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El sistema financiero se mantuvo sólido durante la crisis sin afectar la generación de créditos, las bajas tasas de interés y una meta de inflación proyectada por el Banco de la República que oscila entre el 2 y el 4% mantendrán el interés por los créditos hipotecarios.
Para 2010 se prevé una política fiscal moderadamente contra cíclica y con un impacto menor al que tuvo en 2009.
El Gobierno tiene planeado financiar la ejecución de obras sin presionar las tasas de interés y se harán aquellas contratadas o adjudicadas en el segundo semestre de 2009.
Según los cálculos de Fedesarrollo, se espera un crecimiento del PIB del sector de la construcción cercano al 2% con una recuperación del subsector de edificaciones, movido por la iniciación de los nuevos proyectos licenciados en el segundo semestre de 2009 y el primero de 2010, así como un comportamiento estable en los costos de la actividad edificadora (materiales, maquinaria y mano de obra) por cuenta de la baja inflación.
Sin embargo, existen factores de riesgo para el sector, como el agotamiento de los recursos disponibles para el subsidio a la tasa de interés en créditos de vivienda nueva. Constructores y banqueros le han manifestado al Gobierno la conveniencia de buscar recursos adicionales para sostener este mecanismo.
Otros factores de riesgo son el elevado nivel de desempleo, las restricciones en la oferta de suelo urbanizable y la persistencia de obstáculos en trámites y licencias para nuevos proyectos.
En particular, es preocupante el aumento en el costo del suelo urbanizado, producto de la escasez y de la normatividad aplicable a éstos, lo cual afecta en mayor medida la Vivienda de Interés Social, especialmente la de interés prioritario. Para los constructores es cada vez más difícil conseguir suelos aptos para construir.
* Presidente Ejecutiva de Camacol