
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Este martes, en Cartagena, el gremio del sector energético hizo un fuerte llamado al Gobierno para que se ponga al día con el pago de las obligaciones que tiene por concepto de subsidios de energía.
En la rueda de prensa participaron líderes del sector como José Camilo Manzur, presidente de Asocodis; Luz Stella Murgas, presidenta de la Asociación Colombiana de Gas Natural; Camilo Sánchez, presidente de Andesco y Alejandro Castañeda, presidente de Andeg.
Según el gremio, el país podría experimentar un apagón este año, lo que implicaría un impacto importante a la ciudadanía y al tejido empresarial. Se estima que un evento de esa magnitud le podría costar al país cerca de 1,5 puntos del Producto Interno Bruto (PIB).
El gremio señala que son diversos los focos que se deben atender para evitar tal escenario. El primero es resolver el futuro de Air-e, empresa que presta el servicio de energía en los departamentos de Atlántico, Magdalena y La Guajira.
Lleva 18 meses intervenida por el Gobierno tras acumular una deuda de COP 550.000 millones. Sin embargo, según el sector, las medidas adoptadas no han tenido resultados efectivos: la deuda no solo persiste, sino que ha seguido creciendo hasta alcanzar los COP 2,1 billones. En este periodo han pasado cinco agentes interventores, sin que hasta ahora se haya logrado una solución de fondo.
En total, el sector enfrenta presiones financieras que ascienden a COP 9,2 billones, resultado del no pago de subsidios ($3,5 billones, $2,32 para energía eléctrica y $1,15 para gas natural), la opción tarifaria ($2,2 billones), las deudas oficiales ($1,4 billones) y la crisis de Air-e ($2,1 billones).
“Este escenario ha generado una restricción severa de liquidez que limita la capacidad de las empresas para operar, mantener la infraestructura y ejecutar inversiones necesarias para garantizar la continuidad y calidad del servicio. A pesar de que se han planteado múltiples propuestas y alternativas, no se han concretado soluciones”, aseguran los gremios.
Si se cumplen las previsiones del IDEAM sobre un nuevo fenómeno de El Niño (un prolongado tiempo de sequía que se experimentaría durante el segundo semestre del año) los precios en la bolsa subirán, llevando a que esta deuda ascienda a un ritmo de COP 100.000 millones al mes.
Señalan que hasta el momento no hay certeza sobre lo que pueda pasar con la intervención de Air-e. La función del Gobierno, aseguran, se ha limitado a dejar que ese hueco financiero siga creciendo, cuando en reiteradas ocasiones se ha solicitado que se saquen los recursos, del Presupuesto General de la Nación, para saldar esa deuda.
El gremio también dice que su interés por Colombia ha sido alto. Muestra de ello son los COP 130 billones que han invertido en los últimos 30 años. Sin embargo, añaden, la confianza en el sector ha sido minada en los últimos años y, cuando se acabe, temen que la inversión se vaya para otros países.
“Con este ataque sistemático, y esta expedición de decretos y resoluciones están minando la confianza para hacer estas nuevas inversiones”, aseguran.
A los problemas con Air-e se suma el rezago en el pago de los subsidios al gas, de los que se benefician los hogares de estratos 1 y 2. Esta situación también incide en el riesgo de un eventual apagón, ya que este combustible es clave para las plantas térmicas que generan la energía que las hidroeléctricas no alcanzan a cubrir frente a la demanda.
La deuda que tiene el Gobierno en esta materia asciende a COP 1,15 billones. Cada mes, el monto total de subsidios es de alrededor de COP 110.000 millones.
El gremio asegura que no se beneficia en nada de estos subsidios sino que, al contrario, son ellos los que terminan financiando al Estado para cubrir estas obligaciones.
Por lo general, el Gobierno les transfiere estos dineros cada tres meses, pero hoy el retraso en los pagos es de un año, lo que está volviendo insostenible la operación de estas empresas.
“El riesgo es que se nos pueda apagar el país a final de este año. El ministerio está escondiendo la cabeza, estamos llegando a momentos críticos. Si se quiebra Air-e, se quiebran muchas empresas del país. Si no hacemos las cosas bien el país se va a apagar”, advierten al insistir que lo que piden es básico: que se honren las deudas; que el Gobierno pague lo que debe.
A esto se añade que las reservas de gas natural han cáido un 57 % en la última década,asó como un 17 % en tan solo un año, lo que pone en evidencia el deterioro estructural en cuencas vitales que abastecen de gas natural al país.
Si pega con fuerza el fenómeno de El Niño, la probabilidad de déficit de gas de po lo menos un mes podría alcanzar el 53 % en 2026, y el 70 % en 2027. Esto podría traducirse en racionamientos, incrementos tarifarios y afectacoines en la competitividad del país.
“Si el país se apaga nosotros no seremos los responsables, sino el Gobierno nacional”, concluyen, al insistir en que el esfuerzo que tendría que hacer el Estado no es tan grande, ya que estas deudas solo tienen una participación del 5 % del total de las obligaciones del país, por lo que priorizarlas no debería ser algo problemático.
A las preocupaciones por la situación financiera, se suma un panorama técnico cada vez más desafiante. En energía eléctrica, el operador del mercado ha advertido que no existe suficiente energía firme para cubrir la demanda.
“El colchón entre oferta de energía firme y demanda ya es negativo. Según datos de XM, cerraremos 2026 con un déficit del -2% y llegaremos a un alarmante -3.5% en 2027. Sumando el panorama del gas que todos conocemos y una posibilidad de un Fenómeno de ‘El Niño’ iniciando a finales de este año según las agencias internacionales, la seguridad energética de Colombia está en grave riesgo” afirmó Natalia Gutiérrez Jaramillo, presidente de Acolgen y del Consejo Gremial Nacional.
💰📈💱 ¿Ya se enteró de las últimas noticias económicas? Lo invitamos a verlas en El Espectador.