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En 2010, un colombiano estará en la lista de los abogados de mayor prestigio en Wall Street; la publicación la hará la revista inglesa Chambers & Partners, de gran reputación en este gremio. Su nombre es Manuel Quinche, bogotano, 30 años, amante de las humanidades y del portugués.
Mientras estudiaba Ciencias Políticas en la Universidad Javeriana y Derecho en la del Rosario, ingresó a hacer una pasantía en la firma de abogados Brigard & Urrutia. Entonces tuvo que abandonar la política y dedicarse de lleno al derecho y a los negocios, que es la especialidad de este bufete.
Allí conoció a su maestro, su mentor, Sergio Michelsen. “Empecé a trabajar con él en temas de fusiones, telecomunicaciones y adquisición de mercados”, cuenta Quinche en una entrevista telefónica desde su apartamento en Nueva York.
Luego vino la graduación como abogado, un viaje a Estados Unidos para estudiar inglés y su retorno a Colombia y a la firma Brigard & Urrutia. Intervino en importantes negocios para el país, como la venta de Bavaria a la cervecera SAB Miller y la de grandes empresas cementeras.
En 2005 volvió a EE.UU. a hacer un máster en leyes en la Universidad de New York. Así empezó a escribir su historia como abogado en ese país. Tuvo suerte —cuenta—, porque precisamente en ese año la economía de Colombia estaba muy sólida, presentaba sólo cifras positivas, ya se habían cerrado algunos negocios importantes entre nacionales y compañías de todo el mundo, y en Estados Unidos las firmas de abogados necesitaban colombianos en sus nóminas.
A través de la universidad su hoja de vida llegó a muchos bufetes. Finalmente, y después de un largo proceso, quedó seleccionado como asociado de la firma Sidley Austin LLP. “En ese momento se me presentaron varias oportunidades, pero la decisión de quedarme en Sidley la tomé pensando en lo que más me convenía profesionalmente. La participación de ellos en negociaciones internacionales de Colombia ha sido histórica y yo pensé: ‘Quiero trabajar aquí, pero es importante seguir activo en Colombia’. Ese fue el análisis que hice en ese momento”.
Es muy enfático en eso. En asegurar que lo más importante para él es continuar atado a Colombia, al país de su familia, de sus recuerdos de niño y de universidad, a esa tierra que visita por lo menos una vez al mes, porque así se lo exige la nostalgia.
A Sidley llegó como asociado extranjero. Una figura que le permitía estar sólo nueve meses en la compañía, apoyando las transacciones que involucraban a Colombia. Luego de ese tiempo llegó una nueva propuesta. “Me hicieron una oferta formal para ser asociado permanente. Tuve que presentar el examen de la barra del estado de Nueva York para acreditarme como abogado en este país”.
En Sidley están registradas las más importantes transacciones que ha acompañado Quinche como abogado titular: la emisión de bonos internacionales de Empresas Públicas de Medellín, por US$500 millones, la emisión de bonos por parte de la ciudad de Bogotá por US$400 millones, la financiación para EPM Telecomunicaciones por US$140 millones. La lista es larga. Las asesorías que ha hecho a compañías latinoamericanas, especialmente nacionales, por miles de millones de dólares.
Unos días atrás Manuel Quinche fue informado de que en 2010 aparecerá en la lista de los abogados más prestigiosos de Wall Street, según Chambers & Partners. Le dijeron también que esta vez será el más joven del ranking. “Lo más bonito de esta publicación es que entrevistan a los clientes y a las contrapartes de procesos en los que los abogados han intervenido. Dependiendo de la naturaleza de las respuesta, ellos asignan un puntaje y arman el ranking”, cuenta Quinche, con voz entusiasta, siempre sonriente. Antes de colgar dice que todavía hay muchas transacciones de empresas colombianas en las que le gustaría estar presente. ¿Qué empresas? Ecopetrol, responde sin tenerlo que pensar.
Manuel Quinche habla del tercer canal
Manuel Quinche, abogado de la Universidad del Rosario y máster en leyes de la Universidad de New York, ha estado muy cerca del tema de las telecomunicaciones a través de transacciones que se han hecho en este sector en el continente. El Espectador le consultó por su opinión sobre el proceso de adjudicación de un tercer canal de televisión privada en Colombia, y esto fue lo que respondió:
“Estos son procesos que en cualquier país de Latinoamérica tienen toda clase de consideraciones políticas alrededor por la importancia de los medios de comunicación. Diría que no es ideal que se asigne en el contexto de una campaña política. La apertura de un nuevo canal es muy importante para el progreso del país, no sólo económicamente, sino para el desarrollo mismo de la democracia y la opinión pública. Es muy complicado contar sólo con dos medios importantes, pero los procesos de adjudicación tienen que ser limpios”.