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Uno de los inversionistas más activos de América Latina acaba de mover ficha en el sector energético regional.
GeoPark anunció la entrada de USD 107 millones provenientes del grupo del empresario Jaime Gilinski, a través de su firma Colden Investments. Con esa operación, el conglomerado pasa a tener “aproximadamente el 20 % de las acciones ordinarias en circulación de GeoPark y se convierte en el mayor accionista de la compañía”.
Para entender la dimensión del anuncio conviene empezar por el actor principal.
GeoPark es una compañía independiente de petróleo y gas con más de dos décadas de operaciones en América Latina. Su centro de gravedad ha estado en Colombia, donde opera varios bloques petroleros, pero también tiene presencia creciente en Argentina.
El acuerdo se estructuró como una inversión privada en acciones de una compañía que cotiza en bolsa (una figura conocida en los mercados como PIPE), que radica en que el inversionista compra nuevas acciones emitidas por la empresa para inyectarle capital directamente.
En este caso, Colden adquirió 12,8 millones de acciones a USD 8,31 cada una. Tras la operación, el total de acciones de GeoPark asciende a 64,6 millones.
Una puerta a nuevas compras y proyectos
El dinero no llega para quedarse quieto. Según la compañía, los recursos servirán para financiar nuevas adquisiciones, desarrollar proyectos petroleros y fortalecer su balance financiero.
La estrategia apunta a crecer en tres frentes principales:
- Colombia, donde GeoPark ya tiene una base operativa consolidada.
- Argentina, especialmente en el desarrollo de la formación Vaca Muerta, uno de los mayores reservorios de hidrocarburos no convencionales del mundo.
- Venezuela, “preservando al mismo tiempo la flexibilidad para aprovechar otras oportunidades emergentes”.
“Los resultados buscados son retornos superiores para los accionistas, respaldados por escala, resiliencia, excelencia técnica, disciplina de capital y cultura, sustentados en estándares no negociables de seguridad, integridad, cumplimiento, gestión ambiental, comunidades y responsabilidad regulatoria”, señaló GeoPark.
En el caso colombiano, el interés estaría en comprar participaciones en bloques existentes o adquirir nuevos activos que amplíen la presencia de la empresa.
¿Por qué entra el Grupo Gilinski?
El Grupo Gilinski no es un actor menor en el mundo empresarial latinoamericano.
Su portafolio incluye participaciones en servicios financieros, alimentos, medios de comunicación, bienes raíces y empresas de consumo en distintos países.
En los últimos años, el grupo ha protagonizado algunas de las operaciones corporativas más grandes de la región, incluida la reconfiguración accionaria de Grupo Nutresa y el desenroque total entre Grupo Argos y Grupo Sura en julio de 2025, que marcó el fin de cuatro décadas de participación cruzada y del Grupo Empresarial Antioqueño (GEA).
También participó en la recapitalización de Metro Bank en el Reino Unido, una operación destinada a rescatar la estabilidad financiera de esa entidad.
En el caso de GeoPark, admite el comunicado, la incorporación de capital se alinea “a largo plazo (…), al tiempo que preserva la base accionaria diversa de la Compañía y respalda el objetivo de GeoPark de maximizar el valor para todos los accionistas”.
Un asiento en la mesa
La inversión no solo implica dinero. Como parte del acuerdo, Gabriel Gilinski se incorporará al directorio de GeoPark. El empresario ya participa en varias compañías internacionales y actualmente preside el directorio de Grupo Nutresa.
El directorio de la petrolera está compuesto por nueve miembros, y la entrada del nuevo accionista le da derecho a nominar dos directores mientras mantenga una participación cercana al 20 %.
Si en el futuro su participación supera el 28 %, el grupo podría nominar un tercer integrante.
Aun así, la compañía señaló que la mayoría del directorio seguirá siendo independiente, una condición clave para mantener los estándares de gobernanza exigidos por la bolsa de Nueva York, donde cotiza la empresa.
¿Cuáles son los límites para evitar un control total?
El acuerdo también incluye varios mecanismos diseñados para evitar cambios bruscos en el control de la compañía.
Entre ellos:
- Un periodo de bloqueo de 18 meses, durante el cual Colden no podrá vender sus acciones.
- Restricciones que obligan a obtener aprobación del directorio si el inversionista quiere superar el 32 % de participación.
- Derechos de aprobación sobre algunas decisiones corporativas mientras mantenga al menos 15 % del capital.
El resultado inmediato es una petrolera con más recursos para expandirse y un nuevo accionista con peso suficiente para influir en su rumbo.
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