislación laboral más moderna y acorde con la nueva normalidad, sistema tributario más competitivo y mercado de capitales más desarrollado”.
“Los próximos años nos plantean desafíos inimaginables, donde debemos ser capaces de acelerar la búsqueda de una sociedad más próspera, equitativa e inclusiva para todos”, sostiene la ANDI.
Para el gremio empresarial el desafío que se tiene que mantener es el de “consolidar y fortalecer la reactivación que ya se ha logrado”.
Para los empresarios es importante continuar desarrollando estrategias que conduzcan a la generación constante de empleo de manera que el país se mantenga “en una senda de mayores crecimientos y mayor desarrollo económico y social”.
Crecimiento económico
Gobierno y empresarios esperan que la economía de 2021 sea un poco superior al 10%. “En 2021, la rápida y significativa recuperación de la actividad económica refuerza la positiva percepción sobre la solidez de nuestros fundamentales. Para 2021 se espera que el crecimiento económico colombiano se acerque al 10%, recuperando los niveles previos a la pandemia. En esta buena dinámica el consumo de los hogares ha tenido una importante participación”, señala el informe de la ANDI.
Recuerdan que, en 2020 se enfrentó en toda su dimensión el impacto de la pandemia, “particularmente en el segundo trimestre del año cuando se registró una contracción de -15.8%”.
Destaca el informe de los empresarios que el gobierno colombiano tomó medidas pertinentes para garantizar la liquidez de las empresas, preservar el mayor número de empleos posibles y ayudar a los más vulnerables, para atender los efectos de la pandemia.
Resaltan medidas como el Programa de Apoyo al Empleo Formal (PAEF), para retener puestos de trabajo y el Programa de Apoyo a la Prima de Servicios (PAP), para ayudar y subsidiar el primer pago de la prima, fueron oportunas para mitigar el impacto de la crisis del Covid-19.
Para ayuda directa a las familias colombianas, el gobierno realizó transferencias en efectivo para estimular el consumo de los hogares durante la pandemia. A través del programa Ingreso Solidario, se apoyó a tres millones de hogares en condición de pobreza y vulnerabilidad que no habían recibido ningún tipo de beneficio de otros programas como Familias en Acción, Jóvenes, Adulto Mayor y de la compensación del IVA.
La ANDI subraya que Colombia ha logrado salir fortalecida de las crisis recientes que ha enfrentado. Igual sucedió en el pasado. “Al analizar la historia colombiana podemos hablar de tres grandes crisis (o momentos en los cuales el país registró caídas en su PIB): la crisis de los treinta, cuando la contracción fue superior al 8%; la crisis de los noventa con una caída del orden del 4%, y la crisis actual donde el PIB se redujo 6.8%”.
Para mayor información sobre el tema: OCDE ve poco espacio para reformas en Colombia por proximidad de las elecciones
Colombia no fue la excepción a la hora de aprobar ayudas para los hogares y las empresas para preservar el empleo. “Las transferencias monetarias, los subsidios directos, los subsidios salariales, y todo tipo de medidas de apoyo al ingreso de los hogares han sido parte de la respuesta de política pública como mitigación al impacto de la pandemia y de las medidas restrictivas que los gobiernos han adoptado y se han traducido en una restricción a la actividad productiva”, destaca el estudio.
Estas ayudas ya han sido desmontadas en algunos países. Dice la ANDI que hay un grupo creciente de gobiernos que han iniciado la disminución de estos programas. La perspectiva para el año 2022 es el desmonte de estas medidas de ayuda. Argentina recientemente disminuyó el apoyo, Chile lo hizo el último trimestre, Costa Rica desde mediados del año, y México los desmontó desde inicios de este año. Colombia mantiene varias ayudas.