“Aplicamos multas a EPM porque es obligación”: gerente de Hidroituango

Gustavo Jiménez explica que la sociedad que lidera reclama al responsable del proyecto hidroeléctrico debido a los retrasos. Se trata de sanciones que irían entre los $117 millones y $350 millones por día, según la situación.

El inicio de la crisis en Hidroituango cumplirá seis meses el próximo 28 de octubre. Nelson Sierra - El Espectador

José Gustavo Jiménez es el gerente de la sociedad Hidroituango S. A., que contrató con Empresas Públicas de Medellín (EPM) la construcción del proyecto hidroeléctrico ubicado en el norte de Antioquia. Uno de los compromisos, o hitos, incluidos en ese contrato —el de cerrar compuertas y llenar el embalse en condiciones técnicas y de operación— se incumplió y se avecinan otros hitos que seguramente no se lograrán a tiempo.

En esta entrevista, Jiménez explica por qué cree que a EPM le son aplicables las multimillonarias multas por los retrasos. Mientras tanto, Empresas Públicas sostiene que esas penalidades no son exigibles, o por lo menos no mientras no se establezca si la crisis en el proyecto se desató por un evento “excusable” o no. Es decir, si fue culpa de EPM o no. El gerente de Hidroituango, no obstante las discrepancias, se muestra optimista: está convencido de que la hidroeléctrica “tendrá vida” y arrancará en tres años o tres años y medio.

¿Cuál es la relación entre Hidroituango S.A. y EPM?

La Sociedad Hidroeléctrica Ituango S.A. E.S.P. es una sociedad que conforman EPM, con 46,47 %; el Instituto para el Desarrollo de Antioquia (IDEA) y el departamento (Antioquia), con 52,89 %, y el 0,64 % lo tienen socios minoritarios. La sociedad Hidroituango contrató con EPM la construcción de la represa Hidroituango. Antes se llamaba Pescadero Ituango y luego se llamó Ituango. En este momento EPM es socio y a su vez contratista de la sociedad.

Cuando termine la obra, ¿Hidroituango S.A. quedará a cargo de la hidroeléctrica?

A partir de lo que dice el BOOMT (build, own, operate maintain and transfer, por sus siglas en inglés, en español: contrato para construir, poseer, operar, mantener y transferir, firmado en 2011), EPM está asumiendo toda la inversión. Una vez termine la ejecución del proyecto, cuando se prendan las ocho máquinas, se liquida cuánto es la inversión y EPM va a cobrar esa plata durante 40 años. Pero, durante ese tiempo, le va a transferir a la sociedad que yo gerencio una remuneración que obedece a un cálculo de un modelo financiero, que varía según el precio de la energía; cobra y a su vez le da una remuneración a la sociedad y los socios decidirán qué hacer con esa plata: si se entregan dividendos o no. Por ejemplo, si entran $1.000, verán si se reparten en dividendos o se dejan en la sociedad para otras inversiones, porque la sociedad es independiente de EPM, del IDEA y del departamento.

Se habla de “hitos” en el proyecto. ¿Los diez hitos son responsabilidad de EPM?

EPM tiene toda la autonomía, autoridad, responsabilidad y carga financiera de entregarnos ese proyecto, de construirlo y poner en funcionamiento las ocho máquinas. Lo anterior, bajo la verificación técnica, financiera, legal y ambiental de la sociedad. Nuestro papel es vigilar y hacer alertas tempranas, porque no tenemos injerencia alguna en las decisiones de EPM, ni control previo ni coadministramos. Podemos ir haciendo alertas tempranas, pero la responsabilidad total es de EPM. La sociedad tiene indemnidad absoluta de lo que pase con el proyecto.

¿En qué van los diez hitos y por qué se habla de incumplimientos?

Los seis primeros los ha cumplido. Dentro del contrato, si los hitos no se cumplen, hay cláusulas penales pecuniarias. En este momento se está aplicando la multa por no cumplir con la cláusula de haber puesto en funcionamiento, en el hito número 7, el cierre de las compuertas de desviación y llenado en condiciones técnicas y de operación, que era a partir del 1° de julio. Esa multa es de 150 salarios mínimos por día durante los primeros tres meses (unos $117 millones al día). A partir del cuarto mes es 150 salarios multiplicados por 1,5; del mes siete en adelante, multiplicados por dos; del diez en adelante, multiplicados por 2,5, y a partir del mes 13, por tres.

 

 

¿Es el único hito incumplido?

Hasta ahora sí. El hito 8 es poner en funcionamiento la máquina cuatro, que debería empezar el 28 de noviembre. El 9 es el de la máquina número uno, que debería entrar en agosto 28 de 2019. No obstante, entre la máquina 4 y 1 deben entrar la 3 y la 2, que, por lógica, no se van a cumplir. Hay unas multas consagradas, y la junta directiva, a través de la sociedad, está aplicando las multas que están estipuladas en el contrato. Es obligación hacerlo.

¿Desde cuándo reclaman por el hito 7?

Ahora se notificó, pero teníamos derecho desde julio. EPM está obligada a hacer la cancelación de las multas después de que se cumpla el hito 9 o se incumpla el hito 9. No tiene lógica, pero supongamos que se pusiera en funcionamiento la máquina 1 en agosto, es decir, que se arreglara el problema de la casa de máquinas, etc. En ese caso, como se cumple el hito 9, se borrarían las anteriores (multas), pero ya sabemos que no se va a cumplir.

EPM dice que hasta ahora no se ha demostrado que la contingencia haya sido por un evento inexcusable. ¿Cómo se ha dado esa discusión?

No han demostrado si es excusable. La junta acogió un informe de la Universidad Nacional, más un informe del board de asesores, de la interventoría y argumentos técnicos emitidos por la sociedad; lo acogió un informe que presentó el gobernador (Luis Pérez Gutiérrez) a la opinión pública y a la Asamblea Departamental, y, teniendo en cuenta eso, se considera que no es excusable sino errores constructivos.

Si tomará por lo menos tres años para que se inaugure el proyecto, ¿se ha calculado cuánto podrían costarle las multas a EPM?

Sería pura especulación, entre otras cosas, porque el hito 8 y 9 tienen multas de no cumplimiento, y se calcularía también teniendo en consideración la no entrada de la remuneración a la sociedad. Hay que esperar los precios de energía, por demanda, por oferta, por contratos. No se puede especular en este momento. Se ha oído decir que sería $1 billón, pero no son cálculos que podemos venir a confirmar o rechazar.

Como sociedad, ¿tienen alguna posición sobre la intención de EPM de vender activos para conseguir liquidez, es decir, el Proyecto de Acuerdo que está en discusión en el Concejo de Medellín?

No, no tenemos nada que ver con eso. En lo personal, no como posición oficial de la sociedad, se ve como la responsabilidad que tiene EPM de continuar con el proyecto y cómo está previendo resolver el flujo de caja para poder atender las obligaciones del proyecto, más sus inversiones y toda su operación.

¿Cómo entender que EPM esté adeudando todo eso, si es accionista? ¿Es como si la empresa se debiera a sí misma?

A la junta directiva ellos van como socios, pero la junta directiva también los puede tratar como contratistas. A veces se presenta esa situación en la junta, pero todo eso está bajo registro de Cámara de Comercio, código de buen gobierno, y se han abstenido de participar en algunas decisiones en las cuales están involucrados.

¿Se ha discutido que EPM pague sus obligaciones con su participación accionaria?

No, no se ha tocado.

¿Usted es optimista sobre el futuro del proyecto?

Sí, hay una presa que tiene $1,8 billones de inversión, un vertedero, túneles de acceso, vías, las torres de comunicación de energía… Es un proyecto al que, aunque suene paradójico, le falta es la casa de máquinas. Sea esta recuperable o no, el proyecto puede tener vida.

¿Cómo ha cambiado su rutina o el ambiente de trabajo desde que empezó la crisis?

Antes del 28 de abril el proyecto estaba al orden del día, era modelo, el mayor proyecto en América Latina, que iba ajustado en tiempo y costo. Infortunadamente se presentó la contingencia y ahí sí aparecieron todos los “hidroituangólogos” en el país, y con toda razón porque involucra una entidad pública, afecta a la comunidad, es una alta inversión. A raíz de eso aparecieron los cuestionamientos sobre eventos que habían sucedido en un proyecto que tiene 11.500 trabajadores; que cuando esté generando será el 0,3 % del PIB, en ingresos; dará regalías para 151 municipios por donde pasa el Cauca, 49 municipios de Antioquia, y los ocho donde está el embalse tendrán casi más del 50 % del presupuesto actual en ingresos.

Es un proyecto que le generará a la DIAN más de $200.000 millones en impuestos cuando esté en operación. Es un contrato sui generis; las corporaciones autónomas casi que duplican sus ingresos con este proyecto, porque el 3 % de esos ingresos son para las corporaciones autónomas de Antioquia, Caldas, Risaralda, Quindío, Cauca y Valle. Indiscutiblemente, con razón ha causado la opinión que ha causado porque afecta y es de interés de este país.

José Gustavo Jiménez, gerente de Hidroituango S. A. / Cortesía.

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María Alejandra Medina C. / @alejandra_mdn

Economía

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