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“Ojalá más adelante no se tenga que arrepentir, pero la Junta del Banco de la República se precipitó al subir los intereses, a sabiendas de que no está descartada una crisis financiera en Europa y de que nadie está temiendo un disparo de la inflación en Colombia”, advirtió el exministro de Hacienda, Guillermo Perry Rubio.
Al intervenir en la asamblea de la Asociación de Compañías de Financiamiento (AFIC) explicó que las expectativas de inflación están dentro del rango del Banco y si el argumento para subir las tasas era el desbordamiento de la cartera de consumo, el diagnóstico es equivocado, pues, en su opinión, las familias colombianas están hoy menos endeudadas de lo que estaban en 2007, incluso menos que en 1997, cuando estalló la crisis financiera en el país.
“El alza de intereses no se hizo por temor a la inflación, sino argumentando el crecimiento desbordado en la cartera de consumo. Yo no veo que ellos estén preocupados por la inflación, nadie en el país está preocupado por la inflación, porque está dentro del rango”, precisó.
Perry, ex jefe del Banco Mundial para América Latina, señaló que el único efecto que ha tenido el alza de intereses es la caída del dólar como consecuencia de un mayor estímulo a la traída de capitales del exterior, especialmente de endeudamiento de corto plazo, dice un comunicado de prensa.
En este sentido propuso que el Banco de la República actúe con mayor firmeza para corregir la revaluación y debería volver a imponer un impuesto a las deudas externas de corto plazo, con el fin de congelar parte de esos recursos en el Emisor.
Igualmente, calificó de absurda la actitud de la junta del banco, de anunciarle al mercado las medidas de intervención y los montos con los cuales va a actuar para contener la caída de la tasa de cambio. “Si estuviera en mis manos, yo no lo haría por montos tan pequeños y le daría más juego a la incertidumbre.
Perry afirmó que será imposible lograr un mayor crecimiento y reducir el desempleo, mientras se mantenga la revaluación. “Para mí lo ideal sería un dólar entre $1.800 y $1.900", dijo.
Atribuyó el buen momento por el que atraviesan las economías de América Latina al auge de la economía china, la buena suerte y la solidez de los sistemas financieros de la región, especialmente, la banca colombiana. Y anunció que muy pronto se pueden conocer anuncios de las autoridades nacionales sobre mayores exigencias tanto en aumento como en calidad del capital de los bancos.
Todos los análisis indican que esta será la década perdida para Europa y China seguirá jalonando el crecimiento de esta parte del mundo, por lo menos los próximos 10 años, remarcó el ex ministro de Hacienda.