Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Cuando Arturo Cepeda, presidente de la Constructora Barcelona, tomó la decisión de levantar el complejo de vivienda Barcelona de Indias, al norte de Cartagena, lo hizo con base en un recuerdo de su niñez en las calles de Manga y Bocagrande, que hoy concentran el sector turístico y comercial, acorralando la antigua zona residencial.
Esta observación de Cepeda lo llevó a crear un lugar similar al que tenían estos dos barrios y trasladarlo a la zona norte de Cartagena, sector donde se proyecta el desarrollo de la nueva Cartagena.
A sólo 10 minutos del aeropuerto Rafael Núñez de Cartagena, y a cinco kilómetros de Manzanillo del Mar, en un lote de 100 hectáreas, se adelanta la construcción de Barcelona de Indias, un proyecto de vivienda que tendrá 704 casas.
El macroproyecto tiene cuatro etapas: Miró, compuesta por 78 casas que van desde los 135 a los 1.050 metros cuadrados; Gaudi, con 152 casas distribuidas en 30 hectáreas; Pedralbes, con 19 casas de 450 metros cuadrados cada una, y la etapa Sarria, que consta de 29 hectáreas divididas en 250 lotes de 600 y 900 metros cuadrados.
En el desarrollo del complejo habitacional se han invertido $300 mil millones, lo que ha permitido la entrega de 110 viviendas, la cuales ya están habitadas.
En el desarrollo urbanístico se han sembrado más de 73 mil metros cuadrados de grama, 15 mil árboles de 100 especies y 48 mil setos de mangle y swingla.
Barcelona de Indias cuenta con un lago artificial de ocho hectáreas, en el que se podrán practicar toda clase de deportes náuticos. El lugar no cuenta con piscinas comunales, razón por la cual los propietarios han construido hasta el momento 95 piscinas.
También hace parte del complejo la Plazoleta Las Ramblas, la cual tiene 9.000 metros cuadrados de zonas comerciales en la que su almacén ancla será un supermercado Carulla.
Además, cuenta con varios locales de comidas rápidas, cajeros electrónicos, un centro médico y un local de 2.000 metros cuadrados en el que funcionará el más grande almacén de muebles de la Costa Atlántica, de propiedad de un inversionista venezolano.
Este lugar está llamado a convertirse en el punto de encuentro de los seis colegios que están en la zona, de dos universidades, de otros complejos de vivienda y de los habitantes de La Boquilla, quienes podrán hacer sus compras allí en lugar de viajar hasta Cartagena, explicó Cepeda.
Una vez esté concluida esta primera fase del proyecto, vendrá el desarrollo de 140 hectáreas adicionales que se encuentran más cerca de las playas de Manzanillo del Mar, en las cuales se construirá un complejo de vivienda, pero en torres de apartamentos.
Se trata de Barceloneta, un lugar que conserva el mismo concepto natural de Barcelona de Indias y que contará con una playa privada artificial de más de 4.000 metros cuadrados, una piscina oceánica de más de 3.500 metros cuadrados y 204 apartamentos de área promedio de 120 metros cuadrados.
Cepeda espera, una vez concluyan los trabajos en Barcelona de Indias y Barceloneta, replicar este proyecto en otra ciudad colombiana y en el exterior. “Queremos salir del Corralito y no quedarnos en Cartagena”, aseguró.