5 Feb 2021 - 2:00 a. m.

Colombianos ganan premio de arquitectura en China

La oficina Taller Arquitectos obtuvo el reconocimiento a “Mejor diseño de paisaje” por un parque de 600 hectáreas en la ciudad de Shenzhen.

En 2018, la oficina Taller Arquitectos, con sede en Bogotá, fue seleccionada para diseñar uno de los parques más ambiciosos de la ciudad de Shenzhen, China: el Parque Deportivo y Forestal de Guan Ming Town. Este espacio abrió sus puertas al público en noviembre de 2020 y un mes después recibió los premios a “Mejor diseño de paisaje” y “Excelencia en el diseño” del World Architecture Festival de China.

Y es que no es para menos. La obra, en la que también participan las oficinas LOLA y L+CC, interviene una reserva forestal de 600 hectáreas, unas seis veces el tamaño del Parque Central Simón Bolívar, en Bogotá. Cuenta con un sendero rojo de 5 kilómetros, dos torres -una de 40 metros de altura- y una zona con equipamientos deportivos que todavía está en proceso de construcción.

“Este es un proyecto hecho en Colombia, diseñado en una oficina al frente de Unicentro mientras comíamos ajiaco, arepa y pandebono”, dijo Julián Restrepo, una de las cabezas del proyecto.

Según el arquitecto, las primeras 60 hectáreas del parque ya están habilitadas y han tenido una buena acogida en la comunidad, pues cuentan con infraestructura para facilitar el acceso de niños, personas con discapacidad y adultos mayores.

Para volver a leer: De los cerros bogotanos a China: el camino de una firma colombiana hacia el éxito

El World Architecture Festival es uno de los eventos de arquitectura más grandes del mundo y tiene un jurado internacional que anualmente otorga reconocimientos a diseños excepcionales. En 2020, el Festival llevó a cabo su primera edición exclusivamente para China y en ella compitieron más de 250 proyectos de todo el país. Los ganadores, incluyendo Taller Arquitectos, clasificaron automáticamente a la preselección mundial. El festival y la premiación global se realizarán a finales de este año en Portugal.

Restrepo recordó que para la versión china compitieron en la misma categoría que OMA, una reconocida oficina holandesa de la que solían escuchar en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de los Andes. “Cuando nos enteramos de que ganamos fue muy emocionante porque, aunque era contra un proyecto pequeño, es como ganarle a tus héroes”.

El jurado destacó que el parque de Guan Ming Town es un “nuevo pulmón” para la ciudad y aplaudió su balance entre accesibilidad y cuidado del medioambiente. “La audacia del tratamiento del diseño se caracteriza por el uso del rojo para contrastar con el verde del entorno natural circundante; el enfoque de la regeneración ecológica es digno de repetirse en otros lugares”, agregó.

Abriéndose paso en China

Diseñar este espacio ha sido un gran reto para el equipo de Taller, pues buena parte del proceso ha sido controlado de manera remota desde Bogotá. Además, la pandemia de COVID-19 los perjudicó a inicios de 2020, pero el manejo de la emergencia por parte del gobierno chino les ha permitido avanzar con esta y otras tres obras en Shenzhen.

Así lo aseguró Pablo Forero, socio de Restrepo. “A comienzos del año pasado el virus ya estaba afectando nuestra operación en China, pero todos aquí lo veían como algo lejano. Luego, cuando empezó la cuarentena estricta, en China ya habían vuelto a coger el ritmo”.

La construcción principal estuvo paralizada hasta marzo y luego continuó sin pausa durante las 24 horas del día. Los otros proyectos son un parque lineal de 2 km en la zona financiera de la ciudad, otro de 10 km en la bahía y una intervención en un parque central de 30 hectáreas.

Los contratos en China sostuvieron a Taller durante 2020 y fue por ellos que los arquitectos pudieron mantener su nómina de 24 personas y sus oficinas en Bogotá y Holanda. Forero agregó que con su experiencia en el exterior están contribuyendo a crear una especie de clúster de empresas colombianas que quieren incursionar en proyectos internacionales.

“Nos interesa que Colombia sea un referente mundial de diseño. Acá hay unas oficinas que son muy buenas, con gente muy capaz, y lamentablemente las oportunidades en nuestro contexto no son suficientes. Es interesante que ellos vean que hay opciones por fuera de nuestras fronteras”, señaló.

Diseño y medioambiente

Para Restrepo y Forero es inevitable comparar los proyectos y las formas de trabajo de China con las de Colombia, particularmente cuando se trata de obras públicas o intervenciones en reservas forestales. Coinciden en que hay mucho más recelo en nuestro país con este tipo de iniciativas y en que esto termina evitando que se gesten proyectos necesarios para la ciudadanía.

“En China, la gente entiende que las zonas naturales tienen niveles de protección distintos. Este parque cumple con las normas, no fragmenta los ecosistemas, tiene todo el cuidado del mundo, pero en Colombia es imposible de hacer”, explicó Restrepo. El arquitecto agregó que la normativa colombiana impide intervenir estos espacios con obras de acero y concreto, y dice que cualquier obra que se proyecte en espacios de este tipo es rechazada tajantemente.

De hecho, Taller diseñó durante tres años la habilitación del Sendero de las Mariposas en los cerros orientales de Bogotá, proyecto impulsado por la alcaldía de Enrique Peñalosa y que fue descartado por la administración actual.

“El 84 % de nuestro diseño eran caminos que ya existen. Hicimos el mínimo trabajo posible para habilitar esto a todo el mundo y, aun así, casi nos cuelgan”, dijo Restrepo. Su socio también defiende que un diseño inteligente podría ayudar a cuidar mejor de estas áreas. “El hecho de que tengamos una reserva forestal no quiere decir que no podamos acceder a ella. Hay que buscar la forma en que podamos disfrutar de un activo ambiental sin necesariamente restringir su acceso, porque esto también termina deteriorándolo”, opinó Forero.

El futuro de Taller

Pese a su éxito en el exterior, ambos arquitectos tienen claro que su empresa seguirá con un pie en Colombia. Hoy tienen seis proyectos de obras públicas en el país y han tenido a su cargo obras con clientes privados y edificios de universidades en Bogotá.

“Lo más fácil es irse a otro lado y tener una vida bonita, con proyectos hermosos, pero quizá sin tener el impacto que queremos lograr acá. Cuando uno viaja a Holanda o a China empieza a tener una visión del mundo y de su propio país que es mucho más enriquecedora”, comentó Forero.

Asimismo, anotaron, por ejemplo, que les gustaría participar en espacios con el sector público para asesorar y ayudar a construir políticas y planes pensados desde el diseño. “También hay una agenda propia para generar empleo a nuestra gente e inspirar a futuras generaciones de arquitectos acá en Colombia”, añadió Forero, “que digan, ‘pero si estos tipos viven aquí en Bogotá, comen la misma empanada que yo y pueden hacerlo, ¿por qué nosotros no?’”.

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