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2 Jun 2022 - 1:54 p. m.

Ella diseña vestidos de baño con fibra textil de botellas de plástico recicladas

Esta empresa busca generar una experiencia en pro de la moda sostenible, reutilizando botellas de plástico de un solo uso y promoviendo el turismo responsable en diferentes regiones de Colombia.
Una idea de negocio que reduce el porcentaje de plástico en el planeta y hace parte de la moda sostenible en Colombia.
Una idea de negocio que reduce el porcentaje de plástico en el planeta y hace parte de la moda sostenible en Colombia.
Foto: Cortesía Monademente

Monademente es un emprendimiento caleño dedicado al diseño, producción y comercialización de vestidos de baño ecológicos, fabricados con fibra textil de botellas de plástico recicladas donde cada colección cuenta con diseños únicos inspirados en la flora y fauna de destinos paradisíacos poco frecuentados en Colombia. Con nuestra empresa queremos que nuestras clientas hagan parte de la esencia con la que nace la marca, que se sientan únicas, hermosas y sobretodo muy cómodas cuidando el medio ambiente”, estás son las palabras de María del Mar Sánchez, la emprendedora que le dio vida a un proyecto sostenible que promueve el turismo ecológico a través de trajes de baño hechos con materiales reciclados. Hablamos con ella en 23 preguntas para emprendedores y sus emprendimientos y esto fue lo que no contó:

1. ¿Cuántos años tengo? ¿Qué estudié?

Tengo 25 años, soy Psicóloga Organizacional de la Universidad Javeriana, amante de las ventas y con experiencia en Multinacionales en el área de investigación al consumidor, que me ha permitido entender las necesidades de las personas y como usar el branding para tener un producto exitoso. En este caso, como unir mi pasión y mi talento en un modelo de negocio.

2. ¿Cuál fue mi idea y cuándo nació? ¿Qué fue lo que creé?

En este proyecto buscamos conectar a las personas con la paz que genera el agua, cerrando el ciclo del reciclaje a través de la elaboración de vestidos de baño inspirados en la flora y fauna de destinos paradisíacos, poco frecuentados en Colombia.

Nace en Junio del 2021 y más que vender un producto, buscamos generar una experiencia en pro de la moda sostenible, causando un impacto a nivel ambiental y socioeconómico, al reutilizar las botellas de plástico de un solo uso, y promover el turismo responsable en regiones de Colombia.

3. ¿Cómo logré hacerla realidad y llevarla a los hechos?

Aunque este fue un término que aprendí hace poco, creo que logré hacer mi emprendimiento realidad por medio de un modelo REBEL, donde arranqué desde lo que tenía, en la sala de mi casa, con unas máquinas que había comprado con los ahorros de mis prácticas. Creo que lo más importante fue confiar en mi y en lo que quería lograr, interesándome genuinamente en lo que quieren mis clientes en el momento de salir a la venta. Tuve ayuda de amigos para la creación de todo el modelo financiero y la estructuración del plan de negocios, para luego por medio de las redes sociales, empezar a vender mis primeros vestidos de baño de material reciclado.

Si está buscando más historias de emprendimientos, sus creadores y creadoras están aquí, en Emprendimiento y liderazgo de El Espectador.

4. ¿De dónde saqué la plata para ponerla a andar y cómo la pagué?

Tenia unos ahorros que había generado por trabajos anteriores y con esos fui comprando la materia prima y las máquinas que necesitaba para elaborarlo. Esta inversión la recuperé en los primeros meses con lo que iba vendiendo. Sin embargo, uno no necesita plata para empezar un negocio, hay muchas cosas que se pueden conseguir gratis o por trueques mientras estas empezando, es cuestión de buscar y tocar puertas.

5. ¿Qué estoy logrando con mi emprendimiento? ¿Qué estoy cambiando con mi idea?

No solo estoy logrando reducir el porcentaje de plástico en el planeta y siendo parte de la moda sostenible, sino que siento que con cada persona a la que le cuento un poquito de mi proyecto, la estoy educando y mostrando que hay diferentes opciones para generar un cambio en el planeta. Estoy motivando a otras marcas a entender que la sostenibilidad en todos los sentidos es algo que debemos empezar desde que somos emprendedores, y que como futuros empresarios, somos ejemplo de transformación.

6. ¿Soy feliz?

Esta respuesta es un sí rotundo. Me siento plena al saber que estoy gastando mi tiempo y mi energía en algo que me hace feliz y que puedo adaptar a las diferentes momentos de mi vida, como mi familia, mis amigos, y otras cosas para equilibrarme. Y aunque tengo “chicharrones” y ya no se trabajan 8 horas al día sino 24, no se sienten como un trabajo, sino como algo que haría gratis.

7. ¿Vendería mi emprendimiento, mi empresa?

Creo que la respuesta es no, al menos no completamente, porque uno de los mayores logros de mi vida fue lograr unir lo que me apasiona con un modelo de negocio.

Y qué mejor logro que combinar mi amor por la playa y el agua, con mi creatividad y talento. Me motiva levantarme todos los días a luchar por una marca que no solo lleva mi esencia, sino que sé que con cada botella de plástico reciclada, se genera un impacto positivo en el país y el planeta.

Ha sido muy gratificante para mi, ver la acogida que ha tenido mi producto con los clientes, donde inclusive sin conocerlo muy a profundidad ya sueñan con ser parte de esta comunidad, en la que en menos de un año hemos logrado conectar a más de 350 mujeres y algunos hombres (lanzamos hace un mes pantalonetas) con la paz que genera el agua reutilizando más de 1400 botellas de plástico.

8. ¿Qué tan duro fue para mí emprender?

Desde muy niña he sido vendedora, al principio no por gusto, sino más por una necesidad, pero con el pasar el tiempo, se volvió parte de mi esencia. Con Monademente aunque me la tomo muy en serio, me divierto, me gozo cada paso y cada reto que tengo que enfrentar. Sin embargo, no se puede negar que hay momentos difíciles, que hay personas a tu alrededor que te siguen criticando porque no estas trabajando para una multinacional, no estas ejerciendo tu carrera o momentos en los que no estás generando las ventas que esperabas y tu estilo de vida se tiene que adaptar. Pero cuando uno tiene clara cual es la meta, emprender es un estilo de vida.

9. ¿Cumplí mi sueño? ¿Qué me hace falta?

Estoy cumpliéndolo, quiero poder llegar a más lugares y personas, quiero que cada día sean más los que somos parte de la moda sostenible y que no solo sea una cuestión de ventas, sino un impacto y ejemplo de empresa.

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10. ¿Y ahora qué? ¿Qué sigue?

Uno de nuestros propósitos a mediano plazo es poder participar en todo el ciclo del reciclaje, iniciando desde la recolección del plástico, hasta la transformación de este en la tela que usamos para nuestras prendas.

Por eso de aquí a tres años no solo queremos aumentar nuestra capacidad productiva, dándonos a conocer a nivel nacional e internacional, sino empezar a fortalecer por medio de iniciativas sociales sostenibles, la participación de las comunidades y otros agentes de las regiones colombianas (stakeholders) en los procesos del reciclaje.

Queremos buscar aliados en las entidades gubernamentales locales y ONGS, para desarrollar un modelo productivo a través del reciclaje, que genere una alternativa económica rentable para las comunidades que habitan en los lugares que sirven de inspiración para nuestras colecciones. Todo esto, para a largo plazo tener nuestro propio centro de acopio y maquinarias que transformen el plástico recolectado en nuestra principal materia prima.

11. ¿Mi emprendimiento es escalable?

Claro, la moda esta dentro de la canasta familiar y un vestido de baño es un producto que puede venderse en cualquier parte del mundo, por su necesidad para estar con contacto con el agua en lugares públicos. Además, que desde que empezamos lo planteamos más que como un emprendimiento, como una empresa sostenible que busca escalarse y expandirse. Inclusive desde ya estamos buscando entrar a mercados internacionales, que nos permitan posicionarnos y generar este impacto en diferentes regiones.

12. Para crecer, ¿recibiría inversión de un desconocido? ¿Le cedería parte de mi empresa?

Si, creo que se puede llegar más lejos cuando se hacen las cosas en equipo, sin embargo, creo que más que sólo capital económico, me interesa un inversionista que me pueda aportar capital de conocimiento y relacional.

13. ¿Qué no volvería a hacer?

No volvería a ser pasiva, a esperar que las cosas pasen o a dejar que lo que quiero para mi empresa dependa de otro. Algo que he aprendido es que hay que tener terquedad para seguir haciendo lo que me apasiona y para eso hay que trabajar duro.

14. ¿Quién me inspiró? ¿A quién me gustaría seguir?

Cada persona que conozco es mi fuente de inspiración, desde mi familia en sus diferentes roles y negocios, los emprendedores que conozco en las ferias o eventos que participo, hasta algunos desconocidos que sigo en redes sociales y que tienen sus propias marcas. Me quedo con esa perseverancia y esa pasión que le ponen a sus sueños.

15. ¿Fracasé en algún momento? ¿Pensé en tirar la toalla?

A pesar del poco tiempo que llevo, diría que más que fracaso sí he tenido varios aprendizajes fuertes. Uno de ellos fue en diciembre cuando saqué una producción muy grande, porque se venía mi primera temporada que según yo era de “alta demanda” y tenía que tener stock para despachar rápido, sin embargo, fue el mes que menos vendí y donde más gasté en pautas, sin resultado. Aun tengo inventario de esa temporada, que he ido vendiendo poco a poco.

En cuanto a tirar la toalla, creo que esos meses de ventas bajas aparece esa vocecita (que casi siempre viene de la nevera vacía o de la tarjeta de crédito jajaja) que dice: “cuando trabajabas en esa empresa te pagaban bien, sin tener que matarte tanto” para hacerte dudar, pero hasta ahora no ha sido lo suficientemente fuerte para querer hacerlo. El único lugar donde he querido tirar la toalla es en la playa para asolearme con mi bikini de Monademente.

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16. ¿Hago parte de algún tipo de comunidad que me ayuda en este camino de emprender?

Algo crucial de emprender es estar en continuo aprendizaje, por eso busco participar en todo tipo de grupo de emprendedores o talleres de formación, porque el marketing y las ventas son como la política, no se sabe qué es la verdad y qué le puede funcionar a uno.

En este momento hago parte de Fondo Emprender con el Sena, dónde he tenido un apoyo extraordinario, estuve en un curso de The Rebel Business School con la WWF, participo en seminarios de la Cámara de Comercio y estoy empezando un proceso para exportaciones con ProColombia.

17. ¿Lo que estoy haciendo trasciende? ¿Podrá impactar a nuevas generaciones?

Este es el principal motor de Monademente, poder modificar el chip de las personas, que cada día sean más los que pongan como prioridad el consumo responsable y que se vuelva un hábito.

Según varias investigaciones estamos a 30 años de poder hacer cambios en nuestros estilos de vida o vamos a agotar completamente los recursos. Nosotros decidimos empezar con la moda, que es la segunda industria más contaminante, y aunque somos un emprendimiento local cito a Eduardo Galeano, “mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo”.

18. ¿Cómo me veo en 10 años y cómo veo a futuro mi emprendimiento, mi empresa?

Me veo como una empresaria que ayuda a otros a cumplir sus sueños, en 10 años quiero poder ser agente de cambio y de inspiración. Que nuestro modelo sostenible de negocio pueda replicarse en otros emprendimientos, porque la sostenibilidad no se trata de competencia sino de un solo planeta.

En cuanto a mi empresa como hemos venido hablando, aparte de posicionarnos como marca, una de nuestras principales metas es crear un modelo de transformación ambiental y socioeconómico en las regiones donde nos inspiramos para nuestros diseños. Quiero que sea una fundación, donde cada día sean mas regiones las que logremos impactar, educar sobre la importancia de reciclar y granito a granito, ir transformando mentalidades de consumo.

19. ¿Qué papel han jugado mi familia y mis amigos?

Son fundamentales, sobre todo a nivel emocional. Una de las cosas que no le mencionan mucho a uno es la importancia que juegan las emociones en los negocios, y cómo tener un apoyo, unas palabras de ánimo y de sabiduría pueden impulsarte a ti a salir y comerte el mundo.

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20. Yo lo logré. ¿Ayudaría a otros emprendedores a que lo logren?

Creo que yo sigo en el proceso de lograrlo, pero como María del Mar, mi sentido de la vida es amar y servir, y la mejor forma de hacerlo es impulsando a otros a cumplir sus sueños. Inclusive, como lo mencionaba en mi meta a 10 años es poder hacer esto educar y aportar. Estoy completamente abierta a ayudar, a compartir mis conocimientos, siempre que me escriben por mis redes sociales @monademente o @monademente_swimwear trato de ser lo mas asertiva, ayudando en lo que sé y siempre motivando a las personas a dar el paso hacia el emprendimiento.

21. ¿Qué papel jugó mi equipo? ¿Quién es?

Cuando se emprende uno tiene que ser un todero y hay que saber de todo, no para hacerlo por siempre, sino para poder enseñarle a tu equipo cómo esperas que lo hagan. En el momento yo atiendo los clientes, pauto, hago los post, tomo fotos, soy modelo, creo alianzas, busco abrir nuevos canales, llevo mi formato financiero, inventario y a veces hasta confecciono y llevo domicilios. Sé que estoy empezando y tengo claro que el equipo es crucial para lo que hago.

Hasta el momento han pasado varias personas que le han aportado algo a la marca y se han quedado las que conectan con el propósito de la misma. Tengo dos personas maravillosas que me ayudan con el proceso de confección, amigos fotógrafos tesos que me han acompañado en las campañas, un domiciliario al que le puedo entregar mis tarjetas de crédito y sigo buscando una mano derecha para que me ayude con todo el tema de publicidad y marketing.

22. ¿Cuál es mi sello personal? ¿Qué me diferencia del resto?

Mi dato curioso es que casi pierdo la pierna cuando estaba surfeando en México, así que sin duda mi cicatriz en la pierna es mi sello personal. Pero a parte de eso lo que me diferencia de los demás es la pasión y el amor que le meto a las cosas que hago, desde el momento de empacar hasta cuando hablo con mis clientes lo hago con autenticidad, porque creo en lo soy y en lo que estoy logrando. También mi forma de liderazgo, que me ayuda a llegarle a mas personas de la manera correcta.

23. ¿Qué he aprendido de todo esto?

Es difícil responder esta pregunta sin alárgame, porque sin exagerar todos los días hay un nuevo aprendizaje. Sin embargo, para hacerlo corto, lo más importante es aprender a desaprender, a adaptarse y ser flexible sin perder el foco, probar, ejecutar y hacer cambios tanto en procesos como en los métodos. Que los “fracasos” no son errores sino ganancias, porque te permiten acercarte a lo que se va adaptando mas al momento en el que esta tu empresa y crecer. Que el éxito esta basado en la confianza que generas y que todo lo que quiero esta fuera de mi zona de confort.

Si conoce historias de emprendedores y sus emprendimientos, escríbanos al correo de Edwin Bohórquez Aya (ebohorquez@elespectador.com) o al de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com). 👨🏻‍💻 🤓📚

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