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El gobierno palestino está bien encaminado para cumplir su promesa de construir las instituciones de un Estado independiente, anunció este lunes el Banco Mundial (BM).
En su último reporte, el banco les ofrece un claro apoyo a las políticas de Salam Fayyad, primer ministro palestino y arquitecto de un ambicioso programa diseñado con el fin de que Palestina logre la condición de Estado independiente a mediados del próximo año. Llama la atención sobre el impresionante crecimiento económico que tuvo Cisjordania en 2009 y alaba las recientes mejoras en la administración de las finanzas públicas.
Sin embargo, el BM es crítico de las políticas israelíes en los territorios palestinos ocupados. Sostiene que las restricciones al movimiento y acceso son “el impedimento más grande para las inversiones del sector privado en Cisjordania y Gaza”, y le solicita a Jerusalén que tome pasos adicionales para levantar estas medidas.
En general, la última evaluación de la economía palestina presenta un cuadro positivo, y resulta ser una reivindicación de Fayyad y su gobierno. Este economista, que estudió en Estados Unidos y el año pasado fue reelegido primer ministro, ha prometido concentrar su atención en mejorar la gobernabilidad, la seguridad social, la economía y la infraestructura.
Su mayor ambición, sin embargo, es crear las instituciones necesarias para establecer un Estado palestino independiente para mediados de 2011. Un objetivo que el BM sugiere está a su alcance. “Según muchas mediciones, la Autoridad Palestina está bien encaminada para cumplir su promesa de crear un Estado que pueda prestar servicios y generar prosperidad económica para su población”, consigna el reporte.
La Autoridad Palestina, sin embargo, sigue dependiendo en buena medida de ayuda extranjera para cubrir su déficit, que pasó de US$1.300 millones en 2008 a US$1.600 millones el año pasado. El BM dijo que el aumento fue en buena parte resultado de la necesidad de proveer financiación adicional para la Franja de Gaza, devastada por la guerra.
Este territorio ha estado bajo control del grupo islamista Hamas desde junio de 2007, y desde entonces la Autoridad Palestina ha disfrutado de un mandato de facto tan sólo en Cisjordania. La guerra librada el año pasado, así como la continuada clausura de las fronteras que Gaza comparte con Israel y Egipto, han deshecho la economía de la Franja. El crecimiento económico fue tan sólo del 1% en 2009. Esta cifra, ajustada al crecimiento demográfico, implica que el habitante promedio de Gaza es hoy más pobre.
Cisjordania, en cambio, tuvo un crecimiento económico del 8,5% en 2009. Sin embargo, el BM anota que “la reactivación del crecimiento en Cisjordania es admirable, pero también precaria. Está impulsada por una combinación que incluye el flujo generado por la asistencia de donantes, reformas gubernamentales de la Autoridad Palestina que han aumentado la confianza de los inversionistas y el relajamiento de algunas restricciones israelíes en torno a la seguridad.
Para lograr el crecimiento sostenible, sin embargo, es necesario que Israel levante las restricciones al acceso y el movimiento, anuncia el reporte.