8 May 2020 - 6:30 p. m.

“Para mayo no tenemos ninguna posibilidad de pago”: Bodytech

Gigliola Aycardi, su fundadora, cuenta que se quedaron sin caja, habla de las estrategias que han implementado para afrontar la crisis y detalla su protocolo de bioseguridad para poder abrir.

Karen Juliete Rojas Gaitán /@karekma /krojas@elespectador.com

El gremio de los gimnasios es uno de los sectores golpeados por el cierre de los establecimientos debido a la emergencia sanitaria a causa de la pandemia. Por eso, El Espectador habló con Gigliola Aycardi, una de las fundadoras de Bodytech, compañía que está en el mercado desde hace de 21 años y es considerada una de las líderes en el campo de club médico deportivo de América del Sur, con presencia en Colombia, Perú y Chile.

Aycardi contó la situación económica por la que están pasando y habló del protocolo de bioseguridad en el que han venido trabajando con otros gimnasios de manera conjunta, con el objetivo de que el Gobierno los tenga en cuenta para la reapertura económica que se ha dado gradualmente en el país y que acaba de extenderse a algunos comercios.

¿Por qué cerraron antes de que el Gobierno tomara la determinación de cerrar los gimnasios en el país?

En Bodytech tenemos como propósito mejorar la calidad de vida de las personas a través del ejercicio y dentro de los valores tenemos siempre hacer lo correcto. Digamos que por encima de cualquier interés particular está el interés general, por eso decidimos no arriesgar a las personas por la posibilidad de algún contagio, porque en ese momento no existía ningún protocolo y no se sabían muchas cosas. Cerramos desde el 16 de marzo. Creo que tomamos la mejor elección para afiliados y empleados. Lo que hicimos fue sobreponer la salud de la comunidad por encima de lo económico.

¿Cuáles han sido las medidas adoptadas durante el aislamiento preventivo para que el negocio siga siendo sostenible?

Desde el 16 de marzo tenemos facturas en cero, porque todo está cerrado. No es como otras empresas que han disminuido su facturación al 30 % o 50 %, ya que nosotros no podemos hacer domicilios y nuestros productos virtuales hasta ahora están saliendo. Tuvimos que congelar todas las afiliaciones; es decir que nadie tiene que hacer ningún tipo de trámite. A esto se suma que tenemos dos rubros que son los más importantes: salarios y arrendamientos. Hemos estado en conversaciones con los arrendadores y hemos recibido todo tipo de respuestas, desde que están con nosotros hasta que devolvamos el local. A los empleados los mandamos a vacaciones colectivas en marzo y en abril les pedimos que se acogieran a reducción salarial. Para mayo no tenemos ninguna posibilidad de pago, porque nuestra caja está en ceros.

¿Cuáles han sido los retos más duros?

El reto más grande es el tema financiero, cumplir con todas las obligaciones sin tener flujo de caja, ya que la operación de Bodytech en Colombia, Perú y Chile cuesta $25.000 millones al mes, y la nómina vale $10.000 millones al mes. En este momento la angustia y la ansiedad nos hacen pensar qué va a pasar con esta industria.

¿Han tenido algún acercamiento con el Gobierno para hablar del tema de reapertura de sus locaciones?

Mandamos una carta al presidente pidiendo que nos tenga en cuenta para la reapertura, hemos estado en conversaciones con los ministerios del Deporte, de Salud y de Industria, Comercio y Turismo y Secretarías de Salud de las ciudades en las que tenemos sedes.

¿Cómo ha sido la experiencia de pasar a atender a los usuarios de “asesoramiento personalizado” a “acompañamiento virtual”?

Pasamos de una experiencia presencial a virtual, nos pusimos a pensar en cómo hacer para que nuestros afiliados siguieran entrenando desde casa, teniendo en cuenta la responsabilidad que tenemos con la salud de todos. Entonces empezamos a hacer clases en streaming a partir del 19 de marzo. En cada una de nuestras cuentas en Perú, Chile y Colombia damos alrededor de seis clases diarias a las que acceden suscriptores y no afiliados. La respuesta: increíble, sienten que estamos con ellos y tienen alternativas para acondicionamiento físico, mental y nutricional.

Implementamos un servicio de atención telefónica y desde la cuenta de Doctor Bodytech en e-mail, cualquier persona puede llamar, no importa si es afiliado o no, para consultar acerca de dudas, que serán resueltas por nuestro personal médico. Queremos devolverle al mundo un poco de bienestar en esta época de crisis.

¿Tienen un protocolo de bioseguridad?

Con el área médica hicimos unos protocolos de bioseguridad. También desde el gremio de los gimnasios hemos venido trabajando en conjunto para que no fueran esfuerzos aparte. Es así como realizamos un protocolo que enviamos al Ministerio del Deporte, Ministerio de Salud y Ministerio de Comercio para que nos tengan en cuentan en las mesas de trabajo que se están haciendo para la reapertura de la economía.

¿Qué acciones tienen contempladas en el protocolo de bioseguridad?

La realización de un prechequeo, ya sea a través de la web, de forma manual o en la app para poder agendar la visita al gimnasio. Somos conscientes de que al momento de abrir los aforos van a disminuir y que no vamos a prestar todos los servicios; por ejemplo, las zonas húmedas. En el caso de las clases grupales, queremos hacerlas con máximo diez personas y propusimos que una persona debe estar a una distancia de cuatro metros cuadrados de otra. En cuanto a la capacidad, pasaría al 50 %, así como la toma de la temperatura tanto de empleados como de afiliados antes de ingresar a las instalaciones.

Cabe destacar que nosotros somos una IPS, por lo que tenemos aseo de categoría hospitalaria, pero la gente no se da cuenta de esas cosas. La idea es mostrar mucho más ese tipo de acciones y que siempre hemos usado amonio cuaternario de quinta de generación, hipoclorito, toallas desechables y limpieza de las máquinas. Tomamos como modelo a seguir el de China, en donde es obligatorio el uso de tapabocas en la práctica deportiva, en nuestro caso tanto trabajadores como clientes deberían usarlo. A esto se sumaría la promoción del autocuidado.

¿Cómo controlar el flujo de usuarios si son más de 300.000 en sus sedes?

Iríamos con un número máximo de personas en cada sede y tendrían que agendar la hora en la que van a ir. El promedio de nuestra sede es de 2.000 metros cuadrados y podríamos estar hablando de tener entre 100 a 150 personas, lo que significa que una persona estaría a una distancia de quince metros de otra, por eso creemos que la propuesta que planteamos es viable. Nos guiamos por lo que ha pasado en China, Suecia y Noruega, en donde los gimnasios están abiertos de esa manera y deseamos continuar con los procesos virtuales.

¿Qué estrategia están desarrollando para que sus empleados cumplan con sus actividades laborales?

Tenemos cien personas haciendo teletrabajo de los 2.200 empleados con los que contamos en las diferentes sedes. Ha sido una situación muy dura.

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