1 Apr 2021 - 2:00 a. m.

En marzo una mujer perdió el empleo por cada cuatro hombres que lo recuperaron

La tasa de desempleo se ubicó en 14,2 %. La creación de puestos de trabajo está siendo desigual. La crisis de los trabajos de cuidado está en el centro de la problemática.

La recuperación del empleo sigue siendo aún más urgente para las mujeres en Colombia. Así lo reafirman las más recientes cifras presentadas por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) sobre el mercado laboral en marzo de 2021, que muestran cómo una mujer fue expulsada de su trabajo por cuatro hombres que encontraron empleo en el tercer mes del año. La recuperación está siendo desigual: hace un año, había 12,2 millones de hombres ocupados y 8,3 millones de mujeres, frente a 12,5 millones (sube) y 8,2 millones (baja) en la actualidad, respectivamente.

Las cifras de marzo marcan un punto importante para el análisis del mercado laboral, pues es la primera vez que se puede hacer una comparación anual entre dos meses en pandemia (marzo de 2021 frente a marzo de 2020). En este periodo, por primera vez en toda la emergencia, se ve un incremento en el número de puestos de trabajo: 271.000 plazas se crearon en marzo de este año (en comparación con igual mes de 2020), para un total de 20,8 millones de personas con trabajo. Sin embargo, como resaltó el director del DANE, Juan Daniel Oviedo, seguimos lejos de los 22,1 millones que había en marzo de 2019.

Para las investigadoras Paula Herrera Idárraga, profesora de Economía de la Universidad Javeriana, y Helena Hernández Bonilla, “el empleo femenino no se ha recuperado, está estancado, parece estar un poco peor que al inicio de la crisis. Los hombres, por su parte, se encuentran en un mejor nivel que en marzo de 2020. Hay 356.000 hombres ocupados más que en ese periodo. La recuperación observada en el total se explica porque hay más hombres ocupados, pero la situación de las mujeres no ha mejorado”.

Por otro lado, 468.000 personas se sumaron a la población desempleada en el país, para un total de 3,4 millones (frente a 2,9 millones en marzo de 2020). El incremento se relaciona, además, con el comportamiento de la denominada “inactividad”, de la que salieron 239.000 personas. Según Oviedo, la inactividad laboral (por ejemplo, dedicar el tiempo a los oficios del hogar o simplemente no estar buscando empleo a la espera de ser llamado/a de nuevo por la empresa empleadora) fue el gran amortiguador en 2020. En 2021, muchas de esas personas encontraron trabajo o se declararon definitivamente en desempleo (buscando trabajo).

El aumento en el desempleo, agregó Oviedo, se explica principalmente por el comportamiento en las ciudades, lo que está estrechamente relacionado con los resultados de pobreza presentados el jueves (mientras la pobreza rural bajó, la urbana y el total nacional se dispararon). Para la exministra Cecilia López Montaño, las cifras de pobreza son muestra de que no se ha hecho lo suficiente por el empleo. “Eso se ve en la diferencia de la tasa de pobreza entre un hogar con jefatura en desempleo, de casi 70 %, versus una que no lo está (38 %). El mercado laboral es un tema crucial, esta crisis no se resuelve a punta de limosna”.

La salida de mujeres de la ocupación y su entrada al desempleo en mayor proporción (dos mujeres más al desempleo por cada hombre que quedó en la misma situación), una vez más, hacen necesarias varias reflexiones. Para Herrera y Hernández, es necesario poner atención a la que han denominado “crisis del cuidado remunerado”, que parece continuar. “Si se consideran las actividades con las que se proveen cuidados de forma remunerada (educación infantil, salud, servicio doméstico, etc.) como un sector económico, este fue el más golpeado por la crisis de la pandemia en términos de empleo en 2020. Como en el sector del cuidado remunerado trabajan en su mayoría mujeres, la grave afectación de este sector puede explicar por qué el empleo de las mujeres se ha perjudicado más que el de los hombres”.

López Montaño concuerda: “Mientras no se tome en serio el tema de cuidado, no hay nada que hacer”. En ese sentido, añade que poco servirán incentivos para la empleabilidad de las mujeres, como el 50 % del subsidio a la nómina, si de todas formas las mujeres no tienen tiempo para dedicar a las labores remuneradas, pues son ellas las que desproporcionalmente han asumido el cuidado en medio de la pandemia: cuidado de enfermos, de niños y niñas que asisten a la educación de forma virtual, labores domésticas (que se han incrementado), etc. Finalmente, dice, es necesario avanzar en la vacunación, pues solo así se logrará reactivar toda la economía.

Por sectores, entre los que mayor recuperación vieron en el tercer mes del año están transporte, construcción y suministro de electricidad, gas y agua, probablemente debido al aumento en la demanda de servicios públicos domiciliarios, según indicó Oviedo. Son áreas que, además emplean hombres en gran medida, mientras que las grandes empleadoras de las mujeres (actividades artísticas, entretenimiento, recreación, servicio doméstico, salud y educación) se ubicaron en el otro extremo, con los mayores deterioros, en línea con lo que resaltan las investigadoras Hernández y Herrera.

Camilo Rodríguez, presidente de la Cámara Colombiana de la Confección y Afines, afirma: “Este ha sido un año en vano, pensamos que sería un nuevo amanecer, pero nos encontramos con un panorama desolador. El sector textil-confección fue el que más aportó a la pérdida de empleos dentro del sector manufacturero, por ello este sector sigue pendiendo de un hilo. Nuevamente las mujeres siguen siendo las más perjudicadas y afectadas con desempleo del 21 %, a diferencia de los hombres en un 12 %. Es importante recordar que este sector es intensivo en mano de obra femenina”.

Por su parte, Rosmery Quintero, presidenta del gremio de pequeñas y medianas empresas Acopi, se refirió al subsidio a la nómina: “Ha jugado un papel muy importante para conservar empleos; estuvo vigente hasta marzo, y de ahí la importancia de que continúe. Parece ser que, en lo que se ha logrado debatir del proyecto de reforma, ese es uno de los puntos en el que los congresistas están de acuerdo”. Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco, finalmente hizo un llamado a que “las restricciones a la movilidad de las personas y al funcionamiento de los negocios se reduzcan aceleradamente”. Sobre el descenso en la inactividad, muestra de que la gente salió a buscar empleo, señaló que es “razón de más para acelerar la vuelta a la normalidad y por supuesto la vacunación masiva. De lo contrario, esa población que ahora se incorpora al mercado laboral pasará a engrosar las filas del desempleo”.

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