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La crisis política que viven Ecuador y Colombia, a raíz de la operación militar que acabó con la vida de Raúl Reyes y otros 20 guerrilleros de las Farc, aún no afecta el comercio bilateral de estos dos países, que en 2007 transaron bienes y servicios por una cifra superior a los 2 mil millones de dólares.
Así lo señalaron autoridades y dirigentes gremiales para quienes la situación es preocupante, a pesar de que la frontera entre ambas naciones se mantiene abierta y el flujo comercial continúa sin obstáculos. Según datos preliminares de la Cámara Colombo Ecuatoriana de Industria y Comercio, en 2007 Colombia exportó a Ecuador cerca de 1.400 millones de dólares e importó 650 millones de dólares.
"La expulsión del Embajador de Colombia en Quito, la culminación de los proyectos de cooperación en la frontera común y la acusación de Colombia sobre el apoyo del Gobierno de Ecuador a las Farc son hechos sin precedentes en la historia reciente. Aunque el intercambio se mantiene, los empresarios estamos preocupados y a la espera de lo que suceda, pues para Colombia, Ecuador es su tercer socio comercial, y para Ecuador, Colombia es el segundo", manifestó el director ejecutivo de la Cámara Colombo Ecuatoriana de Industria y Comercio, Emilio Velasco.
Tanto los empresarios nacionales como dirigentes de la zona de frontera señalaron que hasta el momento en el comercio no se han visto inconvenientes por la situación política que se desató desde el pasado sábado. "En este momento la actividad comercial no se ha visto afectada, la frontera ha estado abierta, ya que las relaciones entre los dos países en esta zona son muy fluidas", resaltó el presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Ipiales (Nariño), Héctor Ruiz Mejía.
Ruiz Mejía también hizo énfasis en que las relaciones con sus homólogos de Tulcán (Ecuador) son óptimas, coincidiendo con la apreciación del alcalde de Ipiales, Gustavo Estupiñán. "Ayer en la mañana me reuní con el Aacalde de Tulcán, Pedro Velasco, y quedamos en que debemos acercarnos a nuestros gobiernos para que tengan en cuenta nuestras opiniones, pues no podemos permitir que se cierre la frontera", expresó el mandatario de Ipiales.
Los dirigentes también indicaron que el dólar -moneda oficial de Ecuador- mantenía ayer un precio de 1.860 pesos en Ipiales, lo cual perjudica el poder adquisitivo de los colombianos en el vecino país. "Eso sí nos afecta a los colombianos, porque cada vez el dólar está más bajo, lo que reduce nuestra capacidad de compra en el vecino país. Pero esto nada tiene que ver con la crisis, es fruto del proceso de revaluación que se ha venido dando en los últimos días", agregó Ruiz Mejía.
De acuerdo con este dirigente gremial y con Tulio Zuloaga, presidente de Asopartes, las expectativas de crecimiento del intercambio comercial colombo-ecuatoriano son altamente positivas para este año, por lo que esperan que la actual situación no afecte la compra y venta de productos y servicios entre los dos países. "Antes de la crisis preveíamos un crecimiento de nuestras ventas para este año en un 10 por ciento, ahora esto nos toma por sorpresa, pues 149 empresas colombianas del sector venden sus productos a Venezuela y Ecuador", manifestó Zuluoga.
Según Asopartes, el año pasado su sector vendió en Ecuador 250 millones de dólares una cifra que esperaban aumentar, ante las restricciones que empezaron a regir este año para el comercio a Venezuela de vehículos y sus partes. "De complicarse la situación con Ecuador, pondríamos en peligro la estabilidad de muchos de los 12 mil trabajadores que laboran en el sector de autopartes, pues ya empezamos a percibir disminuciones en las compras de Venezuela, por lo que nos perjudicaría enormemente otra restricción", sostuvo el presidente de Asopartes.
A pesar del tenso ambiente que se vive en Quito y Bogotá, por ahora ecuatorianos y colombianos continúan comerciando productos y servicios entre sí. Las fronteras se mantienen abiertas y en la zona limítrofe esperan que la crisis planteada por los gobiernos de ambos países no acabe con la convivencia de dos naciones que se necesitan mutuamente.