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14 Dec 2021 - 3:59 p. m.

Chanel N°5: 10 datos sobre el perfume de mujer más famoso del mundo

Gabrielle “Coco” Chanel lanzó al mercado la fragancia el 5 de mayo de 1921 y un siglo después sigue siendo uno de los favoritos a nivel mundial.
Lucety Carreño Rojas

Lucety Carreño Rojas

Periodista Economía
El "perfume femenino que huele a mujer" fue revolucionario por su composición, nombre y presentación.
El "perfume femenino que huele a mujer" fue revolucionario por su composición, nombre y presentación.
Foto: Chanel

De Gabrielle “Coco” Chanel se sabe casi todo. Desde su legado en la historia hasta sus romances, gracias a archivos históricos, libros, biografías, artículos y películas sobre su vida, como la cinta Coco before Chanel (2008) o Once Upon A Time (2013), un cortometraje dirigido por el fallecido Karl Lagerfeld. Pero hay unos hitos que le permitieron posicionarse como la diseñadora de moda francesa más reconocida del mundo y la que cambió el estilo femenino del siglo XX.

Gabrielle Bonheur Chanel nació el 19 de agosto de 1883 en Saumur, Francia. Sus padres fueron Eugénie Jeanne Devolle, lavandera, y Albert Chanel, vendedor ambulante. Tras la muerte de su madre, los hermanos de Chanel fueron enviados a trabajar al campo y ella, junto a sus hermanas, a un orfanato en Aubazine, Francia.

Su infancia forjó su carácter. Chanel reinterpretó la feminidad en la época de la posguerra y su nombre representa más que una casa de moda. Aprendió a coser en su juventud en el orfanato y descubrió su talento musical, lo que le permitió diseñar sobreros, relacionarse con figuras de poder y así entrar al mundo de la moda.

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Chanel creó sombreros, el famoso little black dress y el traje de chaqueta y falda de tweed sin hombreras ni pinzas en el busto, como se acostumbraba en el diseño de la época. Pero fueron su visión y estilo revolucionario los que la llevaron a convertirse en la primera modista en crear un perfume: Chanel N°5, la fragancia más vendida, famosa y conocida, que el 5 de mayo de 2021 cumplió un siglo.

La diseñadora de vestuario de cine y teatro decidió crear una fragancia que pudiera describir a la mujer moderna que ella representaba. Su amante, el Duque Dmitri Pavlovich, le presentó al perfumista Ernest Beaux, quien vivía en Grasse, el centro de la industria de la perfumería, y quien le ayudó a crear la icónica fragancia. “Su intención era liberar la feminidad de sus limitaciones olfativas, del mismo modo que utilizaba sus creaciones para liberar las mentes y afirmar un nuevo estilo”, describe la página web de Chanel.

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En aquella época, las fragancias que se comercializaban solían limitar a las mujeres al aroma de una sola flor, como el lirio del valle, la violeta o el jazmín. Rompiendo con las tradiciones de su época, el olor del N°5, según la casa de moda, es un reflejo de la personalidad de Gabrielle Chanel.

Ernest Beaux diseñó una “composición vanguardista”, combinando más de 80 ingredientes naturales con moléculas sintéticas llamadas aldehídos, nuevas para ese momento, y que permitían exaltar los aromas del perfume. El N°5 se convirtió en el punto de inflexión que inauguró la era moderna del perfume y cambió su historia al ofrecer una fragancia pionera.

Tras varios meses buscando el aroma que soñaba Chanel, es decir, un “perfume para mujer que oliera a mujer”, Beaux le presentó diez muestras enumeradas del 1 al 5 y del 20 al 24 para que la modista eligiera su favorito. Chanel eligió la etiqueta con el número 5, su número de la suerte.

Al perfumista Ernest Beaux le han seguido Henri Robert, Jacques Polge y Olivier Polge, quienes han tenido una misión en común: proteger la fórmula secreta del perfume. “Preservar el N°5 requiere mi atención constante”, dijo Olivier Polge, perfumista de la casa francesa desde 2015. El experto debe supervisar el abastecimiento de las materias primas que forman parte de la icónica fragancia y asegurarse de que su calidad se mantenga.

Desde su creación en 1921, el N°5 ha tenido cinco reinterpretaciones. Gabrielle Chanel quería que su fragancia fuera “inimitable”. Por eso, el perfumista Ernest Beaux incorporó a la fórmula los ingredientes más lujosos, como las flores cultivadas en Grasse, en Francia. Su composición, sinónimo de la opulencia, contrasta con el diseño minimalista del frasco. Tras un siglo de vigencia reunimos 10 datos curiosos sobre el N°5.

1. El perfume más famoso del mundo. En 1955, Marilyn Monroe hizo una de sus confesiones más famosas durante una entrevista. Cuando le preguntaron qué se ponía para dormir, la entonces estrella en ascenso respondió: “Cinco gotas del Nº5. Nada más”. Aunque la actriz nunca fue rostro ni musa oficial de la marca, sus pronunciamientos catapultaron la fama de la fragancia.

2. El secreto de su aroma. Para crear el Nº5 se utilizaron unas moléculas llamadas aldehídos, que tienen la propiedad de resaltar todos los aromas de su alrededor. Según la leyenda, un ayudante del perfumista leyó mal la fórmula y agregó aldehídos de más y de ahí radica el éxito del Nº5.

3. Una sociedad que no salió bien. La diseñadora se asoció con Pierre y Paul Wertheimer, dueños de los cosméticos Bourjois, para producir sus fragancias. De acuerdo con el contrato, Chanel recibiría tan solo el 10 % del capital. La modista se percató del error hasta abril de 1931 durante un viaje a Hollywood, Estados Unidos. Desde entonces, comenzó una batalla legal para recuperar el control de la empresa. Durante la Segunda Guerra Mundial, Chanel se habría aprovechado de que los Wertheimer eran judíos para retomar su empresa. En 1947, la diseñadora recuperó su empresa y Pierre Wertheimer tuvo que pagarle una indemnización de US$350.000 por daños.

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4. Suerte y superstición. La diseñadora prestó atención a los signos y símbolos durante toda su vida. Al crear N°5, Gabrielle Chanel tuvo que elegir entre varias muestras de trabajo y se decidió por la quinta. En Recuerdos de un perfumista, las memorias de Ernest Beaux, relata que a la pregunta “¿Cómo debería llamarlo?”, Chanel respondió: “Presentaré mi colección de cinco vestidos el 5 de mayo, el quinto mes del año. Por lo tanto, lo llamaremos como el número que lleva, y el número 5 le traerá suerte”.

5. Fama. Durante la Segunda Guerra Mundial se multiplicaron las ventas y se convirtió en un perfume de masas. A pesar del traslado constante de sus extractos florales, es el único perfume de lujo que mantuvo su esencia.

6. Navidad, época en la que más frascos de Nº5 se venden. En 1950, la firma no estaba conectando con las nuevas generaciones, así que la publicista Kitty d’Alessio se ideó una campaña para que la fragancia volviera a conectar con las consumidoras: Todas las mujeres vivas quieren Chanel Nº5″. La campaña coincidió con la temporada navideña de aquel momento. La campaña salió hasta en la revista Playboy y el eslogan acompañó a la marca hasta la década de 1970 del siglo XX.

7. Su propia musa. Sin duda fue el perfume de las primeras veces. En 1937, Gabrielle Chanel se convirtió en la primera mujer en ser el rostro de su propia fragancia. Adelante de una chimenea de una suite del Hotel Ritz, posó ante la cámara de François Kollar para un anuncio publicado en la revista Harper’s Bazaar.

8. Estrategias para seguir vigente. En 1972, la casa Chanel contrató por primera vez a una estrella de cine para promocionar su perfume en Estados Unidos: Catherine Deneuve. La fotografió Richard Avedon y abrió el paso a una larga lista de actrices que a largo de las décadas han sido la cara de la marca, como Ali MacGraw, Lauren Hutton, Carole Bouquet y Nicole Kidman.

9. Ícono del pop. En 1959, la caja del N°5 se expuso en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. En 1985, el artista Andy Warhol creó una serie de nueve serigrafías con el frasco del perfume. Desde entonces se convirtió en un objeto de deseo en Estados Unidos y se sumó a los íconos pop de la época.

10. Frasco. Chanel diseñó un frasco minimalista que permitía que el color amarillo anaranjado de fragancia fuera el protagonista. La modista decía: “Siempre quita, nunca añade”. En 1921, se optó por construir el frasco de vidrio fino. En 1924, la botella se rediseñó con bordes biselados para reforzar sus ángulos. Los cambios que siguieron fueron en su mayoría de carácter estético, pero manteniendo el aspecto moderno y atemporal de la icónica fragancia. En 1970, fecha en la que se creó y formalizó la tipografía de CHANEL, a la tapa de la fragancia se le agregó el logotipo de la doble C entrelazada.

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