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Tal como lo había anticipado Elespectador.com, los directivos del banco emisor decidieron mantener intactas las tasas de intervención en el mercado, como respuesta a la decisión del martes pasado de la Reserva Federal de Estados Unidos, que bajó en 0,75 puntos sus tasas de intervención en el mercado -una baja que no se registraba desde 1984-
La decisión se tomó de manera unánime, según explicó un comunicado de la junta. De esa manera se mantiene la tasa de intervención en el mercado en 9,50 por ciento anual
"La Junta destacó la difícil situación del entorno internacional y la incertidumbre sobre el crecimiento proyectado en los Estados Unidos y en la economía mundial. Este menor crecimiento podría afectar el desempeño de la economía colombiana, lo cual dependerá de la magnitud de la desaceleración en esos países y su incidencia sobre las exportaciones, los precios de los bienes básicos, los flujos de capital y las remesas, entre otros", señaló la comunicación oficial
La Corporación reiteró su compromiso en adoptar las decisiones de política para que la inflación se sitúe dentro del rango establecido de 3,5 por ciento a 4,5 por ciento y estará atenta a la evolución de las presiones inflacionarias provenientes del exterior, en especial de alimentos y combustibles.
Dijo también la junta que seguirá haciendo "un cuidadoso monitoreo de la situación internacional, del comportamiento y proyecciones de la inflación y del crecimiento y reiteró que la política monetaria futura dependerá de la nueva información y de su impacto sobre la inflación proyectada frente a las metas".
Expertos habían opinado que si el emisor optaba por mantener su política de incremento en los intereses con el fin de evitar un nuevo incumplimiento de la meta de inflación se corría el riesgo de una avalancha de capitales extranjeros al país, pues los inversionistas encontrarían tasas de interés mucho más competitivas que las de Estados Unidos.
Esto implicaría un efecto revaluacionista mayor al que se ha venido registrando y que ya ubica al peso colombiano en 1.970 pesos por dólar. En el último año el peso se ha valorado más del 12 por ciento frente a la divisa norteamericana.
El año pasado la misma junta tuvo que adoptar algunas medidas para controlar la desvalorización del dólar, como la de imponer un depósito obligatorio para los préstamos que vengan del exterior.
El Gobierno, asimismo ha llamado la atención sobre la necesidad de evitar una mayor caída en la moneda y evitar el impacto sobre los ingresos de la actividad exportadora.
El año pasado, el Banco no pudo evitar que los precios de la canasta familiar no sobrepasaran el rango meta que se habían impuesto de entre 4,5 por ciento y 5,5 por ciento y finalmente la inflación cerró en 5,69 por ciento.