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La perspectiva para la cosecha de café robusta de Brasil, la segunda más grande del mundo, empeoró en las últimas semanas por un clima más seco de lo normal, lo que alimenta la especulación con que los precios encuentren un apoyo.
Las áreas de cultivo de café en Espírito Santo, el mayor productor de robusta del país, recibieron cerca de 50 por ciento de las precipitaciones normales en las últimas tres semanas y se pronostican precipitaciones por debajo de lo normal hasta comienzos de marzo, según Speedwell Weather en Charleston, Carolina del Sur.
Las plantaciones de Espírito Santo ya habían sido perjudicadas por la falta de humedad entre septiembre y noviembre, dijo Jorge Esteve Jorge, vicepresidente de Empresa Interagrícola SA, una unidad del operador de materias primas Ecom Agroindustrial Corp. El tiempo errático podría hacer que las semillas caigan de las plantas y volver a estas más susceptibles a enfermedades, dijo él.
La sequía “ha asustado incluso a los operadores más bajistas”, dijo Luiz Eduardo de Paula, dueño y presidente de la correduría con sede en San Pablo H. Commcor.
La oferta y la demanda globales de café están estrechamente equilibradas ahora mismo. Analistas de F.O. Licht en Alemania estiman un pequeño superávit de 580.000 bolsas en el año de cosecha 2015-2016 tras un déficit de un millón un año atrás (una bolsa pesa sesenta kilos).
El robusta para entrega en marzo cerró con una baja de 1,5 por ciento, a US$1.397 por tonelada métrica, el martes en la ICE Futures Europe en Londres. Los precios cayeron 28 % en los últimos doce meses debido a la especulación con que Brasil obtendría una cosecha récord.