Reservas petroleras para cinco años

El tiempo se agota y el crudo no aparece

Al finalizar 2016, las reservas petroleras del país fueron de 1.665 millones de barriles y este año se tiene apenas una producción de 850.000.

La búsqueda de crudo en el subsuelo colombiano se hace más urgente. / Ecopetrol

El Gobierno, la industria petrolera, los gremios y las regiones afectadas se sentarán esta semana a debatir el futuro de la industria de los hidrocarburos. El momento es el más propicio, ahora que se han prendido las alarmas por el inminente peligro de que se agoten las reservas y el país se vea obligado a convertirse en importador de crudo.

Colombia se encuentra con que, a la vuelta de cinco años, podría estar adquiriendo crudo para cargar sus refinerías. Esa situación afecta las finanzas estatales y nadie quiere llegar a eso. Entre 2010 y 2016, el sector de hidrocarburos y minería le aportó al país $143 billones, entre regalías, impuestos y dividendos, destacó recientemente el ministro de Minas y Energía, Germán Arce.

“Estamos entrando en la coyuntura de una posible pérdida de la autosuficiencia petrolera del país, de lo cual tenemos un horizonte muy precario de menos de cinco años”, alertó Germán Espinosa, presidente de Campetrol.

En este escenario complejo de la industria petrolera se realizará el congreso Expo Oil & Gas, que organiza la Cámara Colombiana de Bienes y Servicios Petroleros (Campetrol). El país ha logrado avanzar en medio de una de las más profundas crisis petroleras de los últimos 15 años, con precios que tocaron los US$28 por barril. Sin embargo, la producción petrolera se mantiene en niveles de preocupación: difícilmente se llega a los 850.000 barriles de crudo en promedio diario. La cifra más reciente del Ministerio de Minas y Energía indica que, en octubre de este año, la producción de crudo en el país fue de 863.853 barriles. Este año se cerraría el año con 310 millones de barriles producidos, ajustando más el tiempo de autosuficiencia energética.

El presidente de Campetrol indicó que, en medio de estas adversidades, “varias señales apuntan a una recuperación de la industria petrolera colombiana”. Los equipos de perforación reportados como activos al cierre de octubre de 2017 alcanzaron la cifra de 49, mientras los dedicados a labores de workover (terminación de pozos) llegaron a 62 equipos, dijo el dirigente gremial.

“Las compañías que prestan el servicio de taladros petroleros reportaron 134 contratos vigentes al cierre de octubre pasado, en contraste con los 74 que se reportaban en el mismo período de 2016, por lo que el crecimiento anual de este indicador supera el 80 %, en conjunto para los equipos de drilling y workover”, resaltó Espinosa.

Recordó que el año pasado la industria petrolera terminó con US$2.300 millones en inversión y producción, pero en 2017 se espera llegar a los US$4.500 millones. Eso indica una tendencia positiva, dijo el dirigente gremial. Mayores inversiones se traducen en una mayor búsqueda de crudo en el subsuelo colombiano. En 2016, los pozos perforados no pasaron de 21, y para este año se espera llegar a los 50 pozos exploratorios perforados.

Este es el panorama en un momento importante de recuperación del precio internacional del crudo, destaca un informe de Campetrol. El crudo Brent, de referencia para el petróleo colombiano, superó a finales del mes pasado la barrera de los US$60 por primera vez en más de dos años y ha mantenido ese nivel.

Las empresas operadoras y de bienes y servicios han realizado inversiones importantes en búsqueda de mantener la producción nacional.

Al finalizar 2016, las reservas petroleras del país sumaron 1.665 millones de barriles y este año se tiene una producción de 850.000 que no ayuda mucho a incorporar nuevas reservas al inventario nacional. En esta dirección de allegar nuevas reservas petroleras, Ecopetrol realiza un esfuerzo con 19 proyectos que tiene en marcha y que se esperan sean los más exitosos para beneficio del país y de los colombianos.

“La industria offshore es nueva en Colombia y la debemos potenciar y apalancar desde las aguas profundas del Caribe colombiano. En esto han trabajo varias empresas, entre esas Ecopetrol”, destacó el dirigente gremial.

El fracking y el recobro mejorado surgen como una opción de sostenibilidad energética, para lo cual se necesita conocer sobre sus mitos y realidades, los cuidados ambientales y las aplicaciones de estas técnicas para Colombia, resaltó eñ presidente de Campetrol.

Espinosa consideró que se debe propender por la integración de los actores principales del sector. “Es necesario reforzar el trabajo conjunto para evitar el agotamiento de las reservas de crudo en Colombia”, dijo el presidente de Campetrol.