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7 Sep 2021 - 7:00 p. m.

Un emprendimiento que le apuesta al sacha inchi

Esta es la historia de Christian Andrés Celis Trochez, creador de Asohtero, un emprendimiento social de Buenos Aires, Cauca, que produce y comercializa de la semilla de sacha inchi, llamada por unos el ‘maní de monte’ y por otros el ‘oro verde’.

Redacción Emprendimiento y Liderazgo

Christian Celis ha involucrado a la comunidad para lograr producir y comercializar sacha Inchi.
Christian Celis ha involucrado a la comunidad para lograr producir y comercializar sacha Inchi.
Foto: Cortesía

“Mejorar la calidad de vida de los agricultores de la región, generando ingresos legales permanentes a las comunidades mediante la comercialización de los productos a precio justo, impactando positivamente al medio ambiente con la implementación de cultivos y procesos orgánicos ofreciendo a clientes y consumidores productos confiables y seguros”, dice Christian Andrés Celis Trochez cuando se le pregunta qué es lo que está logrando con su emprendimiento social conocido como Asohtero, basando su negocio en la semilla de sacha inchi, conocido como maní de monte. Un producto que está, con la ayuda de entidades como Procolombia, dentro de la oferta de alimentos que se están dando a conocer gracias al envío de muestras comerciales a distintos países.

En 23 preguntas para emprendedores y sus emprendimientos Christian Andrés nos relata cómo empezó todo, lo que pasa cuando se trabaja con comunidades que tienen información para tomar mejores decisiones, el papel de su familia en todo este viaje y, por supuesto, lo que se viene con la denominación de origen, “con nuestra marca colectiva Santa Catalina”, con la que busca la llegada a grandes superficies del “oro verde sacha inchi de Buenos Aires, Cauca”.

1. ¿Cuántos años tengo? ¿Qué estudié?

Tengo 31 años, estudié Derecho y actualmente estoy cursando una maestría en Gerencia y práctica del desarrollo en la Universidad de los Andes.

2. ¿Cuál fue mi idea y cuándo nació? ¿Qué fue lo que creé?

Producción y comercialización de la semilla de sacha inchi y sus derivados como alternativa económica, autosostenible, y el desarrollo de proyectos socioculturales para los habitantes de la región del norte del Cauca. Nació 06 de marzo de 2016.

El sacha inchi es una planta con alta potencia de rendimientos, contenidos de proteínas (hasta 29%), aminoácidos, ácidos grasos esenciales hasta 54% (ácidos linolénico, linoleico y oleico, conocidos como omega 3, 6, y 9, respectivamente) y vitamina E (tocoferoles y tocotrienoles).

3. ¿Cómo logré hacerla realidad y llevarla a los hechos?

Lo logré con la ayuda de mi comunidad de La Pila, de Buenos Aires, Cauca, esposa, familia, amigos y compañeros de la universidad.

4. ¿De dónde saqué la plata para ponerla a andar y cómo la pagué?

El dinero para empezar fue con la ayuda de mis tíos Hernando Trochez Rojas, Adriana Trochez Rojas y mi padre Duber Celis Ocampo. La estoy pagando a cuotas.

5. ¿Qué estoy logrando con mi emprendimiento? ¿Qué estoy cambiando con mi idea?

Mejorar la calidad de vida de los agricultores de la región, generando ingresos legales permanentes a las comunidades mediante la comercialización de los productos a precio justo, impactando positivamente al medio ambiente con la implementación de cultivos y procesos orgánicos ofreciendo a clientes y consumidores productos confiables y seguros.

6. ¿Soy feliz?

Si, considerable.

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7. ¿Vendería mi emprendimiento, mi empresa?

No, se volvió mi proyecto de vida.

8. ¿Qué tan duro fue para mí emprender?

Muy duro, con miedos, dudas, defender una idea, superar barreras.

9. ¿Cumplí mi sueño? ¿Qué me hace falta?

Si, pero me hace falta replicar en otros territorios olvidados por el Estado.

10. ¿Y ahora qué? ¿Qué sigue?

Vender nuestros productos con denominación de origen, con nuestra marca colectiva Santa Catalina, darles la oportunidad a las grandes superficies y exportar al mundo entero nuestro oro verde sacha inchi de Buenos Aires, Cauca.

11. ¿Mi emprendimiento es escalable?

Si, Asohetro ha mantenido vigente su propósito durante los años, enfocándose en la oferta de una actividad económica lícita y sostenible para la región, donde ha prevalecido un enfoque ambiental, social y económico que logra crear valor, no solo para la organización, sino también para sus aliados, socios, proveedores y para la comunidad en general.

12. Para crecer, ¿recibiría inversión de un desconocido? ¿Le cedería parte de mi empresa?

No desconocidos, actualmente tenemos una alianza con la corporación Manos Visibles que nos ayudar con fortalecimiento para la organización y la Universidad Cooperativa de Colombia en temas de investigación.

13. ¿Qué no volvería a hacer?

No volvería a comprar semilla “certificada” (risas).

14. ¿Quién me inspiró? ¿A quién me gustaría seguir?

En honor a mi abuelo, el señor Hernando Trochez Lucio, nace la organización ESAL Asociación Agropecuaria de campesinos Hernando Trochez.

15. ¿Fracasé en algún momento? ¿Pensé en tirar la toalla?

Si, muchas veces, recuerdo cuando se me murieron 2300 plantas o cuando los peruanos nos dejaron de comprar materia prima.

16. ¿Hago parte de algún tipo de comunidad que me ayuda en este camino de emprender?

Sí, soy de la comunidad de Bonaerense, gracias al apoyo de ellos cada día estamos creciendo más.

17. ¿Lo que estoy haciendo trasciende? ¿Podrá impactar a nuevas generaciones?

Si, es hora de utilizar toda nuestra riqueza, nuestra fauna, flora, el turismo y mar, es hora de enorgullecernos de lo que tenemos, resaltar nuestras raíces y nuestra multiculturalidad. Debemos hacer escuchar nuestra voz y que Colombia y el mundo entero sepa que en nuestro territorio a pesar del conflicto hay una nueva generación, con nuevas ideas, jóvenes que no quieren salir del territorio a buscar oportunidades, ahora queremos actuar por nuestra comunidad si no somos nosotros quien más.

18. ¿Cómo me veo en 10 años y cómo veo a futuro mi emprendimiento, mi empresa?

No es un camino fácil lograr que las comunidades vuelvan a creer en que existe una opción en su territorio para depositar sus esperanzas y sueños, de volver a sembrar la tierra, de ver el campo como una oportunidad de vida, no un camino a la pobreza. Si no empezamos a creer, los hijos de nuestros campesinos no querrán ser campesinos porque su espejo es una vida de trabajo incansable sin resultados visibles.

Es por esto que estoy liderando y resaltando lo positivo de mi territorio, imaginando un nuevo pacífico en 10 años, exportando al mundo entero, y que el mundo conozca nuestro cerro Catalina, nuestro río Cauca, Teta, Timba, La Cascada Candonga, además de nuestra cultura, naturaleza, animales y cultivos.

19. ¿Qué papel han jugado mi familia y mis amigos?

Mi familia y amigos jugaron un papel fundamental para el desarrollo del proyecto, aunque aprendí que siempre es mejor dejar todo claro desde un principio, es importante dejar todo escrito.

20. Yo lo logré. ¿Ayudaría a otros emprendedores a que lo logren?

Sí, es muy importante compartir el conocimiento, un tío decía que esa es la clave al éxito, aparte de que no somos competencia si no aliados. Para todos hay.

21. ¿Qué papel jugó mi equipo? ¿Quién es?

Sin ellos esto no hubiera sido posible, Laura Celis una comunicadora social, Catherine Taborda es abogada, Lina Popo es administradora de empresas, John Anderson Sandoval es tecnólogo agropecuario, Edelmira Mejía es liderezsa agricultora, Clementino Ararat es líder social, Alejandro Franco es ingeniero de sistemas, el equipo de Manos visibles, Julián Rodríguez, Maite, Lady, Yuliana, María Angelica y la comunidad de La Pila.

22. ¿Cuál es mi sello personal? ¿Qué me diferencia del resto?

Renovación del territorio, gestión Sscial, oportunidad a un territorio olvidado que busca economías legales.

23. ¿Qué he aprendido de todo esto?

Que si es posible salir adelante legalmente. Y que nuestras tierras son muy fértiles.

Si conoce historias de emprendedores y sus emprendimientos, escríbanos al correo ebohorquez@elespectador.com o tgomez@elespectador.com

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