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Cambio climático y escenarios híbridos: oportunidades para el emprendimiento

La tecnología, sin embargo, se queda vacía si no se le apunta a la transformación social.

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Iván Castaño Pérez, director ejecutivo de Ruta N. @ivancastanop
14 de enero de 2022 - 01:27 p. m.
Un buen porcentaje de latinoamericanos ve en el emprendmiento una opción empresarial.
Un buen porcentaje de latinoamericanos ve en el emprendmiento una opción empresarial.
Foto: Getty
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*Columna de opinión - Proyecciones 2022

La pandemia y sus diversas manifestaciones en la vida cotidiana sigue siendo un frente de oportunidad para el emprendimiento, la ciencia, la tecnología y la innovación. En últimas se trata de un acontecimiento mundial que impacta a toda la humanidad y que sigue vigente a través de sus múltiples variantes.

En marzo cumplimos dos años de un proceso de adaptación social al que le denominamos “nueva normalidad”, y que ahora se despoja de la novedad para convertirse en “cotidianidad”. En una realidad que pasa de percibirse impuesta y se va transformando en una costumbre social. Ahora el tapabocas nos hace falta, pareciera un accesorio más, una prenda más al vestirse todas las mañanas.

Al tiempo, estos temas tan epidemiológicos, se notan cada vez más interconectados con los retos de nuestro tiempo, que ya venían de tiempo atrás y dan cada vez menos espera, pero que de alguna manera cedieron su protagonismo por algún tiempo para atender la alarmante urgencia de la pandemia.

El cambio climático y su desarrollo sostenible o el impacto de tecnologías cada vez más asimiladas a los sentidos humanos como el metaverso, retoman toda su importancia, su relevancia y ahora brillan como fuentes de oportunidad al lado de los retos que sigue marcando el COVID-19.

Es el caso de la virtualidad o presencialidad en los sitios de trabajo, si bien, en un principio, el trabajo remoto o el teletrabajo fueron las opciones que imperaron para evitar el contacto directo y sus repercusiones en la expansión del virus, ahora no se puede evitar la presencialidad.

Según comenta Forbes, el trabajo híbrido es la vía para generar productividad, satisfacción y retención de empleos. Entonces allí es donde hay oportunidades. Interacciones digitales, encuentros virtuales y generación de espacios físico-digitales comienzan a estar en el centro de las tendencias tecnológicas, impulsadas, sobre todo, por la metamorfosis de Facebook hacia Meta y su interés en la materia.

Falta bastante para que sea un asunto masivo, pero sin duda en 2022 se darán las puntadas de hacia dónde se enfocará el metaverso, cuáles serán las industrias a las que llegue más rápido y se definirá si es un nuevo episodio de la cotidianidad laboral o aún es una premonición de lo que llegará a ser en un futuro más lejano.

En este contexto la apropiación digital ya no solo es importante como en 2020, ni necesaria a la manera de 2021, sino obligatoria en 2022. Lo bueno es que en este camino hay buenas noticias, pues según la encuesta que hace el Centro Nacional de Consultoría al respecto, nuestro país logró en 10 meses lo que tenía previsto en 20 años, y seguirá creciendo de manera constante. Se trata de un fenómeno que se profundizó de manera acelerada en América Latina y la tendencia indica que continuará de manera sostenida.

El aumento de la presencia digital trae como consecuencia el fortalecimiento del sector empresarial de base tecnológica y allí también hay buenos augurios. Tomando como referencia a Medellín, desde Ruta N habíamos notado que desde hace algunos años esta transversal económica iba perdiendo tracción. De acuerdo con la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, en 2016 la participación de las empresas de base tecnológica en la estructura empresarial de la ciudad era del 17,91%. Para 2017, 2018 y 2019 esta participación cayó de forma sistemática en 1,36 puntos porcentuales.

Desde que comenzó la pandemia, la ciudad logró remontar esa situación y subir hasta 17,22% de participación. Es decir, el uso de herramientas tecnológicas para el desarrollo de nuevos productos y servicios no solo se proyectaba como área de oportunidad, sino que efectivamente empresas y emprendimientos han asumido el reto y aprovechado ese nuevo segmento de crecimiento.

A la vez se trata de un lugar de oportunidad para las instituciones públicas y privadas que tenemos la capacidad de aportar al crecimiento económico. Durante 2021, en Medellín, se hizo un ejercicio interesante que será tendencia en 2022: llevar la innovación y el emprendimiento al territorio. Garantizar que cada barrio de la ciudad tenga la posibilidad de asumir sus retos locales y desde allí promover desarrollo económico.

Se denominan Centros del Valle del Software. Son espacios físicos donde se garantiza una oferta permanente que va desde acciones masivas para que las comunidades se relacionen con metodologías ágiles para solución de problemas locales, hasta acompañamientos que diferencien cada etapa de madurez de un negocio. Entendiendo que un emprendimiento pasa por varios momentos antes de volverse un negocio consolidado.

Un total de 464 iniciativas empresariales acompañadas, 5.402 ciudadanos sensibilizados en emprendimiento y tecnología y más de 760 personas sensibilizadas en formalización laboral y empresarial son muestra del impacto que pueden tener espacios relativamente sencillos, pero que le apuntan a objetivos superiores de cambio económico. Es un ejemplo de solución local a un reto global.

La tecnología, sin embargo, se queda vacía si no se le apunta a la transformación social. De manera que para este año los Objetivos de Desarrollo Sostenible pasan de estar al centro de la discusión para ahora consolidarse como verdaderas áreas de oportunidad.

La contaminación creciente del aire, de las fuentes hídricas, el agotamiento de las fuentes de energía, entre otras problemáticas que ponen en riesgo la calidad de vida de las futuras generaciones se convierten en áreas de expansión de mercados para los ecosistemas de innovación y emprendimiento.

Procesos para potabilizar aguas residuales, linternas que funcionan con agua salada o inoculación de la bacteria Wolbachia en mosquitos para erradicar el Dengue son apenas muestra de lo que desde hace varios años, a través de investigación y desarrollo, se puede lograr. El punto está en que en este año y los venideros son esos emprendimientos, proyectos y empresas las que terminarán tomándose escenarios globales, accediendo a capital y mercados que están listos para poner la tecnología al servicio del ser humano.

Finalmente el 2022 es una reafirmación de que la mejor oportunidad para empresas y emprendimientos está en la solución de retos sociales. En acciones cotidianas que permitan asumir complejidades globales.

Por Iván Castaño Pérez, director ejecutivo de Ruta N. @ivancastanop

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