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En dicho evento, el Presidente de Analdex, Javier Díaz, finalmente aceptó lo que muchos economistas de la línea tradicional han reconocido por años. Bajo la estructura institucional con la que se gestiona la economía colombiana es difícil pensar que el Banco de la República tiene herramientas para revertir el fortalecimiento del peso. En otras palabras, no es que el Emisor no quiera, sino que no tiene con qué.
Además, cualquier intervención del Banco de la República genera un costo fiscal importante. Si el Banco les hiciera caso a los políticos y comprara dólares de manera masiva, al final del año debe ir a responder en el Congreso por qué perdió dinero. Esto es particularmente interesante y seguramente pocos padres de la patria entenderán la razón.
Para hacer esto de fácil digestión. Cuando el Banco de la República compra dólares, por mandato debe invertir estos recursos en activos de bajo riesgo. Como las tasas de interés en el exterior son muy bajas, los ingresos no son extraordinarios. Ahora, para evitar que surjan problemas inflacionarios debe esterilizar (recoger el exceso de liquidez) pagando una tasa de interés. Esta tasa en pesos es superior a la tasa a la que puede invertir en dólares. La diferencia de rentabilidades es la que genera la pérdida. Lo anterior sucede sin ni siquiera considerar si la entidad estaría comprando dólares en un precio alto, lo cual generaría problemas adicionales.
Por otra parte, como lo aseguró el Codirector del Emisor, Juan José Echavarría, el Banco puede “controlar” hasta el 10% del mercado cambiario. Cualquiera entendería que es difícil evitar los efectos nocivos de una avalancha en la que no puedo hacer nada para frenar el 90% del agua y el lodo. Las cifras del Codirector también muestran que no son los flujos de corto plazo (capitales golondrina) los que fortalecen el peso.
Es por esto que tiene mucha importancia el discurso del Presidente de la Asociación de Exportadores. La motivación del mismo era la búsqueda de un mejoramiento de la logística exportadora colombiana. En la región, solamente Venezuela tiene mayores costos para transportar un contenedor al exterior. Por supuesto, para reducir esto se necesitan de mejores vías, de alternativas de transporte diferentes a la aérea o de carga con camiones, y se deben hacer ajustes menores que pueden dar excelentes resultados con una baja inversión.
Con relación a esto último, llamó la atención lo que está sucediendo con las inspecciones de la policía antinarcóticos. El gobierno de los EE. UU. donó hace algunos años al puerto de Cartagena, uno de los más dinámicos y eficientes del Caribe, un escáner por el cuál pasan los contenedores. El Presidente de la agremiación de exportadores indicó que el paso por este medio era suficiente garantía para las autoridades estadounidenses.
Sin embargo, la policía antinarcóticos de Colombia no cree en esta tecnología por lo que, paso seguido del escáner, ordena la apertura de los contenedores para hacer una inspección detallada. De acuerdo con Díaz, evitar la duplicidad de procesos reduciría los costos de exportación en más de un 15%. Parece que a la Ley Anti trámites se le pasó este detalle.