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Cómo pasar de la tripulación que viaja como empleado a llevar el timón del barco emprendedor

Hay que tener una base financiera sólida, luego validar la idea, sí o sí, y cuidar el flujo de caja.

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Cómo pasar de la tripulación que viaja como empleado a llevar el timón del barco emprendedor
Foto: Pexels y Edwin Bohórquez Aya
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Esta es la tercera entrega de una serie de textos que me enviaron cuando estaba haciendo la reportería para escribir el texto que planeaba titular: “De empleado a emprendedor: una guía para brincar sin caer en el abismo”, y que decidí publicar por separado, pues la buena información que entregaba cada entrevistado daba para armar, en sí misma, una guía gracias a los mensajes y aprendizajes de cada uno, además de su perfil.

Ya publicamos el texto de Julia Rosa Romero Benites, emprendedora y mentora del Centro de Emprendimiento de la Universidad de Los Andes, También el de Jimena López, directora del Centro de Emprendimiento e Innovación del CESA, ahora es el turno para José Enrique Alba, decano Facultad de Administración, Finanzas y Ciencias Económicas Universidad Ean, contenido que dejamos a continuación:

"En Colombia, hablar de emprendimiento dejó de ser un asunto marginal. El país figura constantemente entre los más activos del mundo en creación de iniciativas empresariales. Según el Global Entrepreneurship Monitor (GEM), el 63 % de los colombianos considera que tiene las habilidades necesarias para emprender, y más de la mitad manifiesta intención de iniciar un negocio en los próximos tres años. Esa energía emprendedora es real, pero la transición entre querer emprender y hacerlo bien sigue siendo uno de los mayores desafíos.

La evidencia también muestra la otra cara: el 29 % de las nuevas empresas no supera los dos primeros años de operación, de acuerdo con Confecámaras. Es decir, la motivación existe, pero sin preparación adecuada, el riesgo de frustración es alto.

Por eso, dar el salto del empleo al emprendimiento no puede depender del impulso del momento. Requiere método, validación y una comprensión realista de lo que significa construir un negocio desde cero.

1. ¿Cómo salir de un trabajo y crear un negocio sin fracasar en el intento?

Renunciar no es el principio del emprendimiento. El emprendimiento empieza antes, cuando se valida la idea. En Colombia, los análisis de cierre empresarial indican que las causas más frecuentes de fracaso están asociadas a la falta de mercado y a problemas de flujo de caja, no a la falta de talento del emprendedor.

Validar significa poner la idea frente a clientes reales, escuchar retroalimentación, hacer pilotos, probar precios y documentar aprendizajes. No es una simulación; es una prueba de realidad. Saltar sin esa evidencia es lo más parecido a un acto de fe.

Además, la experiencia laboral previa es un activo subestimado. Quien ha trabajado en un sector conoce sus dolores, procesos, vacíos y oportunidades. Esa ventaja competitiva puede marcar la diferencia entre un emprendimiento replicable y uno irrelevante.

2. ¿Qué debo tener en cuenta —y asegurar— antes de dejar la seguridad de un trabajo?

Renunciar implica perder ingreso estable, estructura y parte de la identidad profesional. Por eso, la decisión debe tomarse cuando ciertos elementos estén asegurados.

Una base financiera razonable. No existe una cifra universal, pero estudios del DANE muestran que las transiciones laborales en el país tardan entre 3,5 y 6 meses en estabilizarse. Ese período sirve como referencia para un ahorro mínimo que evite tomar decisiones por presión económica inmediata.

Un modelo probado en pequeño. No basta con intuición o entusiasmo. Debe existir un primer grupo de clientes, aunque sea pequeño, que valide que el problema existe y que la solución tiene valor.

Rutinas de gestión personal. La autonomía del emprendimiento es una liberación y una trampa a la vez. Quien no desarrolla hábitos previos de organización, planeación y seguimiento pierde foco con facilidad.

Una red de apoyo real. Confecámaras ha documentado que los emprendimientos que reciben acompañamiento formal aumentan entre 30 % y 40 % sus probabilidades de supervivencia. Las redes no solo abren puertas; también reducen incertidumbre.

3. ¿Cómo saber si voy por buen camino antes de pensar en buscar un nuevo trabajo?

El emprendimiento no se mide por sensaciones, sino por señales concretas.

Tracción comercial. Clientes que regresan, ventas que crecen, recomendaciones orgánicas. La tracción es el pulso vital de cualquier negocio en etapa temprana.

Aprendizaje continuo. Si el modelo de negocio no cambia después de varios ciclos de prueba, probablemente no está aprendiendo. En esta etapa, no cambiar suele ser más riesgoso que ajustar.

Bienestar personal. El Observatorio Laboral del Ministerio del Trabajo ha encontrado que los trabajadores por cuenta propia tienen mayor probabilidad de estrés financiero que quienes tienen contrato formal. Emprender no debe significar deterioro en salud mental, familiar o emocional. El camino es sostenible solo cuando la vida también lo es.

4. ¿Es posible ser emprendedor y empleado a la vez?

Sí. Y en Colombia es más común de lo que se cree. De acuerdo con el reporte global del GEM, cerca de una tercera parte de los emprendedores tempranos combina un empleo formal con la construcción inicial de su negocio.

Ese modelo híbrido no es una doble vida, sino una estrategia de gestión del riesgo. Permite financiar la fase más incierta del emprendimiento —la validación— sin exponer completamente la estabilidad del hogar.

La clave es actuar con ética, respetar cláusulas contractuales y mantener límites claros entre trabajo y proyecto personal.

Emprender no es una huida: es un diseño de futuro

En un país con tanta vocación emprendedora, el desafío no es motivar más ideas, sino acompañar mejor las transiciones. Emprender no debería ser una reacción al cansancio laboral o a la falta de opciones, sino una decisión consciente de construir algo propio, valioso y sostenible.

Cuando la transición se prepara bien —validando, ahorrando, aprendiendo y acompañándose— el salto deja de ser un riesgo y se convierte en una oportunidad real: para el emprendedor, para su comunidad y para el país".

Si conoce historias de emprendedores y sus emprendimientos, escríbanos al correo de Edwin Bohórquez Aya (ebohorquez@elespectador.com) o al de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com). 👨🏻‍💻 🤓📚

Por Edwin Bohórquez Aya

Comunicador social-periodista. MBA Inalde Business School. Premio Iberoamericano de Periodismo Económico IE Business School, Madrid (España). Premio a Mejor trabajo periodístico de Analdex, categoría prensa@EBohorquez_EyLebohorquez@elespectador.com
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