
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Boeing prevé una flota comercial mundial de unos 50.000 aviones para 2045, de los cuales más del 90 % serán modelos más eficientes en el consumo de combustible, menos contaminantes y más silenciosos que dos tercios de los aviones actualmente en servicio.
En su informe anual sobre las perspectivas del mercado de la aviación comercial en las próximas dos décadas, Boeing mantuvo estable su proyección con respecto a 2025: sigue anticipando un total de unos 50.000 aviones, frente a los casi 28.000 de servicio en 2025.
Alcanzar esta cifra requerirá la fabricación de unos 44.000 aviones: algo más de 22.000 para satisfacer la creciente demanda y casi 21.500 para reemplazar las aeronaves que ya están en servicio.
Gracias a esta amplia renovación de la flota, se espera que la proporción de aviones de nueva generación aumente del 32% actual al 92 % para 2045.
Estos nuevos modelos son “un 30 % más eficientes” en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, al ser “cerca de un 20 % más eficientes en el consumo de combustible”, comentó Darren Hulst, vicepresidente de Marketing Comercial de Boeing, durante la presentación a la prensa del informe.
Boeing publica este estudio anual desde 1961 en ocasión de las grandes ferias aeronáuticas de Le Bourget (Francia) y Farnborough (Reino Unido), que se celebran de forma alterna cada año. La de 2026 tendrá lugar en el Reino Unido del 20 al 24 de julio.
A pesar de un aumento de 25 % en las entregas durante 2025, el déficit anual respecto a la demanda se sitúa actualmente en unos 350 aviones nuevos.
Boeing proyecta un crecimiento medio anual del tráfico aéreo del 4% para los próximos veinte años, en alza frente al incremento de 3,4 % en 2025, impulsado por Europa, Oriente Medio y Asia.
Según Hulst, el tráfico aumentó casi 6 % interanual durante los dos primeros meses de 2026, pero la guerra en Oriente Medio, iniciada a finales de febrero, provocó una desaceleración repentina.
El conflicto está “perturbando el transporte aéreo a corto plazo”, señaló, y mencionó el impacto en los precios del combustible, los costos operativos de las aerolíneas y la demanda de viajes.
Muchas aerolíneas trasladan estos costos adicionales a los pasajeros a través de las tarifas de los billetes. “Sin embargo, los fundamentos del transporte aéreo y de la demanda permanecen intactos”, observó Hulst.
💰📈💱 ¿Ya se enteró de las últimas noticias económicas? Lo invitamos a verlas en El Espectador.