Cómo una apuesta con el COVID-19 alteró el comercio mundial del petróleo

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Una apuesta sobre lo rápido que se eliminaría la pandemia por el coronavirus tiene consecuencias duraderas y globales en este sector.

En enero de 2020, cuando una misteriosa enfermedad impactó la ciudad china de Wuhan, los precios del petróleo se desplomaron. A más de 3.000 kilómetros de distancia, en el estado insular de Singapur, uno de los hombres más poderosos del mundo en negociación de productos básicos, Lim Oon Kuin, aumentó discretamente sus amplias reservas de combustible, apostando a que China lograría controlar la propagación del coronavirus.

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Esta apuesta se agrió rápidamente. Si bien China frenó el coronavirus en casa, la pandemia que se desató hizo que los precios del crudo cayeran hasta en 70%. Los bancos intentaron recuperar los préstamos de la compañía de Lim, Hin Leong Trading Pte, lo que provocó uno de los mayores escándalos del sector petrolero de este siglo. El imperio de Lim colapsó, con una deuda de US$3.500 millones a 23 bancos, y el impacto seguirá resonando en 2021, sacudiendo grandes extensiones de la amplia y a menudo opaca industria global del comercio de petróleo, que mueve US$4 billones.

Los perdedores probablemente serán los cientos de pequeñas empresas de trading, muchas de ellas con pocos funcionarios, a las que les resultará costoso, si no imposible, satisfacer la creciente demanda de información de los bancos que se han vuelto cautelosos a la hora de otorgar créditos. Los que se están beneficiando de la crisis son las grandes casas de trading mundiales, como Trafigura Group y Vitol SA, que mantienen la confianza de las empresas financieras y tienen más capacidad para absorber los costos de una mayor supervisión.

Una señal de esos cambios se produjo a principios de este mes cuando los bancos del principal centro petrolero de Singapur emitieron nuevas pautas para el financiamiento que podrían frenar algunas de las prácticas que llevaron al colapso de Hin Leong, cuyos acreedores, como HSBC Holdings Plc. y DBS Group Holdings de Singapur, aún luchan por recuperar fondos.

ABN Amro Bank NV, con sede en Países Bajos, dijo que dejará de financiar el comercio de productos básicos por completo. Otros bancos, como BNP Paribas SA, dijeron que estaban reduciendo o revisando sus negocios. Más de 20 operadores veteranos y banqueros del sector dijeron a Bloomberg News en entrevistas que el financiamiento para la industria es cada vez más restringido, y es probable que la contracción continúe el próximo año a medida que los bancos aplican estándares más estrictos o reducen su exposición a operaciones más pequeñas.

“Los bancos se han vuelto más reacios al riesgo en este entorno”, lo que los llevó a concentrarse en grandes casas de trading, dijo Steven Beck, director de comercio y financiamiento de la cadena de suministro del Banco Asiático de Desarrollo. Dijo que la crisis de Hin Leong ha empeorado el déficit de la financiación del comercio.

Una solicitud de comentarios enviada por correo electrónico a la familia Lim no fue respondida. DBS declinó hacer comentarios. “Seguimos comprometidos con el crecimiento de nuestro negocio en Singapur”, dijo HSBC, por correo electrónico.

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