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Entre multas y marchas

DMG sigue bajo la lupa de la Fiscalía y la Superfinanciera. La Policía de Bogotá le pidió al gobierno distrital no autorizar una marcha de apoyo a la firma.

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Ana Maritza Villalba Castro
30 de octubre de 2008 - 08:25 p. m.
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La polémica crece al mismo ritmo que aumentan las supuestas ganancias de quienes desde el año 2000 le han entregado sus dineros a la firma DMG (iniciales de David Murcia Guzmán, dueño de la empresa) investigada por la Fiscalía, por estafa, captación ilegal de dinero y lavado de activos, así como por la Superintendencia Financiera y la DIAN, sin que aún se encuentren pruebas contundentes de acciones ilegales o de evasión de impuestos.

Mientras el miércoles la Superintendencia de Sociedades anunciaba la imposición de una multa contra la firma por $92.300.000 y de $50 millones contra su representante legal, Cristina I. Lara, por incumplir varias órdenes emitidas por la entidad, además de multas sucesivas diarias por $10 millones contra la firma y de $2 millones contra Lara por cada día de incumplimiento, los ‘ahorradores’ y benefactores de la misma no hicieron esperar su voz de protesta y ayer anunciaron una marcha en defensa y apoyo a DMG en Bogotá.

Y la polémica se volvió a encender. El comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, general Rodolfo Palomino, le solicitó a la secretaria de Gobierno de la ciudad, Clara López, no autorizar dicha movilización por considerar que “puede reñir con la ética individual y la ética colectiva”, y reiteró que “no existen fórmulas mágicas para multiplicar el dinero”.

La respuesta a estas palabras, entonces, provino de Abelardo de la Espriella, abogado representante de DMG y reconocido en Colombia por ser el defensor de varios congresistas involucrados en la parapolítica: “Ahora que él menciona el tema ético es importante recordar que en diciembre pasado él pidió la colaboración a DMG para la Policía, que se le entregó en la feria de Bogotá, donde también estuvo su señora esposa y donde se entregaron más de 500 anchetas para la institución. Además, estuvieron en la zona VIP del evento durante tres días celebrando la Navidad. Entonces yo me preguntó: ¿A qué ética se refiere el general Palomino? Tiene una posición doble frente a un tema como este”.

Palomino refutó la acusación de De la Espriella y aseveró que “no es cierto. Si existe algún recibo que nos lo muestre. Yo no le recibí absolutamente nada a DMG”.

Mientras el general se defendía, el abogado se dedicó a insistir en que la resolución de la Supersociedades sobre las multas por, entre otras faltas, incumplir con el suministro de información contable y por no poder establecer si la actividad principal que está desarrollando DMG guarda relación con el objeto social que expone, “no está en firme y nosotros presentamos un recurso de reposición que demuestra que esas disposiciones no tienen fundamento”.

Tras este rifirrafe, el próximo domingo quienes tienen inversiones en DMG marcharán a su favor, mientras las autoridades siguen en la búsqueda de documentos, movimientos o quejas que le permitan sancionar o castigar a la firma si en esa investigación se encuentra algo irregular. Lo único que está claro hoy es que la Policía de Bogotá hará una selección más cuidadosa de quienes este diciembre donarán los regalos de Navidad para sus hombres y para evitar mantos de dudas en el futuro.

Por Ana Maritza Villalba Castro

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