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El nuevo rey de los celulares

El negocio provoca un nuevo giro en el mercado de telefonía móvil y obligaría a Microsoft a hacer su propia apuesta.

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Redacción Negocios
16 de agosto de 2011 - 09:58 p. m.
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El rumor era enorme y venía propagándose con gran rapidez por los pasillos del edificio blanco que se levanta en Libertyville, Illinois. Los susurros repetían constantemente la palabra “compra”, con tanta insistencia que hasta el mismo presidente de la compañía cometió una imprudencia.

“Si Microsoft nos hubiera ofrecido los mismos términos con que ahora negocian con Nokia, sin duda habríamos aceptado”, le dijo Sanjay Jha, presidente de Motorola Mobility, a un periodista. Palabras que, de haberse leído entre líneas, habrían alertado al mercado del desembolso por US$12.500 millones que Google realizó el lunes pasado para hacerse con el fabricante y desarrollador de tecnología móvil.

Un negocio escandaloso si se tiene en cuenta que el buscador pagó US$40 por cada acción, 73% más que su precio promedio en bolsa de los últimos 20 días. Pero ante todo estratégico: es la oportunidad dorada de Google para desarrollar a fondo todas las capacidades de Android, su sistema operativo para dispositivos móviles (principalmente celulares y tabletas), además de competirle hombro a hombro a Apple.

“Juntos, crearemos asombrosas experiencias para el usuario que sobrecargarán todo el ecosistema Android para el beneficio de los consumidores, socios y desarrolladores alrededor del mundo”, aseguró Larry Page, presidente y fundador de Google, en el blog de la compañía, en donde anunció la compra. En él, el ejecutivo se muestra confiado en conseguir la expansión de su mercado, en el que a diario se activan 550.000 dispositivos con su sistema operativo.

Y también supone un gran voto de confianza para Motorola Mobility, la compañía que nació en enero pasado como fruto del proceso de reestructuración de Motorola Inc. para garantizar el futuro de la marca tras las pérdidas por US$1.200 millones en 2007. Hoy en día sus balances muestran activos por US$3.000 millones, sus 17.000 patentes se estiman en US$6.000 millones y espera que su Ebitda (ganancias antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) crezca 42% este año y se ubique en US$436 millones.

Sin embargo, la operación también tiene riesgos que considerar. El gran éxito de Android (su participación de mercado creció 43,4% en el segundo trimestre de 2011 comparado con el mismo periodo del año pasado) se debe a la apertura de su desarrollo, pues cualquier fabricante y desarrollador de software para dispositivos móviles puede acceder a su código fuente y construir su aporte.

Esto ha dado pie a que gran número de desarrolladores asiáticos, como los surcoreanos LG y Samsung, los chinos Huawei y ZTE y el hongkonés HTC, apuesten por sus plataforma. Para ellos, Motorola, con buena participación en EE.UU. pero un nada envidiable séptimo lugar a nivel mundial, no había representado una seria amenaza hasta esta semana.

Y si bien Page hizo un gran énfasis en que su sistema operativo seguiría siendo abierto al mundo, los desarrolladores tendrían que acostumbrarse a que sus propias patentes puedas ser auscultadas por la competencia. Una posición bastante difícil si se tienen en cuenta los recientes pleitos legales que Apple ha emprendido en su contra, precisamente por el uso de sus patentes en el desarrollo de aplicaciones.

“De repente, estas compañías ya no estarían colaborando sino compitiendo con Google. Y no importa cómo desee disfrazarlo la compañía, así será”, le dijo Michael Gartenberg, director de Investigaciones en la consultora tecnológica Gartner, al diario The New York Times.

Pero, por otro lado, significó un jaque mate del buscador al actual mercado de telefonía móvil. El nacimiento de un nuevo gigante en el desarrollo de aplicaciones y celulares tiene en vilo a Research In Motion, el fabricante canadiense de Blackberry, que cuenta con su propio sistema operativo para móviles y ha visto disminuir su participación mundial del 19% al 12% en el último año para decretar un profundo plan de recortes que contempla el despido de 2.000 trabajadores. Su activo más valioso sigue siendo su software de contacto, el cual podría ser adquirido por Microsoft o Facebook. Su venta estaría entre US$13.000 millones y US$20.000 millones.

Por otro lado, se encuentra el desarrollador finlandés Nokia, el cual actualmente tiene un acuerdo con Microsoft para la venta de equipos con su sistema operativo Windows Phone 7. La compañía esta avaluada actualmente en US$22.000 millones, pero las cifras que Google desembolsó por Motorola dispararían su valor a los US$38.000 millones.

Sería una compra obligada si el gigante informática decidiera competirle a Apple en el mercado de los móviles, después de haber perdido sus partidas en el terreno de la música por demanda (el dispositivo iPod sepultó a Zune) para diversificar su portafolios de servicios y productos.

De momento, lo que queda manifiesto es la intención de Google por evolucionar desde su concepto de un exitoso buscador web a un portal que ofrece desde aplicaciones en la nube a su propia red social. “Con esta compra Google se convierte en la compañía que desarrollará experiencias móviles en el mundo post PC”, le dijo Gene Munster, analista de la firma Piper Jaffray, a la prensa neoyorquina.

Un paso que será determinado por el recibimiento de los desarrolladores a esta nueva alianza que sacude el mercado de móviles.

Por Redacción Negocios

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