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Jorge Julián Trujillo ha estado asociado, por casi 30 años, a posiciones de liderazgo en el sector financiero,20 de ellos en la banca comercial, dedicando los últimos cinco a presidir el Banco Comercial Antioqueño. Le correspondió entregar Bancoquia a su nuevo propietario, el Grupo Santander, de España.
Por aquellas fechas, Trujillo era una de las voces autorizadas del sector, cuando comenzaban los movimientos de fusiones y adquisiciones, anticipando concentración de propiedad, que dejó en manos de pocos grupos las principales casas crediticias del país.
Desde 1997, Trujillo trabaja como fundador y socio de Valor y Estrategia S. A., unaboutique financiera, especializada en banca de inversión y consultoría empresarial .
Nos volvimos a encontrar, en casa de Jaime Echavarría, un empresario, que acaba de ser nombrado director de Proexport, en Miami. Allí Trujillo me explicó, el nuevo rumbo de la banca de inversión en Colombia, y por eso decidimos retomar el tema en un almuerzo, que compartimos en el restaurante La Brasserie, de Bogotá.
Aunque hay bancos de inversión grandes y poderosos, Trujillo cree que las condiciones económicas y políticas han permitido llevar la banca de inversión a empresarios de menor tamaño. “Y es justamente como respuesta a esta nueva realidad que han surgido empresas tipo boutique, como Valor y Estrategia, donde podemos diseñar programas a la medida del cliente. Hace diez o quince años, estos servicios estaban reservados a grandes compañías”.
Los negocios más interesados en armar proyectos de banca de inversión son, principalmente, los del sector real y de servicios, los energético y de productos alimenticios. También se abarcan otros 30 rubros, tanto en los campos productivo como de servicio.
El modelo de trabajo, por supuesto, debe ajustarse a otras escalas y alcances, permitiendo un involucramiento pleno, porque, según Trujillo, la idea es ir más allá de conseguir, simplemente, “unos recursos financieros”. “Para asegurar el éxito de cualquier proyecto, hay que penetrar, primero, la caparazón de las empresas medianas –principalmente las de naturaleza familiar– porque su obsesión con lo que ocurre adentro impide desarrollar una visión más estratégica y global”.
En particular, los beneficiados reciben asesoría puntual para adecuar el negocio a estándares profesionales e internacionales. Firmas como Valor y Estrategia enseñan a pensar en términos estratégicos, incorporan prácticas de gobierno corporativo, evalúan los cargos en función de los logros, y ayudan a buscar nuevos mercados nacionales e internacionales. Y todo esto por honorarios muchísimo más bajos que los que cobraría una reconocida empresa de banca de inversión internacional”.