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21 Aug 2020 - 3:52 p. m.

British American Tobacco no producirá más tabaco en Colombia

Según la empresa, los niveles de inversión que requiere su planta de San Gil superan con creces al rendimiento y dificultan la presencia en el sector agrícola.
Entre las razones para la terminación está la disminución de la demanda de tabaco en Colombia.
Entre las razones para la terminación está la disminución de la demanda de tabaco en Colombia.
Foto: Cortesía

British American Tobacco (BAT) anunció que no continuará su operación agrícola de producción de tabaco en Colombia, “con el propósito de simplificar la operación y continuar apoyando a sus 700 empleados directos, aportando al fisco y comercializando legalmente todos sus productos a mayores de edad”, según explicó a través de un comunicado.

Añadió que la decisión implica el cierre total de su planta de desvenado de hoja de tabaco de San Gil, a partir de este viernes, 21 de agosto, y, en consecuencia, de las agencias de fomento agrícola en San Gil, Neiva y Capitanejo.

La compañía explicó que la decisión se debe a factores como la disminución de la demanda de tabaco en Colombia, “haciendo que en términos de economía de escala no se generen costos competitivos”. Asimismo, que los “recursos que requiere el procesamiento de tabaco generan un costo de producción mucho mayor al de los cigarrillos que se importan para Colombia. Todo esto hace que el negocio se contraiga frente al marco impositivo nacional”.

“La operación de tabaco en San Gil, Capitanejo y Neiva dependía de 31 empleados fijos de planta. En reconocimiento a ellos y siendo estrictamente respetuosos de la legislación laboral, se diseñó un plan de retiro que ofrece beneficios por encima de lo ordenado por la ley y de los estándares del mercado laboral”, informó la empresa.

Respecto al futuro de los cultivadores, BAT asegura que “ha construido un plan integral de soporte que incluye una ayuda monetaria que los cultivadores podrán utilizar como capital de trabajo para continuar su actividad agrícola en otro cultivo, un aporte tecnológico para complementar la formación educativa de sus hijos menores de edad y el acompañamiento de un programa social de formación por parte de la consultora FUNDES para que la transición hacia nuevos cultivos, se haga de la mano de una institución con experiencia en emprendimiento en toda Latinoamérica”.

Según Fedetabaco, eran casi 1.000 hectáreas de tabaco cuya producción cerca de 500 agricultores vendían a BAT. Heliodoro Campos, gerente del gremio, afirmó que el anuncio los tomó por sorpresa, pues no tenían conocimiento de que en los planes de la empresa estuviera dejar la producción agrícola. Así, el único gran comprador de la producción agrícola de tabaco que queda en Colombia es CDF.

Con la salida de BAT, podría decirse que en los últimos nueve años Colombia ha perdido más de 7.000 hectáreas de tabaco, principalmente como consecuencia de las tendencias mundiales en cuanto a regulación y consumo. En total, quedan poco más de 1.000, cuya producción se dirige a CDF y a la producción de cigarros en Santander.

De acuerdo con Campos, para quien el panorama es “duro y preocupante”, las opciones para los cultivadores son remplazar las áreas con otros cultivos, como el fríjol, maíz o frutales o seguir trabajando en la producción de tabaco negro, que se utiliza para la fabricación de cigarros en Santander o incluso ver la posibilidad de exportar la materia prima a República Dominicana.

BAT aclaró que el cierre de la planta en San Gil no afectará la producción de producto terminado, ni los inventarios, ni las operaciones comerciales y administrativas de la compañía en Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga, Barranquilla, Cartagena y Manizales.

“BAT seguirá presente en el mercado colombiano con su amplio portafolio de productos de cigarrillos tradicionales y productos de riesgo potencialmente reducido. Como líder del mercado nacional, BAT Colombia reafirma su compromiso con el país con la operación de un esquema de negocio sostenible, con la promoción de un marco regulatorio equitativo y con un régimen fiscal equilibrado y razonable que permita desestimular el comercio ilícito y la estabilidad del negocio”.

El anuncio de BAT se suma al hecho por el otro gran competidor que había en el mercado colombiano, Philip Morris-Coltabaco, que en junio del año pasado informó sobre la cancelación de su línea de fabricación de cigarrillos en Medellín y Barranquilla. En ese momento, la compañía atribuyó su decisión al incremento del contrabando en el país, pero reconoció también que la industria mundial le está apostando a alternativas libres de humo. Lea más sobre esto en: Tabaco en Colombia, de la época dorada a la salida de Philip Morris

Según Campos, de Fedetabaco, desde hace un año se está en conversaciones con el Ministerio de Agricultura para encontrar soluciones a las 1.300 familias que dependían de las compras de Philip Morris, pero hasta el momento no se ha concretado ningún apoyo. “Seguiremos trabajando, haciendo gestión y seguimiento, esperando que el Ministerio tome conciencia de la importancia de la gente en el campo”, añadió.

Hasta el momento de esta publicación, el Ministerio de Agricultura no se había pronunciado sobre este anuncio.

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