Minhacienda y banqueros, enfrentados

Exploran fórmulas que obliguen a bajar intereses

A pesar de que el Banco de la República ha recortado sus tasas en 225 puntos básicos desde diciembre de 2016, los bancos lo han hecho en 50 para tarjetas de crédito.

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Mientras la economía sigue frenada, los bancos y el Gobierno se encuentran en orillas separadas en el tema de tasas de interés. Y en el medio, el consumidor.

Como en el pasado, Mauricio Cárdenas, ministro de Hacienda, quiere que las tasas de los bancos bajen a “sombrerazos”, como lo hizo Juan Camilo Restrepo en 1999. Desde diciembre del año pasado hasta julio de 2017 la tasa de interés del Banco de la República se ha recortado en 225 puntos básicos, mientras que los bancos la han bajado en apenas 50 puntos el interés de la tarjeta de crédito, señaló Cárdenas al término de la pasada junta del Emisor. “Ahí hay un problema, hay que decirlo de frente: los bancos no han bajado las tasas de las tarjetas de crédito de la forma como se deberían haber bajado”, reiteró Cárdenas.

Para que se acelere la transmisión de los recortes de tasa de interés que hace el Banco Central hacia el consumidor, la Superintendencia Financiera explora fórmulas que establecerían la tasa de usura mensual, bimestral o dejarla como está ahora, trimestral.

Por ejemplo, Guillermo Botero, presidente de Fenalco, el gremio de los comerciantes, ha insistido en que se modifique este cálculo. Dice que “si estamos en una crisis” es bueno fijar la tasa mensualmente por un período de un año y “a partir del segundo semestre de 2018 puede volver a su fórmula de cada 90 días”.

Por su parte, el ministro Cárdenas parece haberse cansado de recomendarles a las entidades de crédito suavizar las tasas de interés para así dinamizar el consumo y contribuir a la expansión de la economía. “Estamos viendo que las tasas de las tarjetas de crédito están pegadas a la tasa de usura”, dice. Por este motivo le ha encargado a la Superfinanciera evaluar la periodicidad del cálculo de este indicador.

“Hay que evaluar qué es lo que más le conviene al usuario”, sostiene Cárdenas. Lo importante es que se agilice la disminución de tasas de interés de los bancos hacia los consumidores y los hogares.

Advertencias

“Los mecanismos de transmisión de la política monetaria han funcionado muy bien”, dice Asobancaria, en contravía de lo expresado por el ministro Cárdenas. El gremio de los banqueros argumenta que las tasas de interés, “en segmentos como el microcrédito y el comercial”, han disminuido mucho más de lo que lo ha hecho la tasa de referencia del Banco de la República, “un hecho sin duda histórico y que demuestra que los canales de transmisión monetaria vienen funcionando”.

En medio de esta polémica, Juan José Echavarría, gerente del Banco de la República, advierte que forzar la baja de tasas de los bancos se puede traducir en un agotamiento del crédito. Lo que se quiere es que los bancos compitan entre ellos, y “si hay buena competencia van a bajar la tasa a un ritmo parecido al nuestro. Pero también queremos que los bancos tengan en cuenta los riesgos de prestar. Eso es muy importante. Entiendo que en otros períodos, en los que se ha forzado a bajar las tasas de consumo, lo que resulta finalmente es menos crédito para los usuarios, algo que tampoco queremos”.

Y agregó: “Necesitamos que los bancos bajen la tasa con la que les prestan a los hogares: tarjetas de crédito, crédito de consumo, libranzas, todo lo que le ayuda al consumidor a comprar los electrodomésticos, los vehículos, las motos y los bienes de consumo durables, que son fundamentales para la reactivación de la economía”.

Banqueros se defienden

El gremio de los banqueros alerta que “segmentos como el de consumo y tarjetas de crédito no han respondido con la misma celeridad como consecuencia de los aún elevados niveles de riesgo, que incluso se han venido exacerbando en un contexto de fuertes ajustes en la demanda interna”.

Y añade que, actualmente, “los ritmos de crecimiento de la cartera vencida en estos segmentos se han acelerado y los niveles de morosidad registran un importante deterioro, lo que ha llevado no sólo a que las tasas de interés en estos segmentos no recojan los movimientos de la política monetaria, sino a que la banca haya redoblado sus esfuerzos en materia de control y gestión de riesgos con el fin de preservar la estabilidad del sistema”.

Una vez los riesgos empiecen a mitigarse, las tasas de estos segmentos empezarán a recoger la dinámica de la política monetaria, es el argumento de Asobancaria.

Ninguno de los bancos consultados opinaron sobre el pronunciamiento del ministro de Hacienda.

En cuanto a la revisión del cálculo de la tasa de usura, Asobancaria considera que “el verdadero enemigo de los consumidores financieros de Colombia no es la tasa de usura, sino el gota a gota. Limitar el tope de las tasas es impedir que el sector financiero formal y legal llegue a la base de la pirámide. Al hacerlo, le terminamos haciendo un favor a esas organizaciones criminales y un gran daño a los consumidores de escasos recursos que están empezando a ver en el microcrédito una gran oportunidad.

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