Publicidad
7 Dec 2021 - 10:56 p. m.

Así es el consumidor colombiano que dejó la pandemia

Digitalización, descentralización del gasto y menos ahorro en los hogares colombianos son algunas de las conclusiones que dejó el estudio realizado por BBVA Research. Por otro lado, Fedesarrollo reveló que la confianza del consumidor cayó en noviembre, pero que se mantiene en niveles prepandemia.
Lo que busca el consumidor colombiano después de la pandemia.
Lo que busca el consumidor colombiano después de la pandemia.
Foto: archivo

Este martes, BBVA Research reveló los resultados del estudio que realizó y que analizó el comportamiento del consumidor colombiano tras casi dos años de la pandemia del coronavirus.

Es innegable que las restricciones a la movilidad y las cuarentenas causaron cambios en el consumidor. Por ejemplo, en 2020 el consumo estuvo liderado por el gasto en bienes, especialmente los de primera necesidad y, tras la apertura de la economía en 2021 los servicios han recuperado gradualmente su participación en el gasto.

Además, se aceleró la digitalización. “Somos un país más digital y la pandemia aceleró esa tendencia. Hay más confianza digital, la gente tiene menos miedo de acercase a estos temas y se rompieron las barreras en todas las edades. Cuando arrancó la pandemia, las empresas entendieron que necesitaban mejores sus páginas web para facilitar el comercio”, dijo Juana Téllez, economista jefe de BBVA Research.

Sin embargo, el fenómeno de la digitalización fue principalmente urbano, lo que amplió la brecha entre lo urbano y lo rural. Bogotá sigue siendo la ciudad más digital.

Le puede interesar para más información: Radiografía del consumidor colombiano en el aislamiento preventivo

Por otro lado, el aumento del uso del internet fue evidente en estos años de pandemia. Según las cifras, entre los colombianos que utilizan internet, el uso productivo de este pasó de 33 % a 55 % para finales de 2020, con el liderazgo de Bogotá (71 %) y Medellín (67 %) y con el impulso de la mayor bancarización.

De acuerdo con el estudio, ese aumento impulsó un mayor crecimiento del comercio electrónico. Durante la pandemia, la cifra llegó a representar cerca del 8 % del total de las ventas minoristas en el país.

Sin embargo, los datos más recientes, de acuerdo con el estudio, muestran que el comercio electrónico se estabilizó y quedó en 2,5 %, una cifra por encima de los niveles anteriores. Además, las condiciones están dadas para que se mantenga su mayor penetración en los hogares y los negocios”, afirmó Mauricio Hernández, economista de BBVA Research para Colombia.

Durante la rueda de prensa, los economistas también mencionaron que se presentó un aumento en las remesas y que el celular es el canal financiero más usado. “Aunque el mayor uso del celular venía dándose desde el pasado, se profundizó en 2020 y se mantiene estable en 2021. Por el contrario, el uso de cajeros y oficinas bancarias se redujo notablemente”, se lee en el informe.

Así las cosas, para 2022 las tendencias serán un consumidor más digital, que compra y transa en línea para “facilitar” su vida. Además, la “nueva normalidad” ralentizará el crecimiento de las ventas online, sin retroceder el avance logrado y sin perder la perspectiva de un cambio en la forma en que nos relacionamos

Brechas entre hombres y mujeres

Aunque se redujo la brecha digital entre hombres y mujeres, el empleo femenino no ha recuperado su nivel prepandemia en ningún rango de ingresos. “En cuanto a la compra media de cada transacción hubo cambios relevantes. Primero, la brecha entre hombres y mujeres se redujo, gracias a una disminución más intensa de la compra media de los hombres. Segundo, por sectores, la compra media total en entretenimiento, artículos para el hogar, aerolíneas y agencias de viaje se redujo, en electrodomésticos, librerías y artículos deportivos aumentó, mientras que en los demás sectores se mantuvo similar”, explica el estudio.

Para contexto: 64 % de los jefes de hogar no pueden comprar artículos de primera necesidad

Los expertos explican que es importante conocer los ingresos de los colombianos porque el dato determina la capacidad de compra y la asignación que hacen del gasto y el consumo. El deterioro del empleo, según BBVA, tuvo un impacto diferencial reflejado en los diferentes grupos poblacionales.

De acuerdo con los analistas, “el deterioro del empleo, los menores ingresos en algunos grupos de hogares y el incremento de los precios determinan una caída en el poder de compra y caracterizan la asignación del gasto”.

Las mujeres vieron reducir su participación en el empleo y aumentar su tasa de desempleo. Las mujeres pasaron de tener una participación en el empleo de 41 % en 2019 a un 39 % en 2021. En la tasa de empleo, por su parte, pasaron de 14 % en 2019 a 19 % este año.

El empleo de los jóvenes entre 18 y 25 años también fue uno de los más afectados. Al igual que el de los mayores de 55 años. Y, nuevamente, entre los jóvenes, la participación en el empleo se redujo especialmente en el caso de las mujeres.

Las personas con nivel educativo más alto fueron las menos afectadas en términos de empleo y los hombres que ganan menos de un salario mínimo alcanzaron niveles prepandemia. Según mencionaron los analistas, los ingresos de los formales parecen tener una recuperación más rápida. Al contrario, los ingresos informales aún están por debajo de los niveles prepandemia.

El gasto de bienes no esenciales aumenta conforme aumenta el ingreso. En los hogares con bajos ingresos se consumen más bienes de primera necesidad. En cambio, los hogares de mayores ingresos asignan una mayor proporción de su ingreso al gasto no esencial.

En cuanto a tendencias de ingresos para 2022, el empleo se está recuperando y se espera que los ingresos laborales del país superarán rápidamente los niveles prepandemia.

La mala noticia es que el deterioro del ingreso de las mujeres, jóvenes y población menos educada será difícil de revertir en el corto plazo y la informalidad se mantendrá elevada. “El empleo de las mujeres, los jóvenes, los adultos mayores y las personas de menor educación, que cayó fuertemente en 2020, tardará en recuperarse. Con esto, los ingresos laborales de los hogares cuya cabeza sea parte de estos grupos se mantendrán con brechas importantes en el futuro. Además, el potencial de consumo que significan las mujeres y los nuevos jóvenes que están entrando al mercado laboral se reduce mientras se mantengan las brechas laborales”, dijo Hernández.

Además, BBVA estima que las presiones inflacionarias se mitigarán gradualmente. En el segundo semestre de 2022 debe haber menos presiones de costos internacionales.

Gasto vs. ahorro

El gasto de los hogares se recuperó con fuerza. En los siguientes años, se mantendrá una elevada participación del consumo y una baja tasa de ahorro en la economía.

El informe reveló que la recuperación del consumo se ha dado por los avances en la vacunación y el relajamiento de las restricciones, lo cual impulsó aún más los servicios. De acuerdo con los economistas, el sector restaurantes, entre los grandes servicios, aumentó considerablemente su participación en el gasto. El consumo de bienes lo sigue liderando los supermercados y las tiendas por departamento y de alimentación. Además, los supermercados de bajo costo llegaron para quedarse, pues aumentaron su participación pasando de 17 % en 2019 a 22 % en 2020.

El gasto en vestuario, artículos para el hogar y elementos deportivos fueron los que más se redujeron en 2020, pero han mostrado una buena dinámica este año.

En dos sectores el gasto de las mujeres supera el gasto de los hombres: vestuario y farmacias. El gasto en salud, viajes y alimentos es similar.

Antes de la pandemia el gasto aumentaba conforme avanzaba la semana. Desde 2020 el nivel de gasto es similar en los últimos días de la semana. Así las cosas, se evidenció un incremento del gasto en los jueves y viernes, frente a una reducción en los sábados y se mantuvo el liderazgo del domingo.

Los días sin IVA

Los días sin IVA realizados en 2020 y 2021 para incentivar el consumo “influyeron sobre la distribución del gasto a lo largo del año, siendo menor que antes de la pandemia en los tres meses iniciales y siendo mucho más alto durante el cuarto trimestre del año”, explicó Juana Téllez.

El estudio evidenció que el tercer día sin IVA de cada año ha sido el que concentra el mayor volumen de gasto, lo que quiere decir que es más de cuatro veces el gasto de un día normal.

Mientras que en un día promedio el gasto en las categorías incluidas en el día sin IVA representa el 44 % del total, en los días sin IVA alcanzó el 62 %.

Los canales en línea presentan mayor crecimiento en los días sin IVA. Sin embargo, la menor intensidad de las restricciones de movilidad y de tipo de pago impulsaron las compras presenciales y redujeron su brecha respecto a las electrónicas.

El gasto en vestuario, librerías y jugueterías aumentó en los días sin IVA de 2021. El vestuario fue la categoría que más ganó participación en los días sin IVA: de cada 100 pesos gastados, 28 se asignaron a vestuario, según el estudio de BBVA.

En el tercer día sin IVA de 2021, el aumento del gasto fue mayor por fuera de las tres grandes ciudades. “La participación del consumo se mantendrá alta. La asignación de gasto por días de la semana se hará más estable y se concentrará más a finales del año por los días sin IVA”, se lee en el documento.

En cuanto a las tendencias para el próximo año en gasto de los hogares, se mantendrá con una alta participación en la economía. La baja tasa de ahorro de los hogares permanecerá por uno años.

Además, la mayor participación de los servicios, en el consumo de los hogares, hará que las compras en los supermercados se estabilicen por un tiempo.

El estudio mostró que la pandemia profundizó un fenómeno que ya se estaba dando en el país: la mayor importancia de las regiones diferentes a las capitales de los departamentos. Esto llevará a una gradual descentralización del gasto total de los colombianos.

Entre las explicaciones dadas por los analistas para el fenómeno se encuentran las remesas y el café. Cundinamarca fue en la región en la que más aumentó el gasto. Por otro lado, la población, en general, crecerá más por fuera de las grandes ciudades.

Confianza del consumidor disminuyó en noviembre, pero se mantiene en niveles de prepandemia

Este martes, Fedesarrollo también informó que el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) se situó en -1,4 % durante noviembre de 2021, representando una disminución de 0,1 puntos porcentuales (pps) frente a octubre. Este resultado obedeció a una caída de 4,2 pps en el Índice de Expectativas del Consumidor que se compensó por un aumento de 6,1 pps en el Índice de Condiciones Económicas.

“Aunque la confianza del consumidor disminuyó frente a octubre, esta sigue en niveles prepandemia, lo cual evidencia una recuperación económica más acelerada en lo corrido del segundo semestre del año. Además, aunque el Índice de Expectativas del Consumidor experimentó una caída, se mantuvo en terreno positivo”, afirmó Fedesarrollo.

El ICC aumentó frente al mes anterior en Barranquilla (12,7 pps) y Cali (9,9 pps); mientras que disminuyó en Bucaramanga (12,3 pps), Medellín (9,7 pps) y Bogotá (0,4 pps). Por nivel socioeconómico, el índice subió 5,1 pps en el estrato medio; mientras que disminuyó 10,3 pps en el estrato alto y 4,1 pps en el estrato bajo.

En noviembre, el indicador de disposición a comprar vivienda se ubicó en -13,0 %, lo que equivale a una caída de 9,2 pps frente al mes anterior (-3,8 %). Para dicho mes, la disposición a comprar vivienda aumentó en Barranquilla (25,1 pps), Medellín (4,2 pps) y Cali (3,3 pps); y se redujo en Bucaramanga (25,9 pps) y Bogotá (19,7 pps) en comparación con las cifras de octubre.

En el mes pasado, los resultados del indicador de disposición a comprar vivienda por nivel socioeconómico mostraron una disminución frente al mes pasado de 18,6 pps en el estrato alto, 14,9 pps en el estrato bajo y 2,4 en el estrato medio.

La disposición a comprar bienes muebles y electrodomésticos aumentó 7,1 pps frente a octubre. Por ciudades, este indicador creció en tres de las cinco ciudades en comparación con octubre.

En noviembre, la disposición a comprar vehículo registró un balance de - 48,7 %, lo que representa una caída de 10,1 pps respecto al mes anterior, cuando la cifra se ubicó en -38,6 %.

Síguenos en Google Noticias