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Desde septiembre de 2013 la venta de televisores se convirtió en una obsesión para la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) y la Autoridad Nacional de Televisión (ANTV), que por medio de visitas administrativas a los comercios y consultas en sus catálogos web descubrieron que, al menos en Bogotá, ni fabricantes ni agentes comerciales ni importadores estaban cumpliendo con una obligación: advertirle al consumidor si el equipo que iba a adquirir estaba habilitado para recibir la señal de la televisión digital terrestre (TDT) o tendría que comprar un decodificador externo.
“No hay una asesoría ni pertinente ni óptima frente al consumidor a la hora de advertirle por esta condición”, afirmó Alexandra Falla, miembro de la junta directiva de la ANTV. Los hallazgos condujeron a la SIC a abrirles pliegos a 16 grandes firmas por esta omisión, consignada en la resolución 4337 de 2013 de la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC), la cual indicaba, entre otras disposiciones, que los televisores debían llevar en su empaque una calcomanía indicando si recibían o no la señal TDT; además, la SIC escribió una guía sobre el funcionamiento de la televisión digital que debía ser publicada en los catálogos por internet.
Al no advertirle al consumidor, tendría que adquirir un decodificador individual por equipo para ver la señal digital, dispositivo que, según la ANTV, cuesta unos $150.000; sin embargo, analistas indican que su valor en el mercado oscila entre US$30 y US$150.
Los 16 investigados son los fabricantes Challenger, Panasonic, Sony, Samsung, LG, Daewoo y Philips; también figuran las firmas de comercio La Polar, Cencosud (controla los almacenes Jumbo y Metro), Éxito, Alkosto, Ripley, La 14 y Falabella; además, se indagará a los importadores AD Electronics (trae televisores Hyundai) y Comercializadora MTX (vende la marca Hisense).
“Ya están notificados. Deberán defenderse, presentar sus pruebas y, al final, se dirá si violaron o no los derechos de los consumidores. Pueden ser sancionados con multas de hasta $1.232 millones cada uno”, explicó el superintendente Pablo Felipe Robledo, quien insistió: “Es de vital importancia haber tomado esta decisión en los meses previos al Mundial de Fútbol, porque es el evento que lleva a la renovación masiva de receptores”.
De acuerdo con cifras de la consultora Gfk, las ventas de televisores en el país ascienden al año a US$1.000 millones. Pero aquel ejercicio dejó de ser sencillo a partir de 2010, cuando el Estado adoptó la TDT y, un año después, eligió el estándar europeo DVB-T2 para transmitir su señal. Desde entonces se trazó un cronograma para el cubrimiento del territorio que finalizará en 2019, cuando se suspenderá la transmisión análoga y sólo podrá verse la señal digital.
“Para este año tanto la televisión pública como la privada deben estar cubriendo con su red aproximadamente el 50%. Para 2015 se estima que ese alcance se eleve al 73% y, en 2017, al 93%”, afirmó Falla. Hoy la señal TDT funciona en 47 ciudades y 11 capitales por cuenta de los canales RCN y Caracol TV, que cuentan con la señal alterna de NTN24 y Blu Radio, respectivamente; se espera que Señal Colombia lance su servicio antes de mayo.
La ANTV descartó que la venta de televisores sin decodificador incluido afecte el cumplimiento de estas metas y, por lo tanto, lanzará en los próximos meses una campaña masiva de información centrada en los consumidores. Por su parte, la SIC anunció que reforzará sus controles a la venta de receptores en todo el territorio.
“El consumidor debe preguntarse si compró un televisor análogo o digital y si estuvo informado al hacerlo. Quien no lo haya estado y considere que su compra habría sido diferente, podrá quejarse ante la SIC y presentar su reclamación en nuestra página web”, puntualizó Robledo.
dmayorga@elespectador.com
Aclaración: El Espectador hace parte del mismo grupo de medios al que pertenece Caracol TV.