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Los venezolanos estrenaron este primero de enero de 2008, una nueva moneda, el bolívar fuerte, que el Gobierno del presidente Hugo Chávez promueve como una medida efectiva para combatir la galopante inflación y facilitar los procesos contables.
El bolívar fuerte es el resultado de una reconversión monetaria que quita tres ceros al bolívar actual, con lo que la tasa de cambio controlada de 2.150 bolívares por dólar pasa a 2,15 bolívares fuertes por divisa.
El nueva moneda, que durante al menos seis meses convivirá con el bolívar actual, nace precedida de una intensa campaña del Banco Central de Venezuela (BCV-emisor) , y en medio de una polémica sobre su efectividad para controlar la voraz inflación, que este año acumuló un 18,6 por ciento entre enero y noviembre pasados.
Economistas locales han alertado que el bolívar fuerte corre el riesgo de diluirse rápidamente en medio de la irrefrenable subida de los precios, que según esos expertos, es alentada por políticas como el elevado gasto público y los controles cambiario y de precios vigentes desde febrero de 2003.
Una reconversión monetaria "siempre constituye un riego" porque genera "efectos inmediatos impredecibles" , ha dicho el ex director del BCV Domingo Maza Zalava, quien ha advertido insistentemente al Gobierno la necesidad de frenar el "excesivo" gasto público, que no ha parado de crecer en lo últimos cuatro años según datos oficiales.
Entre enero y septiembre pasados el gasto ordinario del Gobierno alcanzó 86 billones de bolívares (40.000 millones de dólares) , un 12 por ciento más que en 2006, mientras que el gasto extraordinario fue de 8,2 billones (3.813 millones de dólares) , según datos del BCV.
Maza Zavala ha insistido que el Gobierno debe "racionalizar del gasto público" para frenar la inflación, que este año cerrará por encima del 20 por ciento, según cálculos privados, frente al 12 por ciento previsto por el Ministerio de Finanzas.
La economía de Venezuela, quinto exportador mundial de crudo, creció este año 8,4 por ciento y mantuvo la tendencia alcista que ha registrado durante "17 trimestre consecutivos, con un incremento promedio interanual de 11,8 por ciento" , informó ayer el emisor.
Ese crecimiento económico ha estado impulsado por el "aumento de la inversión y el consumo, y por el nivel del gasto público asociado a la extensión de los programas sociales del Gobierno" , según el BCV.
El incremento del consumo interno se patenta, por ejemplo, en la escalada de la venta de vehículos, cuyo promedio mensual este año ha crecido un 28,85 por ciento respecto al 2006, según la Cámara Automotriz.