Claro y Movistar pagarían $3.650 millones en intereses al día si no saldan deuda con la Nación

Este martes se vence el plazo que dio el tribunal de arbitramento para que los operadores cumplan su obligación sin mora.

Este martes vence el plazo de 15 días hábiles que el tribunal de arbitramento dio a Claro y Telefónica para pagar a la Nación por la denominada reversión de activos de telecomunicaciones. La deuda, en el caso de Claro, asciende a $3,1 billones, mientras que la de Telefónica es de $1,6 billones. Ese es el dinero equivalente a la infraestructura que ambas empresas utilizaron desde 1994 para prestar el servicio de telefonía móvil celular, y que debían devolver al Estado, según la decisión de los árbitros.

Al momento de esta publicación, ni Claro ni Telefónica (conocida comercialmente como Movistar, en la que la Nación tiene una participación de 32,5 %) habían dicho públicamente si pagarán o no. Al tiempo, sobre el tema, se desarrollaba una reunión encabezada por el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, quien en el transcurso de la tarde de este lunes tuiteó: “Regresamos a Bogotá para reunión del Confis sobre asuntos de telefonía móvil. Oportunamente anunciaremos decisiones”.


Mauricio Cárdenas S. on Twitter

Por el momento, como quedó establecido en el laudo arbitral expedido el 25 de julio pasado y que le dio la razón al Ministerio de las TIC en este pleito, no pagar la deuda con la Nación significaría para Claro intereses por más de $2.400 millones al día, a partir de mañana. Del lado de Telefónica, la cifra ronda los $1.248 millones diarios.

En el caso de Movistar, el total de la deuda con la Nación representa más de dos veces el monto invertido por esa compañía en el país el año pasado, mientras que, en el caso de Claro, los $3,1 billones del laudo arbitral significan casi cuatro veces las utilidades anuales en Colombia de la firma, propiedad de la mexicana América Móvil.

Es de recordar que en este litigio los operadores aseguraban que la reversión de activos -como antenas y equipos- no aplicaba, pues en 1998 y en 2009 se expidieron leyes que establecieron que lo único que revertiría a la Nación sería el espectro radioeléctrico, la autopista invisible por donde viajan las telecomunicaciones. Sólo eso, nada de infraestructura.

Sin embargo, en 2013, la Corte Constitucional declaró exequibles apartes de las leyes mencionadas que habían sido demandados, con la condición de que se respetaran las cláusulas de reversión de los contratos de concesión hechos antes de las fechas de expedición de dichas normas. El tribunal de arbitramento siguió esa misma línea.

La confianza inversionista y el futuro del desarrollo tecnológico del país son puntos que preocupan para los operadores -y por supuesto sus casas matrices- y analistas que compartan su punto de vista. Para el Gobierno, el tribunal simplemente hizo respetar las cláusulas contractuales.