
Con menos de dos meses de reservas, apagones frecuentes y protestas crecientes, la isla depende de envíos limitados de Pemex y busca alternativas en un escenario geopolítico incierto.
Foto: EFE - Ernesto Mastrascusa
La destitución de Nicolás Maduro como presidente de Venezuela por parte del gobierno de Donald Trump ha dado a Estados Unidos una nueva ventaja sobre un viejo adversario: Cuba.
Cuba depende de las importaciones para la mayor parte de su petróleo. Ha podido intercambiar este producto básico crucial desde abril de 1960, gracias en gran parte a su posición como faro del socialismo y espina clavada para Estados Unidos. Pero el gobierno de Trump ha bloqueado los envíos de petróleo a Cuba desde Venezuela y ha presionado a los otros dos principales...
Por Jeff Sommer | The New York Times
Conoce más
Temas recomendados:
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación