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El Banco de Japón (BOJ) inyectó este jueves, hora local japonesa, cinco billones de yenes (44.892 millones de euros) al mercado para evitar problemas financieros, después de que el índice Nikkei bajara más del 3,5 por ciento, en la apertura de la Bolsa de Tokio.
Este es el cuarto día consecutivo en que el BOJ inyecta liquidez para evitar una caída abrupta de la Bolsa de Tokio que ya perdió la barrera de los 9.000 puntos ante temor por la crisis en la central nuclear de Fukushima, a 250 kilómetros de la capital.
Con esta inyección la entidad emisora ya ha puesto en circulación 33 billones de yenes (303.191 millones de euros), desde el lunes, para evitar una gran caída en los mercados.
El tipo de cambio del dólar frente al yen llegó, en las cotizaciones del miércoles en Nueva York a la banda de los 76 yenes, el nivel más bajo desde el fin de la II Guerra Mundial e inferior al récord de 79,75 unidades de abril de 1995.
El ministro japonés de Finanzas, Yoshihiko Noda, dijo que el Gobierno observa con detenimiento los mercados de divisas y que ha habido “movimientos nerviosos y especulaciones” en las cotizaciones.
Los analistas consideran que los inversores apuestan por el yen ya que las empresas japonesas van a tener que vender sus activos en dólares para hacer frente a los daños y pérdidas derivadas del terremoto del viernes.