
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Luego del más reciente remezón ministerial, Antonio Sanguino se posesiona este martes como el nuevo ministro de Trabajo.
Quien en su momento fue senador y concejal entra a ocupar el cargo de Gloria Inés Ramírez, una de las pocas ministras que había acompañado al gobierno de Gustavo Petro desde que este asumió la presidencia de Colombia.
Según la hoja de vida publicada por Presidencia de la República, Sanguino es sociólogo, con maestría en Desarrollo y doctor en Gobierno y Administración Pública. Ha sido concejal de Bogotá y senador de la República.
Lea también: Gloria Inés Ramírez presentó su renuncia irrevocable al Ministerio del Trabajo
Tras el nombramiento, el ahora ministro de Trabajo dijo: “mil gracias, presidente Gustavo Petro, por esta honrosa designación que me compromete aún más con la agenda de reformas que usted lidera desde el Gobierno del Cambio y por la que hemos luchado juntos desde siempre”. También dice que recibe el legado de Ramírez, mismo que se comprometió a cuidar y consolidar.
Este martes, Antonio Sanguino tomará posesión como el nuevo Ministro de @MintrabajoCol.
— Presidencia Colombia 🇨🇴 (@infopresidencia) February 18, 2025
Su objetivo será implementar la Reforma Pensional y seguir trabajando para hacer realidad la Reforma Laboral en Colombia.
Estos son sus compromisos como nuevo Ministro del Gobierno del… pic.twitter.com/ePlWqp3D5b
Tal vez la bandera que más abrazó la ex ministra Ramírez (juntamente con la reforma pensional) es la reforma laboral, mediante la cual asegura que se busca devolver y garantizar derechos a los trabajadores, entre estos mejoras en la remuneración por trabajar en días de descanso y recargos nocturnos.
Según lo manifestado por ella, esta reforma también pretende poner a tono la regulación laboral en el país, con los compromisos asumidos por Colombia ante organizaciones como la OIT y la OCDE.
Sanguino ahora deberá acompañar el tránsito que aún le resta a esta reforma en el Congreso. Justo esta semana se retomaron las sesiones en el legislativo, por lo que se está a la espera de las fecha en la que será convocada el inicio del tercer debate de la laboral, en la Comisión Séptima del Senado.
A la reforma le restan dos debates, y en esto será clave la intervención del entrante ministro, sobre todo en apoyar con cifras y análisis la viabilidad de esta reforma tan cuestionada en el país.
Sanguino también tendrá el desafío de mitigar los malestares presentes en el mercado laboral. Uno de los principales es el desempleo que, aunque se ha mantenido en un dígito, sigue por encima de tasas registradas en años anteriores, especialmente entre los jóvenes, quienes continúan experimentando barreras para acceder a primeros trabajos.
También está la informalidad, que permanece por encima del 50 %. Decir que más de la mitad de los trabajadores en el país no tiene acceso a salud, pensión, caja de compensación familiar, vacaciones, cobertura ante riesgos laborales y a recibir por lo menos un salario mínimo, es alarmante.
Se incluyen otros elementos, como las brechas de género en ocupación y desempleo, así como los retos que enfrentan las mujeres para acceder al mercado laboral, pues millones se ven presionadas a permanecer en la población por fuera de la fuerza laboral por recibir una carga mayor a la de los hombres en la realización de las labores de cuidado del hogar no remuneradas.
La formación para el trabajo es otra de las aristas que deberán abordarse en la cartera. Se ha demostrado que la oferta académica en el país no está respondiendo de manera tan acertada a la demanda que se tiene en el tejido empresarial.
Un ejemplo de lo anterior es el déficit que hay en materia de desarrolladores de software, analistas de datos y especialistas en Inteligencia Artificial. En puntos como estos, es clave que la cartera trabaje de la mano de entidades de formación profesional, así como del apoyo de otros ministerios, como el Ministerio de las TIC.
La relación con los sindicatos también será importante. Lo anterior porque Ramírez mantuvo un claro respaldo a su quehacer, especialmente manifestado en la reforma laboral (aunque irónicamente tuvo una huelga sindical al interior de su cartera por una serie de compromisos laborales incumplidos; a lo que se suma que el capítulo dedicado a estas agremiaciones se eliminó del proyecto de ley, tras no convencer a las mayorías en al Comisión Séptima de la Cámara de Representantes).
Otros temas, más de trámite interno en la cartera, como la atención a las solicitudes de despido colectivos, también serían protagónicas en lo que le resta al gobierno de Gustavo Petro. Lo anterior se dice porque en los últimos años hemos visto cómo han sido frecuentes estos pedidos, especialmente influenciados por la transformación digital que están teniendo los negocios.
Desde el Ministerio de Trabajo se ha buscado apostar a prácticas como la reconversión laboral, es decir, que las personas no sean despedidas porque una máquina hace ahora sus labores, sino que se busquen otras plazas en la compañía que puedan ser ocupadas por la misma (aunque no siempre se logra).
Finalmente está la concertación del salario mínimo, tarea que le depara para diciembre de 2025, cuando se inicien los encuentros entre empleados y empleadores.
El mantener un papel neutral, así como tender puentes que acerquen a ambas partes, será vital para buscar un acuerdo (que no se ha logrado en los últimos años).
💰📈💱 ¿Ya te enteraste de las últimas noticias económicas? Te invitamos a verlas en El Espectador.
Pronto tendremos al aire el boletín de noticias económicas, en el que además de actualidad encontrarán consejos de emprendimiento y finanzas. Si desean inscribirse, pueden ingresar aquí.