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15 Mar 2022 - 2:19 p. m.

Fábricas cerradas y caídas en la bolsa: efectos tras cierres por covid-19 en China

Varias ciudades enfrentan restricciones parciales y otras 13 entraron en confinamiento total. La decisión generó caídas en los tres principales mercados del país y la suspensión de operaciones de multinacionales como Foxconn (fabricante de Apple), Toyota o Volkswagen.
Un trabajador médico dirige a las personas que ingresan a un hospital, en Shanghái, China.
Un trabajador médico dirige a las personas que ingresan a un hospital, en Shanghái, China.
Foto: ALEX PLAVEVSKI

Aunque el número de casos es bajo comparado con el de otros lugares, China enfrenta actualmente su brote más grave desde comienzos de 2020. El país anunció este martes casi 5.300 nuevos contagios, lo que implica el regreso de las pruebas masivas y las restricciones al desplazamiento, se estima que cerca de 30 millones de personas están confinadas.

Esta última ronda de cierres en China es otro obstáculo para el crecimiento global, uno que se suma, entre muchas otras cosas, a los efectos de la invasión rusa a Ucrania.

Al menos 13 ciudades enfrentan confinamientos totales y varias otras tienen cierres parciales. Por ejemplo, Shanghái, una de las ciudades más pobladas del mundo, tomó aires de pueblo fantasma ante la amenaza de un confinamiento para sus 25 millones de habitantes por un brote de covid-19. Un símbolo de la ciudad, el muelle de Bund a orillas del río Huangpu, usualmente lleno de visitantes, quedó en silencio esta semana con las medidas para erradicar los casos.

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Apenas un puñado de peatones con mascarilla tomaban fotos del paisaje, mientras los trabajadores debieron quedarse en casa, los estudiantes recibieron clases en línea y los restaurantes fueron cerrados en algunos distritos. Las restricciones en Shanghái fueron dirigidas a las zonas donde se registraron focos de contagio, en lugar de los confinamientos generales aplicados en otras ciudades.

China, donde el virus fue detectado por primera vez a finales de 2019, ha seguido una política estricta de “cero covid” con confinamientos, restricciones de viaje y pruebas masivas cuando se detectan focos infecciosos. Sin embargo, la política provoca fatiga entre la población e, incluso, dudas sobre su efectividad.

Efecto en los mercados

Desde principios de mes, los tres principales mercados del país -Shanghái y Shenzhen, en la parte continental, y Hong Kong- acumulan descensos.

La bolsa de Hong Kong cedió más de un 6 % el martes, mientras que la de Shanghái terminó con pérdidas del 4,95 %, perjudicada por la fuerte caída de los valores tecnológicos a raíz del confinamiento de la ciudad china de Shenzhen. Los mercados también reaccionaron a las posibles sanciones contra China si Pekín responde a la petición de Rusia de ayuda militar y económica para la guerra en Ucrania.

En Hong Kong, el índice Hang Seng perdió un 6,20 %, hasta 18.320,53 puntos. En la China continental, la Bolsa de Shanghái cayó un 4,95 %,mientras que Shenzhen, la segunda bolsa del país, cedió un 4,56 %.

Las cotizaciones habían subido ligeramente a última hora de la mañana del martes, impulsadas por las noticias de un inesperado repunte de las ventas minoristas chinas en enero y febrero y el renovado interés de los inversores por los valores bajistas. Sin embargo, por la tarde los operadores se deshicieron de los activos de riesgo.

El lunes, la bolsa de Hong Kong ya había caído casi un 5 %, y el índice de valores tecnológicos cedió cerca de un 11 %. El desplome de las acciones chinas costó a los magnates más ricos del país más de US$52.000 millones este lunes.

En general, los precios del petróleo cayeron con fuerza el lunes, lastrados también por el confinamiento en Shenzhen. “La demanda de petróleo puede verse afectada por la caída del crecimiento económico chino”, dijo Susannah Streeter, analista de Hargreaves Lansdown.

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Cierre de fábricas

El confinamiento de la metrópolis tecnológica de Shenzhen, situada a las puertas de Hong Kong, tiene impactos considerables. La medida provocó el cierre de numerosas fábricas en la ciudad, entre ellas la del gigante taiwanés Foxconn, el principal suministrador de Apple.

La empresa taiwanesa, también conocida como Hon Hai Precision Industry Co., suspendió las operaciones en los dos campus y ha reasignado la producción a otros sitios para reducir el impacto de la interrupción. Foxconn no especificó la duración de la suspensión, pero las medidas del Gobierno chino exigen que los negocios no esenciales en Shenzhen se detengan hasta el 20 de marzo.

Vale anotar que, si bien el cierre puede afectar la producción de muchos de los dispositivos que Foxconn y otras marcas, la demanda de productos electrónicos generalmente cae en el primer trimestre de cada año después del pico de la temporada navideña. Por ahora, la compañía no espera un impacto “importante” en sus finanzas y negocios por el cierre temporal.

Shenzhen también es el hogar de la sede de los gigantes Huawei Technologies Co., SZ DJI Technology Co. y Tencent Holdings ltd. así como uno de los puertos más activos de China.

Los efectos también se ven en otros polos industriales como Changchun (noreste), donde se ha suspendido temporalmente la producción en las fábricas del socio local de Toyota o Volkswagen, FAW Group.

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Además, en Hong Kong las compañías tecnológicas se enfrentan a un tercer factor bajista: los temores a ser excluidas de los mercados estadounidenses, que la semana pasada anunciaron una lista de cinco empresas chinas (BeiGene, Yum China, Zai Lab, ACM Research y Hutchmed) que podrían ser expulsadas por no cumplir con los requisitos de auditorías de los reguladores del país norteamericano. Desde el pasado jueves, cuando se publicó el citado anuncio, el índice que mide la evolución de los valores tecnológicos en el parqué hongkonés, el Hang Seng Tech Index, ha perdido un 21,73 %.

Por otro lado, decenas de vuelos internos desde los aeropuertos de Pekín y Shanghái fueron cancelados, según datos de control del tráfico aéreo.

“El reciente brote de covid-19 y las nuevas restricciones, en particular el confinamiento en Shenzhen, pesarán sobre el consumo y causarán interrupciones en el abastecimiento a corto plazo”, comentó Tommy Wu, de Oxford Economics, en una nota informativa. Agregó que, con ello, será un “desafío” para China alcanzar su meta oficial de crecimiento económico de 5,5 % para este año.

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